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Educar en pandemia

“La escuela es insustituible, la presencialidad también”

La secretaria general de Ctera y Amsafé, Sonia Alesso, anticipa que será un año donde habrá que prepararse para abrir y cerrar escuelas. También que seguirán peleando por mejores condiciones laborales y salarios, y celebra la vacunación a la docencia y el boleto gratuito como conquistas sindicales


Marcela Isaías

“La escuela es insustituible, la presencialidad también”. En esa idea se para la secretaria general de Amsafé provincial y de la Ctera, Sonia Alesso, a un año de haberse decretado la cuarentena y el distanciamiento social por la pandemia de coronavirus. Un hecho que obligó a cerrar las escuelas a las clases presenciales, más no la enseñanza, que se sostuvo en una experiencia pedagógica inédita.

La dirigenta dice que 2021 también será difícil, que habrá que estar preparados para abrir y cerrar las escuelas las veces que lo decidan las alertas epidemiológicas. Y, en ese contexto, que habrá que seguir peleando por mejores salarios y condiciones de trabajo.

Alesso también integra la Internacional de la Educación, la mayor organización que agrupa a los sindicatos docentes de todo el mundo. Desde ese lugar valora que se esté vacunando a la docencia, lo que destaca como una conquista del magisterio.

Entre los variados temas de las negociaciones colectivas –contemplados y a resolver– está el de las y los reemplazantes, que tuvieron un año muy difícil en 2020. En la paritaria docente está prevista la normativa para suplir también a las docentes que, afectadas por la pandemia, deban tomarse licencia. Eso representa trabajo para las reemplazantes. Por otra parte, también se trataron los tres concursos docentes impugnados en diciembre pasado, sobre los que se planteó en la paritaria constituir una comisión que trate el tema en forma particular.

En las discusiones previas al inicio del ciclo lectivo, también aparece la infraestructura escolar. La titular de Amsafé reconoce la inversión estatal de Nación y Provincia, a la vez que advierte las dificultades para definir los espacios y tiempos escolares siguiendo los protocolos. “Es muy complejo, un tema que genera mucha preocupación en las y los docentes. No va a ser un año fácil”, manifiesta.

Los primeros días de marzo el gobierno provincial elevó una propuesta salarial del 35%, en tres tramos y con revisión en octubre. La asamblea provincial que recoge los votos de las y los docentes la rechazó.

 

—¿Qué evaluación hacés del rechazo de los docentes a la última propuesta paritaria?

—En el contexto de la pandemia, era una propuesta para tener en cuenta. Lo dijimos en el marco de la paritaria, porque además muchas de las cosas que había que mejorar estuvieron contenidas. En la votación se impuso el rechazo por un margen reducido de mil votos. En Amsafé cada docente vota. Y cuando Amsafé provincial toma una medida, tanto las y los docentes que la votaron como quienes votaron otra, la cumplen. Eso tiene que ver con nuestra democracia sindical. Con esa resolución vamos a seguir peleando las condiciones de trabajo y el salario, que es lo que han valorado las maestras y maestros en el momento de la votación. La resolución de la asamblea –por el rechazo– también tiene que ver con cómo se encaró 2020 (desde el gobierno), con meses sin paritarias y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.

—La vacunación al magisterio y el acceso gratuito al transporte (contemplado en el Boleto Educativo Gratuito) son conquistas de la agenda sindical docente. ¿Se perciben como tales en el magisterio?

—La vacunación es una conquista de nuestro sector, tanto a nivel nacional como provincial. Hemos logrado que muchísimos docentes de todo el país se estén vacunando. En la jurisdicción, hasta el fin de semana pasado llevábamos más de 45 mil docentes vacunados, y es muy probable que en 15 días estén todas y todos. Algo fundamental al momento de empezar la presencialidad, porque significa menos contagios en las escuelas. Esto es muy valioso de cara a lo que vemos que está sucediendo en Paraguay y Brasil respecto del virus, muy preocupante para la Argentina. Y en el caso del boleto, ha sido un reclamo histórico nuestro. Hay cuestiones que mejorar aquí, concretamente un problema que genera mucho malestar, en referencia a las docentes que viajan más de 60 km (no contempladas en el Boleto Educativo Gratuito), que debe ser corregido. Además de otros aspectos que inciden, como la demora en la toma de posesión y traslado de inicial, primaria y especial, que venimos insistiendo en la paritaria. Resolverlo acercaría a esas docentes a sus domicilios. El otro aspecto, también señalado en la paritaria, es el de adelantar el cronograma de concursos. Tanto la vacunación como el transporte son dos logros demandados por Amsafé y la Ctera.

