Ciudad

Patrimonio de la ciudad

La escultura “El Sembrador” cumplió 75 años

El relieve monumental creado por Lucio Fontana y Osvaldo Raúl Palacios está en la barranca de avenida Belgrano y fue restaurado y señalado para su mejor apreciación


"Esta obra representa lo que somos: hijos de la pampa gringa, sembradores de trigo, ciudad-puerto", sostuvo Fein.

El Sembrador, la obra monumental de Lucio Fontana y Osvaldo Raúl Palacios inaugurada el 20 de julio de 1943 en avenida Belgrano entre Pellegrini y San Juan, cumplió este viernes 75 años. Por la mañana la intendenta Mónica Fein encabezó el acto conmemorativo acompañada por los secretarios de Turismo Héctor De Benedictis; Cultura y Educación, Guillermo Ríos; Ambiente y Espacio Público, Marina Borgatello, y otros miembros del gabinete municipal. La mandataria presentó formalmente la nueva señalética pública que consigna datos históricos y artísticos de la pieza.

“Lucio Fontana es un artista reconocido en el mundo y Rosario tiene el privilegio de contar con una de sus obras. Junto a otro artista, Palacios, que es menos nombrado, hicieron El Sembrador, una obra de un valor económico inmenso pero fundamentalmente simbólico, porque representa lo que somos: hijos de la pampa gringa, sembradores de trigo, ciudad-puerto. Así que esto tiene un valor artístico pero también de identidad”, dijo Fein durante el acto.

“Apenas empezó su gestión, Mónica dijo una frase que siempre recordamos en la Secretaría, porque nos sigue pareciendo vital y nos rige de alguna manera: «No se quiere lo que no se conoce». Pensábamos en cuántas personas de esta ciudad tienen idea de que esto existe. El Sembrador es quizás la obra más valiosa y más costosa de la ciudad. Desde Turismo, creo que podemos ayudar a ponerla en la atención de las personas”, aportó Pichi De Benedictis.

Para concretar la puesta en valor de manera integral, desde Turismo se convocó a un equipo interdisciplinario que involucró a las secretarías de Ambiente y Espacio Público, Planeamiento, Cultura y Educación, y Obras Públicas.

“Todos hemos tratado de poner nuestro granito de arena para hacer de éste también un punto de partida para otras puestas en valor que nos sirvan como ciudad turística y por supuesto como ciudad en sí”, aseguró el secretario de Turismo, quien destacó el trabajo que se viene haciendo desde Ambiente y Espacio Público “de instalación de señalética sobre recorridos turísticos”.

“Estamos muy contentos que la Municipalidad de Rosario haya puesto en valor esta obra en el Paseo 20 de Junio, que hicimos hace muy poco y que también tenía la intención de recobrar nuestra identidad. Ahora, hay un lugar donde uno puede detenerse, leer la señalética y conocer un poquito más de nuestra ciudad”, agregó Fein.

Durante la ceremonia, se mostraron una serie de videos que dan cuenta del proceso de puesta en valor de este monumental relieve escultórico. La producción audiovisual fue generada para ayudar a apreciar y entender la gran trascendencia de El Sembrador para el patrimonio local y, particularmente, de Lucio Fontana como pionero del arte contemporáneo internacional.

“Es importante conocer de dónde venimos, saber de nuestra identidad, poner una obra de tal magnitud que es orgullo para la ciudad, en un lugar que quien la hizo hace 75 años realmente pensaba en el futuro. Hay que lograr mirar hacia el futuro con perspectiva, más allá de que a veces las coyunturas nos angustian, y seguir construyendo como hicieron ellos”, afirmó la intendenta, que felicitó a los equipos detrás del proyecto.

“A veces pequeñas cosas nos permiten valorar otras más grandes. Esperamos que El Sembrador hoy sea un lugar donde mucha gente venga, lea su historia y valore y quiera aún más nuestra ciudad y todo lo que representa”, concluyó Fein.

