Economía, Política

Hay que pasar el frío

La industria provincial anticipa que faltará gas en invierno y trabaja en un plan de contingencia

Cortes programados y esquema operativo por horarios son algunas de las alternativas que estudian para adecuarse a la disponibilidad de suministro. “Si tenemos un invierno muy frío, probablemente tengamos restricciones", reconocieron desde Fisfe


Durante la última semana un grupo de industriales de la provincia encabezaron una mesa de trabajo junto a referentes de los ministerios de Producción y Energía para seguir de cerca la situación del abastecimiento de combustibles. Consensuaron un plan de contingencia ante un posible recrudecimiento de la situación en el que contemplan cortes programados para la producción y la posibilidad de sustituir la provisión con energía alternativa.

El objetivo del sector productivo es anticiparse y estudiar una serie de variables que permitan atenuar el impacto de la faltante que hoy ya golpea a sectores vitales como el transporte. Para los industriales ese horizonte puede estar en el invierno, y por eso la diferencia pueden marcarla ajustando algunas cuestiones en su operatividad.

Tanto la demanda como el suministro son las variables claves que determinarán la situación de la industria en los próximos meses. Aunque también hay imponderables climáticos que pueden definir la situación. “Si tenemos un invierno muy frío, probablemente tengamos restricciones en los procesos productivos, pero lo que no tenemos que hacer es parar el proceso de producción”, explicó a este diario Alberto Rosandi, Responsable Técnico del Departamento de Energía de la Federación de Industriales de Santa Fe (Fisfe).

Durante la primera reunión para abordar esta problemática, estuvieron en la sede de Fisfe el Secretario de Industria de la provincia, Claudio Mossuz, el Presidente de Enerfe, Juan D´angelosante y los gerentes Ejecutivos de la Empresa Provincial de la Energía, Jorge Tarchini y Marcelo Cassin. Todos los sectores persiguen un objetivo común: mejorar el intercambio de información acerca de la situación específica del sector energético, enumerando las prioridades y acciones que se pueden tomar en este contexto.

Poco después de esta instancia se dio el encuentro entre el presidente Alberto Fernández y su par boliviano Luis Arce, en el que acordaron que el país vecino aumentará el volumen de envíos de gas hacia Argentina. En este sentido, el secretario de Industria provincial, Claudio Mossuz, celebró la noticia, pero reconoció que “no soluciona el problema” que afecta al sector. “Esto va por buen camino, pero no alcanza”, agregó en diálogo con El Ciudadano.

Esta postura evidencia que el problema energético en Argentina es algo más profundo de lo que parece y depende de algo más que de los envíos que pueden efectuarse desde el exterior. Paradójicamente la recuperación de la industria parece ponerle aún más presión a la escasez, y a partir de allí emerge la necesidad de diagramar un esquema de producción específico para este invierno. Con ello, el planteo de inversiones necesarias para acelerar los trabajos de infraestructura que permitan profundizar la explotación y distribución de gas en suelo argentino.

Hay que pasar el invierno

La mirada de esta nueva mesa de trabajo encabezada por Fisfe está puesta en el invierno, momento en el que Argentina necesitará un soporte adicional de gas natural. La situación global los llevó a anticiparse y pensar en cómo resolver ese fenómeno de escasez. El comité ya analizó escenarios y políticas de contención a implementar de acuerdo al relevamiento de datos.

“En el supuesto de que las temperaturas de invierno sean muy bajas puede haber restricciones. Ahora, las restricciones tienen jerarquías, son proporcionales, hay que ver si son regionales. Estamos tratando de edificar cuales son los cambios”, explicó Alberto Rosandi.

Algunas de las alternativas que ya están en análisis además de los cortes programados, son las paradas de planta para mantenimiento o el armado de modelos de operación por horarios y por líneas productivas. Se trata de medidas de contención que se pueden ir aplicando de acuerdo a la evolución de la demanda y el suministro.

Al respecto, el responsable del área energética en Fisfe aclaró: “Hay que analizar cuáles van a ser los volúmenes faltantes y estudiar el comportamiento en el cambio de la demanda de los consumidores, no todos tienen sistema sustitutivo, no todos pueden apelar a otras energías. Algunas plantas lo tienen, otras no, entonces hay que trabajar en esos elementos, en ver quienes pueden operar de una manera especial”.

Para establecer un cronograma de cortes, de paradas de planta o de sustitución de energía (en aquellos casos que puedan hacerlo), ya trabajan en el análisis de temperaturas, nivel de demanda y de suministro, ingreso de barcos y hasta nivel de los ríos.

“Cada uno de nosotros puede ir viendo cómo va a evolucionar la situación y tratar de adelantarnos, pero saber qué profundidad va a tener la faltante no lo podemos saber”, señaló Rosandi.

Tanto desde el sector industrial como del gobierno provincial intentan quitarle un tono alarmista a la situación, aunque reconocen que el verdadero problema es que todavía no se conoce la profundidad del conflicto energético.

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