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La mística sureña de Muscle Shoals en un documental de Greg “Freddy” Camalier

En una pequeño poblado de Alabama se grabaron algunos de los discos más importantes de la historia del rock y el soul. El film que lleva el nombre de ese pueblo rescata la historia de Rick Hall y las míticas sesiones de Aretha Franklin, los Rolling Stones, Wilson Pickett y Duane Allman, entre otros


La historia de Muscle Shoals, ese pequeño poblado, ubicado sobre una porción de tierra fangosa, a orillas del río Tennessee, en el corazón del estado de Alabama, donde se escribieron algunas de las páginas más intensas y creativas de la historia del rock se despliega en el documental Muscle Shoals, dirigido por Greg Freddy Camalier, que cuenta con testimonios de Mick Jagger, Keith Richards, Bono, Gregg Allman, Aretha Franklin, Percy Sledge y, por supuesto, Rick Hall, Jerry Wexler y todos los Swampers. Un film para conocer en profundidad uno de los grandes hitos de la música contemporánea.

En el material, según postula Martín Sassone en una nota publicada por NA, todos los protagonistas coinciden en que ese lugar tiene una influencia mística sobre la música. Los nativos americanos llamaban Singing River (Río Cantante) al Tennesse, y tal vez esa sea una explicación de por qué allí los artistas se libraban de sus ataduras a la hora de componer y grabar. Pero también fue la tozudez y el oído quirúrgico de Rick Hall, quien logró que en ese punto remoto de los Estados Unidos, rodeado de plantaciones de algodón, surgieran algunas de las máximas gemas del soul y el rock and roll. Hall venía de una familia de apareceros y desde joven sufrió los golpes de la vida. Primero fue la muerte de un hermano, luego el abandono de su madre y más tarde el fallecimiento de su primera esposa en un accidente de autos. El alcohol y la desesperación lo tuvieron al borde de la ruina, pero logró salir adelante con la música como salvación. En un viejo depósito de tabaco abandonado, Hall montó su pequeño estudio de grabación en 1960, al que llamó FAME. Al primer artista que convocó fue a Arthur Alexander, quien trabajaba como botones en un hotel. Alexander grabó lo que pronto se convertiría en un éxito, “You Better Move On”, que poco después fue versionado del otro lado del Atlántico por unos jóvenes Rolling Stones.

Como los músicos que grabaron con Alexander partieron hacia Nashville, tentados por jugosos contratos, Hall decidió entonces armar otra banda estable y para eso reclutó a los pocos músicos disponibles de los alrededores. Así fue como Barry Beckett (teclados), Roger Hawkins (batería), David Hood (bajo) y Jimmy Johnson (guitarra) dieron origen a The Swampers, la sección rítmica que definió el sonido de Muscle Shoals. Ellos eran todos músicos de rock and roll pero con un groove sobrenatural que los llevaba a tocar con un ritmo funky casi por inercia. Por FAME también pasaron músicos y compositores más jóvenes, como Spooner Oldham, Dan Penn y Donnie Fritts, entre otros. El siguiente éxito de Rick Hall y compañía fue When a Man Loves a Woman, de Percy Sledge. Eso generó un efecto dominó. El gurú de los productores musicales Jerry Wexler quedó fascinado con ese sencillo y poco después fue lanzado por Atlantic Records.

Muscle Shoals logró sobrevivir a la violencia racial de la época. Pese a estar en el estado más segregacionista del sur de los Estados Unidos, adentro del estudio FAME no había distinción de colores. Es así que Wilson Pickett, quien llegó de la mano de Wexler, grabó algunos de sus mejores discos respaldado por todos músicos blancos y Aretha Franklin se encontró a sí misma con el álbum I Never Loved a Man The Way I Love You. Incluso, el máximo hit de Aretha, “Respect”, que se volvió un himno en la lucha de los negros que pugnaban por sus derechos civiles, si bien fue grabado en Nueva York, los músicos que participaron fueron los Swampers. Para entonces, 1968, FAME y Muscle Shoals ya tenían un aura mística que invitaba a las estrellas a grabar. Siguió Etta James, luego Clarence Carter y hasta fue la incubadora del southern rock: por allí pasó Duane Allman antes de la formación de los Allman Brothers, quien grabó con Wilson Pickett una notable versión de “Hey Jude”, de los Beatles, además de participar en otras sesiones. Pero en 1969 se desató “la guerra”, cuando Wexler, que hacía un tiempo se había peleado con Hall, se llevó a los Swampers y creó un nuevo estudio al otro lado del pueblo, en el 3614 de Jackson Highway. Allí fue donde desembarcaron los Rolling Stones un año más tarde y grabaron tres canciones –”Wild Horses”, “Brown Sugar” y “You Gotta Move”- que aparecieron luego en el álbum Sticky Fingers.

Desde entonces, esos dos pequeños estudios registraron a buena parte de las estrellas del rock, desde Bob Dylan, Rod Stewart y Boz Scaggs, hasta Paul Simon, Bob Seger y The Black Keys. Allí también fue el lugar donde Lynyrd Skinyrd grabó Free Bird. Toda esa historia es relatada en Muscle Shoals de Greg “Freddy” Camalier un documental que fue estrenado en 2013 en Estados Unidos.

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