Sobre El Sembrador

En 1941, Lucio Fontana y su colega y joven amigo Osvaldo Raúl Palacios ganaron un concurso patrocinado por la Asociación de Comerciantes de Rosario que les permitió concretar el proyecto de un relieve escultórico que denominaron El Sembrador. La actual Asociación Empresaria de Rosario realizó una investigación y encontró los balances que constatan los aportes, verificando que la obra fue una iniciativa público-privada.

La obra formaba parte del llamado “Plan Repetto” (en referencia al intendente municipal de aquel entonces Agustín Repetto) de embellecimiento de la avenida Belgrano entre las bajadas de la calle San Juan y la avenida Carlos Pellegrini.

Los trabajos incluían un ordenamiento de la barranca, la construcción de la escalinata que conecta lo que actualmente es el parque Urquiza con la esquina de las avenidas Belgrano y Pellegrini y la clausura de la pendiente por donde hasta 1899 se subió desde el puerto el carbón mineral importado de Inglaterra para el Ferrocarril Oeste Santafesino, que tenía su estación sobre el parque. Dicha pendiente terminaba en una muralla que sostenía el alto talud de tierra y conformaba un  túnel por encima del cual pasaba una angosta calle. A los artistas les correspondió intervenir en esa estructura arquitectónica realizada en 1883.

Disponían de ese gran arco abierto en el amplio muro, articulado por una doble cornisa de más de 30 metros de largo a 12 metros de altura. Embutido en ella ubicaron el espacio plástico de 8,10 metros de ancho por 8,80 metros de alto, fuertemente moldurado, por lo cual el relieve quedó aun más retirado.

La obra está integrada por treinta placas constituidas por una mezcla de cemento con arena gruesa, vidrio molido y óxido de hierro, que le da la coloración rojiza. Las placas fueron moldeadas por el formador Manuel Nuche. Este material, de composición tan original, seguramente respondía a la permanente inquietud de Fontana por experimentar e innovar.

La figura de El Sembrador es una alegoría a los albores de la pampa gringa. Aparece solitaria con una movilidad vigorosa y amplia en la acción de esparcir el trigo que lleva en la bolsa.

Los volúmenes se disuelven en la atmósfera, sobre todo los que complementan la composición, como los barcos que se insinúan en el horizonte, los silos elevadores y las aves que siguen al campesino. El monumento fue inaugurado oficialmente el 20 de julio de 1943.

Sobre Lucio Fontana

Nacido en Rosario el 19 de febrero de 1899, este pintor y escultor ítalo-argentino fue un artista revolucionario cuya trayectoria lo llevó tanto a participar de la vanguardia europea como a dejar su inconfundible sello en el arte local.

Hijo del escultor italiano Luis Fontana y la actriz rosarina Lucía Bottini, formó parte de una familia inscripta en la tradición artística, especialmente desde la pintura y la escultura. Vivió en Rosario durante tres períodos que sumaron dos décadas de su existencia de 69 años.

Participó en numerosas exposiciones en Europa y en Oriente, incluyendo Londres, París y Nueva York. Además de El Sembrador, en la ciudad de Rosario se conservan cuatro obras suyas en el Museo Castagnino (incluyendo la emblemática Concepto espacial) y una escultura en bronce (El pueblo de Rosario a Juana Elena Blanco) en el cementerio El Salvador.

A nivel internacional se destacó por su espíritu vanguardista al establecer un nuevo paradigma en el arte contemporáneo. Fontana cambió el concepto exclusivamente bidimensional de la pintura; perforando o tajeando las piezas pictóricas les aportó un nuevo carácter tridimensional. Este desarrollo resultó tan novedoso para mediados del siglo XX que marcó nuevas tendencias y rápidamente catapultó su reconocimiento y su fama como artista.

Si te gustó esta nota, compartila

Comentarios