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"Buscar una solución pacífica"

La Justicia de Entre Ríos no dio lugar al desalojo del campo en disputa de la familia Etchevehere

El juez subrogante de la ciudad de La Paz, Raúl Flores, afirmó que Dolores "probó en la audiencia que fue declarada también heredera" de los predios en el marco de un juicio sucesorio entre los hermanos Etchevehere. Juan Grabois calificó la resolución como "contundente y con sabiduría de pueblo"


La Justicia entrerriana resolvió no hacer lugar al pedido de desalojo en un predio en disputa en el marco de un juicio sucesorio entre los hermanos de la familia Etchevehere y propuso a las partes “pensar una solución pacífica y armónica”, según el fallo conocido este viernes.

La medida será apelada por el ex ministro de Agroindustria en el macrismo, Luis Miguel Etchevehere, mientras que uno de los abogados de Dolores Etchevehere, Juan Grabois, lo calificó como “muy contundente, hermoso y con sabiduría de pueblo”.

En su resolución, conocida este viernes al mediodía, el juez subrogante de la ciudad de La Paz, Raúl Flores, afirmó que Dolores “probó en la audiencia que fue declarada también heredera” de los predios.

En el fallo, el magistrado remarcó que el ingreso al predio fue “pacífico y sin violencia” y que la denuncia contraria no indicó ni probó “un hecho violento más que el número de personas” presentes.

El predio Casa Nueva, ubicado sobre la ruta provincial 48, en el acceso a la localidad de Santa Elena, en el noroeste entrerriano, entró en disputa entre Dolores Etchevehere y su familia.

Dolores busca ceder parte de ese predio para el desarrollo de una iniciativa denominada Proyecto Artigas, que lleva adelante un modelo agrario sostenible impulsado por un grupo de campesinos sin tierra, activistas y organizaciones ambientales.

Según los fiscales Oscar Sobko y María Constanza Bessa, el pasado 15 de octubre a las 11, Dolores y unas 40 personas ingresaron al lugar y exigieron la entrega de las llaves del predio que, ante la negativa, tomaron y se instalaron en el casco de la estancia.

Allí realizaron trabajos en la tierra y les comunicaron a los trabajadores dónde no podían dirigirse ni transitar, impidiendo “el normal trabajo e intimidándolos”.

La fiscalía había adjudicado “violencia y engaño” por parte del grupo encabezado por Dolores, pero el juez no indicó ni probó “otro hecho violento más que el número de personas”, por lo que luego aclaró que “en realidad fue pacífico y sin violencia”.

En su fallo, el juez resaltó que la denuncia sobre una usurpación del inmueble con violencia “no fue acompañada por prueba alguna de que alguno de ellos haya desplegado violencia o algún tipo de amenazas”.

Los abogados querellantes habían denunciado un “engaño” para poder ingresar y “darse a conocer como heredera”, pero el juez recordó que los empleados “saben que los patrones son la familia Etchevehere” y que la propia fiscalía probó que Dolores también “fue declarada heredera”.

Por ende, “no hubo tal engaño en el proceder y no invocó ella a su ingreso al campo ni más ni menos de lo que es: una heredera de don Luis Etchevehere”, agregó en el fallo.

El juez Flores dedujo que los herederos omitieron “inventariar el inmueble donde se asienta el campo Casa Nueva” y a la fecha “no hay partición”, por lo que los hermanos son “condóminos y dueños por igual por todos los bienes hasta que culmine el sucesorio”.

Además, destacó que “eso dejaría en pie” una asamblea societaria en la cual Leonor Barbero Marcial y sus hijos le cedieron a Dolores 129 hectáreas del campo Casa Nueva.

Finalmente, el juez resaltó que la disputa familiar por la herencia “no puede ser resuelta en sede penal” y “no ha podido ser acreditado” el delito y por ello no puede ser “válidamente despachada la medida cautelar de desalojo”.

“Pido disculpas a las partes su mención, pero mi formación judicial desde el derecho de las familias me lleva a la necesidad de ofrecer pensar una solución pacífica, armónica, desde el ganar-ganar, distinta a lo visto hasta entonces”, concluyó el juez.

Tras conocerse el fallo, Grabois -abogado de Dolores- lo calificó como “muy contundente, hermoso y con sabiduría de pueblo” y aseguró que los hermanos de la mujer tienen “una ambición patológica”.

“El juez al final recomienda que hablen entre hermanos y lo resuelvan. Lo que ocurre es que ellos se han manejado como patrones de estancia. Dolores tenía que callar y firmar”, aseguró Grabois al hablar con Radio 10.

Por su parte, Luis Miguel Etchevehere, anunció en una conferencia de prensa que apelará esa decisión y se mostró “sorprendido por el enfoque que le dio el juez”.

Etchevehere señaló que el fallo “no es definitivo” y que apelará la medida: “Vamos a quedarnos en la puerta hasta que no haya un fallo que restituya el bien a los propietarios y saque a los ocupantes ilegales”, adelantó.

El ex presidente de la Sociedad Rural insistió en que las personas que están dentro del campo, entre ellos su hermana Dolores e integrantes de una iniciativa agroecológica llamada Proyecto Artigas, “no tienen ningún título para estar ahí”.

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