Economía, Política

Lo que pagó el consumidor

La curva exponencial en el precio de la carne que llevó al gobierno a suspender exportaciones

En el último año los valores en las bateas acumularon 66% de aumento promedio, pero para los cortes populares como el asado el incremento llegó al 81,5%. El gobierno pretende "ordenar el sector" con la suspensión de exportaciones que registraron crecimiento exponencial a partir de la demanda china


Luego de que el precio de la carne acumulara un 66% de aumento entre abril de 2020 y mismo mes de este año, el gobierno nacional definió suspender las exportaciones durante 30 días. Según indicaron desde el Ejecutivo, la medida fue adoptada “para ordenar el sector” y evitar que la curva de precios en los principales cortes continúe la tendencia exponencial.

SI bien durante abril los aumentos cedieron levemente respecto a marzo, ese aumento interanual del 66% estuvo compuesto por subas de hasta el 81,5% en cortes populares como el asado. Abundaron las quejas y reproches sobre la disposición del gobierno nacional, pero poco se hizo hincapié en alguna alternativa superadora que ponga un freno a la escalada de precios en bateas.

El tema acaparó centralidad durante la semana a partir de rechazos de sectores patronales que derivaron incluso en una medida de fuerza por parte de la Mesa de Enlace. El propio gobernador de Santa Fe Omar Perotti manifestó de manera pública, y a las pocas horas de anunciada la decisión, su rechazo a la iniciativa, en sintonía con el gobierno cordobés de Juan Manuel Schiaretti.

Desde el gobierno nacional insistieron con que se trata de una medida “necesaria” para que los argentinos dejen de pagar valores atados al precio internacional. Alberto Fernández manifestó que ante la aparición de China como principal destino exportador “el precio internacional subió tanto por la demanda que empezó a competir con el precio interno”.

Por su parte, su ministro de Producción Matías Kulfas, agregó que cuando mencionan la idea de “ordenar el sector”, se refieren a la detección de “prácticas dudosas” que incluyen “evasión, posible contrabando y subfacturación”.

El funcionario se refirió a esta práctica como “rulo ganadero”, otra de las maniobras que pretenden desactivar durante la suspensión. Para profundizar, detalló: “Los sectores que no liquidaron exportaciones, lo que hacen es quedarse con las divisas en el exterior y liquidarlas en mercado paralelos con brecha cambiaria”.

La aparición de China como emergente externo, en paralelo a la quita de Registros de Operaciones al Exterior (Roe) durante 2017 dieron rienda suelta a aumentos continuos en los valores de la carne. Si bien es necesario tener en cuenta estos dos fenómenos para detectar la génesis de la problemática, no hace falta remontarse años atrás para verificar las subas continuas.

Los factores que motivaron reiterados aumentos de la carne pese al histórico derrumbe del consumo

Golpe al consumo popular

Según datos del Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), durante los últimos 12 meses (abril 2020 y abril 2021), la carne vacuna aumentó un 66%, veinte puntos porcentuales por encima de la inflación promedio durante ese mismo período.

Difícilmente ese porcentaje de aumento pueda explicarse a partir de la demanda interna, que durante 2020 registró una caída histórica, en paralelo a otro año con pérdida del poder adquisitivo. Según un estudio de la Fundación Mediterránea, durante 2020 el salario mensual promedio (del sector privado) permitió comprar 156 kilos de carne bovina, un 9,7% menos que en 2019. Pero los datos empeoraron aún más en diciembre, cuando el ingreso promedio en sectores registrados habilitó compras equivalente a 133 kilos, un 20% menos que en el mismo mes de 2019.

Pero ese aumento del 66% interanual representa solo el promedio general de consumo, ya que al hacer una radiografía de los datos, queda expuesto que los aumentos sobresalientes se dieron en los cortes de alto consumo popular. En este último año, el asado aumentó un 81,5%, el matambre 76,6% y el vacío 74,9%.

 

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Corte por corte

Un estudio del Centro de Economía Política Argentina (Cepa) detalló que durante abril hubo una leve desaceleración de aumentos respecto a marzo, de 7,3% bajó a 3,5%, lo cual continúa siendo un nivel elevado.

Las subas más significativas se dieron en los cortes intermedios (3,7%) y en los caros (3,6%). Entre ambos contienen los ítems de mayor demanda entre argentinos, con importante peso en la estructura de consumo y particular incidencia en el índice de precios.

En el listado de cortes más caros, se detectó durante abril un incremento relativamente parejo y cercano al promedio del mes. Los principales aumentos se encuentran en cuadrada (4,4%) cuadril (4,2%) y lomo (4,0%) y un aumento menor al promedio en nalga (3,1%) y peceto (1,8%).

En relación con los cortes vacunos de precio intermedio, se registró que los incrementos tuvieron un comportamiento dispar. Los principales aumentos se dieron en tapa de asado (6,4%), picada especial (4,1%) y paleta (3,9%), y un incremento menor al promedio en tapa de nalga (2,3%) y bife angosto (2,2%).

En el caso de los cortes económicos, la evolución nominal de precios fue menor a las otras categorías analizadas. Los principales aumentos se dieron en los cortes de osobuco (4,6%), roast beef (4,4%) falda (3,2%) y tortuguita (3,1%), compensado con la reducción del precio de picada común (-1,0%).

Brecha más amplia con el pollo

Dado el carácter sustituto del pollo respecto a los cortes vacunos, desde Cepa analizaron la evolución de precios del pollo fresco entero respecto al principal corte vacuno consumido: el asado.

La comparación expuso que la brecha retornó en abril a los elevados niveles de enero de 2021. Es decir, si en marzo de 2021, 1 kilo de asado equivalía a 3,54 kilos de pollo, en abril de 2021, la equivalencia ascendía a 3,66 kilos de pollo.

El encarecimiento relativo del asado respecto al pollo fue del 26% interanual. En la relación respecto al mes anterior, el incremento de 3,8% se debe simultáneamente al aumento del 3,4% del precio del asado y al leve incremento 0,1% en el precio del pollo, lo cual redunda en un abaratamiento relativo del segundo respecto al primero durante el mes de abril.

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Ante estos datos, y pese a medidas de fuerza de sectores patronales del agro, o rechazos públicos por parte de gobernadores, el gobierno nacional pretende cumplir los 30 días de la medida con la finalidad de contener el precio de uno de los productos que viene presionando con mayor intensidad durante los últimos meses sobre la Canasta Básica Alimentaria.

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