Ciudad, Edición Impresa

Tenso debate

La escuela 1318 de La Lagunita reabre con nuevos directivos

Así lo decidió Educación luego de una asamblea de padres por la presunta violación de un alumno por parte de otros.


“No hay pacto de silencio, no hay intención de ocultar nada ni de que quede impune. Ni de parte del Poder Judicial, ni de parte del Ministerio de Educación, ni de parte de Amsafé. Vamos a investigar con responsabilidad y no para hacer una caza de brujas”, dijo ayer la jueza de menores Dolores Aguirre Guarrochena en la puerta de la escuela Nº 1318 Eva Perón, de Saavedra y Barra, donde la semana pasada se denunció un caso de abuso sexual contra un alumno de primer grado por parte de adolescentes de séptimo, y a raíz de lo cual ayer se dispuso el desplazamiento de sus autoridades.

La magistrada llegó ayer temprano al establecimiento que tiene sus puertas cerradas hasta mañana y se sumó a una asamblea con los padres, personal del Ministerio y el sindicato para abordar el tema. En ella, en un ambiente tenso y con acusaciones cruzadas, la madre de la víctima, Mabel A., relató ante las autoridades los hechos ocurridos en el baño de la escuela “donde a mi hijo lo abusaron chicos de séptimo grado”.

En la vereda del colegio están pintados los nombres de los cinco chicos a los que se señala como responsables del abuso. “Todos son responsables de lo que le pasó a mi hijo porque ocurrió dentro del establecimiento. Además, el padre de uno de los pibes (acusados) me amenazó con que me iba a prender fuego. Hay chicos del colegio amenazados por hablar, o sea que todos sabían lo que había pasado… (A mi hijo) lo dejaron sufrir”, dijo Mabel a El Ciudadano con el rostro bañado en lágrimas.

“No puede ser que pasen estas cosas”, remató.

Duros cruces

El caso de presunto abuso sexual trascendió la semana pasada, cuando Mabel A., madre del nene de 7 años, que está en primer grado, denunció que su hijo fue víctima de un abuso sexual consumado por un grupo de alumnos adolescentes de séptimo grado. Ayer era contenida por el psicólogo Fernando Tavella, coordinador de los equipos socioeducativos del Ministerio de Educación. “La jueza Aguirre Guarrochena tiene la causa caratulada como «abuso sexual» y “en los próximos días vamos a pedir turno para que el niño transite por una cámara Gesell, donde la presunta víctima sea entrevistada para conocer su discurso. En la Comisaría de la Mujer fue entrevistado por un psicólogo y médicos y ya tengo algunas aproximaciones”, indicó el funcionario.

Con dos móviles policiales y con personal uniformado dentro del patio, la asamblea transcurrió en un clima de tensión donde hubo padres que afirmaron que cuando la escuela reabra “a mi hijo no lo mando”.

“Hasta que a estos chicos responsables de lo que hicieron no los echen no lo traigo. No quiero que mi hijo esté expuesto a una situación similar”, dijo uno de los participantes.

Como respuesta, la madre de uno de los alumnos apuntado como ser parte de los abusadores pidió la palabra y acusó a Mabel de “escracharlos” en Facebook.

“Vos estás poniendo las fotos de los chicos en las columnas del barrio, acusándolos. ¿Y si a mi hijo me lo matan?”, inquirió.

La jueza presente intervino entonces para explicar que “si hubo responsables van a tener consecuencias”. “Pero pedimos calma –agregó–. No queremos hacer rodar la cabeza de nadie. No se deben tomar decisiones apresuradas. No puede ser que los chicos hayan perdido dos días de clase; eso es lo grave”, completó.

“Los chicos de séptimo grado están amenazados”, interrumpió otra madre. Una tercera agregó que “hubo alumnos y docentes que vieron salir al chico con sangre en el guardapolvo y nadie hizo nada”.

“Sólo justicia”

Mabel A., mamá de cuatro hijos, acompañada de su pareja, agregó: “Ojalá que me equivoque y que hagan algo. Quiero que haya justicia porque no le pueden hacer una cosa así a un niño de 7 años. Nada me conforma. Hasta que no cambien el personal no puede seguir abierta esta escuela. Es mentira que los abusadores están amenazados, yo sólo quiero justicia por mi hijo. Los que le hicieron esto caminan por el barrio y mi hijo está revolcándose en la cama”, concluyó.

Cambio de autoridad

La escuela Nº 1318 Eva Perón del barrio La Lagunita retomará mañana sus actividades con un nuevo elenco directivo. Se trata de un director y tres vicedirectores que reemplazarán a quienes cumplían estas funciones y fueron desplazados tras la denuncia de que un alumno fue violado por otros en el establecimiento. A los docentes relevados se les abrirá un sumario para establecer responsabilidades, si las hubo. El cambio de autoridades fue una exigencia que se escuchó ayer en la asamblea de padres por parte de quienes lo reclamaban para volver a enviar a sus hijos a la escuela.

Postales de un barrio complicado

Los móviles de la Policía están en la esquina de Barra y Saavedra, en el barrio La Lagunita, en la zona sudoeste de Rosario. En la cara de los uniformados, una mujer saca de su bolsillo un pequeño paquete; la ventanilla se baja y hay un intercambio. La mujer vuelve a la puerta de la escuela Eva Perón y se suma a los padres que repudian lo ocurrido con el hijo de Mabel A.

Otro papá se identifica como el Mono y afirma que un profesor de séptimo “fuma porro con nosotros allá, en la casilla”, indica, y apunta a una construcción ubicada en diagonal con la escuela.

“Este docente les convida marihuana a los más grandes de séptimo, pibes repetidores de 15 y 16 años. Hace unos días hubo una pollada y estaban fumando a la vista de todos”, relata una mamá que asegura que “ayer (por anteayer) domingo (el sindicado) vino a la escuela. Ni sabía qué día era, (estaba) re dado vuelta”.

“Los pibes no mienten; no hay personal que controle lo que pasa en los baños. ¿Qué garantía me da la jueza o el Ministerio que a mi hija no le pase algo? Si los chicos apuntados no se van, voy a tener que sacarla de acá”, dice otra madre, sumándose a la pintura que esos testimonios hacen de la realidad del barrio.

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