—Desde hace largo tiempo, Amsafé y Sadop venían manteniendo la unidad en las definiciones paritarias. ¿Esta última diferencia afecta esta relación?

—No, para nada. Con Sadop hemos llevado adelante históricamente luchas comunes. Y, por supuesto, cada sindicato resuelve. Sadop votó y su plenario aceptó la propuesta, como muchísimos paritarios nuestros en la provincia de Santa Fe. Pero eso no genera para nosotros alteraciones en las relaciones sindicales que tenemos con Sadop, no tiene nada que ver con los gremios hermanos. Esa relación va a continuar como ha sido siempre: fraterna, solidaria, en conjunto.

—No está nada mal destacarlo, porque así como hay familias que en 2020 trabajaron codo a codo con las docentes, también aparecieron “organizaciones de padres”, en muchos casos empujadas por sectores de la oposición, atacando a los sindicatos docentes. ¿Qué hay detrás de estas movidas?

—Yo creo que hay una movida política detrás de estas manifestaciones de padres. Hay que pedir que los partidos políticos se manejen en sus espacios de participación. Nos hemos encontrado con sectores que, por un lado, plantean la vuelta a la presencialidad total, casi sin protocolos, y que al interior de nuestro gremio han promovido medidas de fuerza. Eso claramente muestra que hay otros motivos, políticos.

—En todas las discusiones sobrevuela la idea de pensar en una “escuela del cuidado” ¿Cómo se sostiene esta escuela?

—La vuelta a la presencialidad cuidada requiere de reestablecer los vínculos entre las infancias, los estudiantes y la escuela. Que no solamente son los contenidos pedagógicos, sino también el afecto, los lazos, el compartir con las compañeras y los compañeros. También es pensar en los sectores más vulnerables que son los más afectados. Que la escuela esté presente es una necesidad para las chicas y los chicos, y hacerlo bien es un gran desafío. La escuela es insustituible, la presencialidad también. La conectividad es necesaria y sabemos que nosotros no tenemos la adecuada. Pero aún en países como Noruega, Finlandia, Suecia o Bélgica que sí tienen conectividad adecuada, eso tiene un límite. De todos modos, hay que tener en claro que en esta etapa de la pandemia hay que estar preparados para que haya aperturas y cierres, que es lo está pasando en otras partes del mundo. Es imposible pensar en una apertura general, como algunos sectores plantean. La presencialidad total no es posible. Además, hay que saber que hay un observatorio, que se pidió en la paritaria y en el Consejo Federal de Educación, que hará un seguimiento sobre la situación de las escuelas y la situación epidemiológica de cada lugar.

—En la apertura de sesiones legislativas nacionales de este año, se anunció que el oficialismo presentará el proyecto para una nueva ley de financiamiento educativo. ¿Cuánto aportaría esta nueva ley a esa “escuela del cuidado”?

—Una nueva ley de financiamiento educativo es primordial para impulsar una mayor inversión del Estado nacional y de los provinciales en educación. Para contar con edificios escolares allí donde falten y con un plan integral de mejoramiento de estos edificios para todas las provincias; conectividad y computadoras para todas las chicas y los chicos. Teniendo en cuenta aquí que en aquellos lugares donde hay mayor vulnerabilidad social es donde tenemos más problemas edilicios, y eso no es un tema menor, es donde se requiere una mayor atención e inversión del Estado. Hay un tema principal que estamos impulsando con las mujeres del arco sindical y feminista: una ley de políticas de cuidados. En una nueva ley de financiamiento tienen que estar incluidos los jardines infantiles que acojan a niñas y niños de 0 a 4 años. Otro reclamo es rediseñar el puesto de trabajo docente: no podemos seguir teniendo profesoras y profesores que tienen que viajar a cinco localidades a dar clases. No es pedagógico en tiempos de no pandemia y es grave en tiempos de pandemia. Se debe abordar urgentemente.

—A 45 años del Golpe, Madres, Abuelas y distintos organismos de DDHH proponen “plantar memoria”. Un árbol, en un sentido metafórico a la fecha ¿Cómo participará Amsafé?

—Primero sumarnos a la iniciativa. Somos parte de las distintas articulaciones con los organismos de derechos humanos, de las multisectoriales como la que hay en Santa Fe. En cada lugar del país vamos a estar “plantando memoria”. También estamos terminando la revista de apoyo pedagógico para la docencia santafesina. Valoramos a la escuela como un lugar principal para seguir discutiendo y reclamando memoria, verdad y justicia.

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