Policiales

Tráfico de información

La historia del agente de inteligencia, el auto de alta gama y el comisario imputado por abuso

Una investigación por narcotráfico brindó indicios de que un agente de AFI pasaba información al menos a tres uniformados, uno de ellos imputado por abuso sexual, a quien le encontraron un auto de alta gama que estaba secuestrado y pertenece a un financista investigado por defraudación


Una investigación sobre narcotráfico que se lleva adelante en el fuero federal derivó en una investigación que tiene en la mira a un miembro de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Si bien no trascendió el nombre de esta persona, se filtró que se investiga si brindó información a algunos jefes policiales sobre una causa que se está llevando adelante sobre el ingreso de droga a Rosario desde Campana.

El viernes pasado, el juez federal Carlos Vera Barros, a pedido de los fiscales federales Claudio Kishimoto y Diego Iglesias de la Procunar, ordenó una medida judicial donde personal de Gendarmería Nacional siguió al agente investigado que iba en un auto y detuvieron su marcha. Los uniformados le incautaron su celular, que era el objetivo de la medida, y lo dejaron seguir.

El aparato quedó a disposición judicial y se estima que será sometido a un peritaje para determinar si desde noviembre pasado surge información vinculada a la sospecha que pesa sobre el agente.

Según la información que trascendió, el agente podría estar brindando información a al menos tres jefes policiales. Uno de ellos quedó en el ojo de la tormenta cuando fue detenido e imputado en una causa por abuso sexual. Se trata de Álvaro R., quien fue sindicado por la Fiscalía provincial como el autor de un ataque sexual cometido en las instalaciones del Instituto de Seguridad Pública (Isep) en abril pasado, contra una cadete de la Policía.

Cuando lo detuvieron tenía un auto Mercedes Benz que había sido secuestrado en una causa por un delito de guante blanco. En esa oportunidad fue imputado el financista Sebastián Grimaldi por el fiscal Mariano Ríos Artacho por el delito de defraudación. El auto debió haber quedado bajo la órbita de la Agencia Provincial de Registro. Administración y Destino de bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad) y en un principio el fiscal había propuesto que el auto quedara a disposición de la Tropa de Operaciones Especiales, que no lo aceptó, pero no está claro cómo quedó en manos de este uniformado, ahora detenido por abuso sexual. Lo que trascendió es que este periplo del vehículo no estaba en conocimiento de Aprad.

Se determinó que el fiscal Ríos Artacho no trabaja con este policía que además presta servicios en Villa Constitución y lo utilizaba en forma privada. Ahora cómo llegó el auto a manos del uniformado será investigado por la auditora del MPA María Cecilia Vranicich quién determinará si hay irregularidades y se debe iniciar un sumario administrativo en el caso.

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