Rosario, sábado 07 de marzo de 2026
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Rosario, sábado 07 de marzo de 2026

La empresa textil de la familia Awada, en crisis por la apertura de importaciones y la baja del consumo

Daniel Awada, presidente de la firma, se había manifestado a favor de la política económica del gobierno nacional. Durante tres meses, pagarán a sus trabajadores sin hacer aportes a la seguridad social. La medida se fundamenta en un decreto firmado por Mauricio Macri en 2018 para aliviar cargas patronales en contextos de crisis: la actividad de la industria textil registró una caída del 25,7% interanual
La empresa textil de la familia Awada, en crisis por la apertura de importaciones y la baja del consumo

Debido a la crisis que atraviesan las industrias por la apertura de importaciones y la caída del consumo, la textil Altatex (de la familia de Juiana Awada) paga sueldos con el 70% no remunerativo entre febrero y abril. Es decir que la firma no realizará aportes ni contribuciones a la seguridad social sobre ese porcentaje, en ese período. En tanto, los aportes destinados a obra social y sindicatos se calculan sobre el 100% del salario bruto.

La medida está habilitada por el decreto 633, rubricado en 2018 por el entonces presidente, Mauricio Macri. Su objetivo es aliviar cargas patronales en momentos de crisis. El holding pertenece a la familia Awada y controla marcas como Cheeky, Como Quieres y Awada. Cuenta con más de mil empleados, además de una red de más de 70 talleres asociados, indicó el medio El Bonaerense.

La empresa está presidida por Daniel Awada, hermano de la ex primera dama, quien además representa públicamente a la firma que lleva el apellido familiar. Awada había expresado, en declaraciones a La Nación en marzo, su apoyo a la política económica del gobierno nacional: «Estoy a favor de la apertura de importaciones. Tiene que servir para regular los precios locales, para que no haya abusos».

El acuerdo se firmó con los gremios del sector: Unión Cortadores de la Indumentaria (UCI), Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines de la República Argentina (Setia) y Sindicato Obrero de la Industria del Vestido y Afines (Soiva), con homologación del Ministerio de Capital Humano.

El año pasado el holding inauguró una nueva planta en Tigre. La inversión superó los 10 millones de dólares y el objetivo apuntaba a distribuir más de 10 millones de prendas por año.

Para abajo

La actividad de la industria textil registró una caída del 25,7% interanual y terminó 2025 con uno de los peores niveles de uso de capacidad instalada del entramado productivo argentino, según indicó en un informe la Federación de Industrias Textiles Argentinas (Fita).

Además del desplome en el uso de la capacidad instalada del sector, que se ubicó casi 8% por debajo de diciembre del año previo, se sumó la pérdida de más de 19.000 puestos de trabajo desde diciembre de 2023.

En el acumulado de 2025, el sector textil cedió 7,8%, mientras que el total industrial logró crecer 1,6%. Los rubros más golpeados fueron los tejidos y acabado de productos textiles e hilados de algodón, con caídas superiores al 30% en la comparación interanual. La preparación de fibras de uso textil también registró un deterioro significativo, siendo el principal factor explicativo de la baja acumulada en el año.

En diciembre, el sector textil operó al 35% de su capacidad, el segundo guarismo más bajo de toda la industria, apenas por encima de la automotriz. Si bien el dato implicó una mejora de 6 puntos porcentuales respecto a noviembre, todavía se encuentra 7,9 puntos por debajo del nivel registrado un año atrás. La industria en general, en tanto, operó al 53,8%.

Caída del empleo

Según datos de la Secretaría de Trabajo, en noviembre de 2025 el sector textil, confecciones, cuero y calzado contabilizó 102.000 puestos formales, 11.000 menos que en el mismo mes de 2024. En tanto, desde diciembre de 2023 la pérdida acumulada supera los 19.000 empleos, con caídas interanuales ininterrumpidas desde febrero de 2024.

En materia de precios, el sector muestra una dinámica particular: en enero de 2026, el IPC del rubro “prendas de vestir, cuero y calzado” registró una variación mensual de -0,5%, posicionándose como el sector con el menor incremento de precios de toda la economía, dado que el nivel general subió 2,8% en el mes.

En términos interanuales, el sector acumuló una suba de 15,6%, aproximadamente la mitad de la inflación general (32,4%). El índice de precios mayoristas del textil mostró un comportamiento similar: creció 17,7% interanual, unos 9,6 puntos por debajo del promedio industrial.

Suba de las importaciones

El comercio exterior presenta una dualidad que preocupa al sector. En enero de 2026, las importaciones totales de productos textiles sumaron 16.582 toneladas por US$ 39 millones, con caídas del 31% en cantidad y 40% en valor respecto a enero del año anterior.

Sin embargo, el renglón de prendas de vestir va a contramano: creció 129% en volumen y 91% en valor frente al mismo mes de 2025. El principal proveedor es China, que domina las principales posiciones arancelarias tanto en prendas de punto como en tejidos planos.

Del lado de las ventas al exterior, enero de 2026 deparó una sorpresa positiva: se exportaron 1.237 toneladas por US$ 3 millones, lo que representa un alza del 203% en cantidad y 72% en valor respecto a enero de 2025.

El salto se explica fundamentalmente por los tejidos de punto, que se multiplicaron por catorce en volumen y por diez en valor. El resto de las categorías –materias primas, hilados, tejidos planos y prendas– también mostraron variaciones positivas, aunque de menor magnitud.