El Hincha, Newell's Old Boys

Panorama rojinegro

La Lepra busca seguir de racha positiva ante Peñarol de San Juan por los 32avos de Copa Argentina

El equipo llega en alza desde lo numérico. Tres victorias consecutivas, con rendimientos dispares, son una buena señal a la hora de llegar a San Nicolás, ciudad que tendrá como escenario el choque rojinegro ante un equipo que milita en la Torneo Federal. Arranca a las 18.10 y va por TyC Sports


San Nicolás está cerca de Rosario. Un lugar muy visitado por la gente de fe, a partir de la presencia de la Virgen. Incluso para los futboleros, como sucedió en aquel 2013 cuando el Tata Martino pasaba antes de cada viaje a Buenos Aires, por agradecimiento, por creencia, o por esa fe que a veces permite estar más cómodo por más que la planificación y el trabajo no parezcan necesitar de ayuda divina.

Allí estará Newell’s hoy jugando su partido de 32vos de final de Copa Argentina. Un 23 de diciembre, en vísperas de Noche buena, como si hiciera falta alguna señal más para ir con toda la fe del mundo a afrontar un compromiso que en los papeles tiene al elenco de Kudelka como favorito, aunque en este certamen ya fueron muchas las muestras de que ir como candidato no garantiza nada.

Y no estaría mal para Newell’s buscar alguna ayuda celestial. Es que el fútbol post pandemia trajo más dolores de cabeza de los esperados. Porque jugar bien o mal es una posibilidad, en la que hay responsabilidad del entrenador y de los jugadores. Pero la racha interminable de lesiones, la gran mayoría ajenas a la preparación física, son un signo inequívoco de una mala fortuna que parece haberse ensañado con la Lepra.

Alan Aguerre, Fabricio Fontanini, Aníbal Moreno, Ignacio Scocco, Francisco González, Mateo Maccari, la lista de soldados descartados del actual torneo se engrosa semana a semana. Y a esa nómina habría que sumar a Nicolás Castro, afuera un mes por Covid-19 y que recién tuvo el alta esta semana, lo que obliga ahora a ponerlo en forma física y lo sigue dejando afuera de los convocados.

Kudelka no puso estas situaciones como excusa, aunque podría haberlo hecho. El DT sabe que hay cuestiones de preparación física, planteos tácticos y rendimientos bajos que van más allá de perder tres o cuatro titulares. Por eso no atribuye el andar irregular del equipo a las ausencias, aunque no hay dudas que muchas veces son un factor importante.

El equipo llega en alza desde lo numérico. Tres victorias consecutivas, con rendimientos dispares, son una buena señal a la hora de llegar a tierras nicoleñas. Rezarle a la Virgen no será la única chance de ganar, eso está claro, aunque cualquier aporte externo será bienvenido.

Enfrente estará Peñarol de San Juan. Un equipo de varias categorías inferiores, que tomará este partido como un hecho histórico. Y si la diferencia de categoría no fuera suficiente, viajó desde San Juan en micro, mientras Newell’s espera tranquilo en Bella Vista casi como si jugara en el Coloso.

Por chapa, por historia, por categoría de jugadores, la Lepra no debería poner en peligro su pasaje a la próxima roda. Ganar no debería ser una bendición divina, sino una consecuencia de un enfrentamiento frente a un rival de menores recursos, de todo tipo.

Y está claro, al menos en el ciclo Kudelka, que si hay una virtud de este equipo es asumir cuando en la previa es gran candidato, y no defraudar, al menos en el resultado. Tal vez esa situación sea más importante que la fe, aunque un rezo no vendrá mal.

Comentarios