Policiales

Ni techo ni protección

La golpearon, la echaron de su casa y se la usurparon

Una mujer que tiene cuatro hijos fue expulsada a golpes de su casa y quedó en la calle. Fue en Villa Banana. El Estado todavía no hizo nada. Una postal en la que la miseria y el miedo se mezclan


Una mujer fue salvajemente golpeada por un grupo de personas que al cabo de dos episodios de violencia le usurparon su casa.  Hizo la denuncia en la comisaría 19a, pero allí sólo funciona un Centro Territorial de Denuncias, así que no intervinieron. La mujer volvió a su casa unas horas después junto con una vecina y la agredieron nuevamente. Quedó en la calle con cuatro hijos. Finalmente, Fiscalía intervino en el caso ayer al mediodía por intermedio de Gustavo Ponce Asahad, quien explicó que se dispusieron diversas medidas para esclarecer el caso.

“Estas cosas pasan en los barrios todos los días. La mayoría no lo denuncia porque tiene miedo. Pero hay migraciones de un barrio a otro de gente que es despojada de sus casas sin que el Estado intervenga”, sostuvo Alejandra Fedele, referente del Movimiento Evita.

María es madre de cuatro hijos. Es jefa de familia y vive en una casa ubicada en Uruguay y Felipe Moré. En la mañana de este miércoles estaba allí cuando llegaron dos vecinas que la increparon y la golpearon. Lo que querían era apoderarse de la vivienda. Cerca de las 11 pidió a una vecina que la acompañara a denunciar la agresión en la comisaría 19a. Allí hizo el trámite. Le dieron una nota para que fuera a constatar las lesiones con un médico policial, pero al no tener dinero para tomar un colectivo no fue.

Volvió a su casa y luego se acercó hasta la de una vecina para, de nuevo, pedir ayuda y refugio. Por la tarde, recordó que había olvidado la denuncia policial en su domicilio, por lo que regresó a buscarla. No pudo entrar: las primeras agresoras y un hombre estaban dentro. La volvieron a golpear, y también a la vecina que la acompañó. El hijo de 11 años de María corrió hasta la comisaría para avisar.

El nene volvió en patrullero pero la fuerza de seguridad no contuvo a las víctimas: uno de los policías le aconsejó a la mujer que se fuera del barrio, que los intrusos eran personas “muy peligrosas”.

Este jueves Fedele acompañó a María a la comisaría. Allí se enteró que en lugar sólo funciona un Centro Territorial de Denuncia y apenas intervienen en casos de flagrancia.

“Ella perdió la casa, no fue protegida por nadie. No se le notificó en forma urgente al fiscal. No les parece que es una emergencia que una mujer quede en la calle”, señaló Fedele.

“No es la primera vez que escuchamos esto. Los van echando y están muy vulnerables. El Estado no los protege. Esto pasa porque no pasa nada. Las organizaciones estamos en situación de riesgo porque estamos solos en esto, no sabemos a quién recurrir. Le hemos pedido reuniones al ministro Maximiliano Pullaro. Queremos hablar de lo que sucede en los barrios. Porque además de soportar la miseria y la pobreza las víctimas tienen que lidiar con la falta de justicia”, agregó.

Usurpaciones

Las ocupaciones irregulares, sobre todo en complejos habitacionales tipo monoblocks o torres, no son nuevas. Sin embargo, en los últimos años fueron tomando un cariz más violento ante el avance del negocio del narcomenudeo, en especial en los linderos barrios Grandoli, Municipal y Fonavi de Lola Mora e Hipócrates en zona sur, según lo asentado en denuncias de vecinos que fueron amenazados para abandonar sus viviendas.

También existen casos en la llamada Zona Cero, en el límite noreste, y en zona sudoeste, como el brutal asesinato de Javier Barquilla a manos de la banda de Pandu en Villa Banana, en noviembre de 2014. En este caso intervino la justicia y hubo condenas.

Sin embargo, varios dirigentes sociales evaluaron que las usurpaciones siguen siendo frecuentes, pero por miedo no son denunciadas. Son comunes las migraciones de barrios de personas que se quedan sin nada y por miedo deciden huir sin hacer la denuncia.

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