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“La casa del queso Rosario” un emprendimiento con historia que continúa el legado familiar

Con tan solo 24 años, Tomás Luberriaga se puso al hombro la empresa que sus antepasados iniciaron en el país en la década de 1960 y que hoy forma parte de las ferias y mercados Arriba Rosario


“La casa del queso Rosario” es un ejemplo de nuevos emprendimientos sociales que conjugan sustento familiar, nuevas paternidades, tiempo de cuidado y de calidad con las y los hijos, estudio, economía familiar y la posibilidad de llevar adelante un proyecto propio. Entre las nuevas incorporaciones a las ferias y mercados Arriba Rosario, el de Tomás Luberriaga se destaca por ser un emprendimiento familiar con historia que continúa el legado de sus antepasados y apuesta al futuro.

Tomás es un emprendedor de 24 años que vino a Rosario a estudiar música. Es padre de un pequeño de cuatro meses, Iker, y hoy lleva adelante el emprendimiento lácteo que le da sustento a su familia. Una vez en la ciudad, rápidamente buscó trabajo para sostener sus estudios y, a partir de allí, retomó el camino que inició su familia, pionera en la elaboración de quesos.

Además de honrar la tradición y de contar con orgullo que su familia es muy numerosa y que su hijo es el bisnieto número 28 de la Oma (como como le dice a su abuela Juana Doeswijk), el joven se manifiesta muy entusiasmado por sumarse a Arriba Rosario con la comercialización de quesos.

“Mi papá es de Los Toldos y mamá de Tandil. Vivíamos en Villa Savoya, un pueblito cerca de Rufino, porque mi viejo es veterinario y cuando terminó los estudios se instaló allí. Cuando terminé el secundario, me vine a Rosario a estudiar, ya hace 6 años. Apenas llegué conseguí trabajo en La Yapa, que es una pulpería, y ahí empecé a contarles a los clientes del bar la historia de mi familia. Me dijeron que querían conocer los quesos y fui llevándoles algunos para vender. Como les gustaron, comenzaron a comprarme la gente del bar y también en el barrio”, cuenta Tomás.

“Mi compañera también es de Rufino, ella es radióloga, se quedó sin trabajo allá y se vino para acá. Empezamos a vivir juntos en Rosario, ella ahora estudia enfermería y yo estudié sonido en la UNR y estoy haciendo un profesorado de música”, acota el emprendedor, y continúa: “Como empezó a ir bien la venta de quesos, decidí vender en la calle con una canasta de mimbre, a los comercios, estilo vendedor ambulante, y al tiempo empecé a trabajar en una feria. Después participé en diferentes ferias en el parque y fue ahí donde me vinculé con gente de ese ámbito y logramos el contacto con el equipo de Economía Social de la Municipalidad”.

“A partir de ahí nos invitaron a ser parte de un Mercado y la verdad que la propuesta nos re interesó, sobre todo nos sirve para tener el tiempo para dedicarnos tanto al estudio como al trabajo”, expresa Tomás en relación a su incorporación a Arriba Rosario, y agrega: “Estamos muy contentos e invitamos a la gente a que se acerque para probar los quesos y los salamines que tenemos acá, y los productos de los demás emprendedores que son de muy buena calidad y están a muy buen precio”.

Historias familiares entre la posguerra y la pandemia

La familia Doeswijk llegó de Holanda en el año 1948 tras la crisis de la posguerra para continuar con la actividad que desarrollaba en su tierra, fabricar quesos, y en búsqueda de un futuro de paz y trabajo en Argentina. En el año 1955, una de las hijas, Juana, se casó con un chacarero hijo de vascos en la zona de Los Toldos, provincia de Buenos Aires y luego de un tiempo iniciaron un emprendimiento que comprendía un tambo y una pequeña fábrica de quesos, en donde empiezan a producir el Gouda, típico queso holandés.

En un ida y vuelta entre pasado y presente, tan entrelazados, Tomás rememora: “Mi abuela es holandesa, nació en un pueblo que se llama Voorschoten que queda entre Leiden y La Haya, y que actualmente tiene 25.000 habitantes. Ella es la mayor de tres hermanos, cuando llegaron a la Argentina tenía 19 años. Vinieron con trabajo, ésa era la condición para venir. La embajada de Holanda en Argentina le había conseguido un tambo en Las Rosas (a 100 km de Rosario). Como ellos son católicos buscaron un lugar en la provincia de Buenos Aires donde había una comunidad de suizos y se estaba formando el monasterio benedictino de Los Toldos”.

“El monasterio funcionaba como un punto de encuentro de inmigrantes católicos, por así decirlo, y era como que se sentían más cerca de su país, podían compartir más cosas por el idioma también. Ahí consiguen comprar un pedazo de campo e instalan la fábrica de mi bisabuelo, que sería la fábrica de quesos de mi familia. Al tiempo, en el mismo monasterio, mi abuela se conoce con mi abuelo, Juan Manuel Luberriaga, que vivía en Los Toldos. Se casan y se van a vivir al campo de mi abuelo que es donde está la fábrica ahora. En el año 1964 montan la fábrica de Quesos Santa María, con recetas traídas de Holanda por la familia de mi abuela”.

“Hace unos 10 años fallece mi abuelo. La fábrica tenía una elaboración como para abastecer a la zona nada más. Entonces, se juntaron sus hijos, entre ellos mi papá, que es el menor de 8 hermanos, y decidieron que la fábrica siga funcionando como fuente de trabajo para la familia y para seguir manteniendo el trabajo en la zona. Cuando renuevan la fábrica crece mucho, a tal punto de que un tambo que tenía 6 bajadas por lado, ahora tiene 24 (las bajadas significan a cuántas vacas entran por tanda en el tambo). Y subió la producción de leche. Toda la leche que se usa para producir los quesos proviene de las mismas vacas que tiene el campo. El establecimiento se encuentra ubicado en zona rural, entre las localidades de Los Toldos y 9 de Julio, provincia de Buenos Aires”.

Para no perdérselos

Quienes quieran conocer la propuesta de Tomás, pueden visitar el portal de Ferias Verdes. Allí se van a encontrar con “La casa del queso Rosario” y sus promociones. Por pedidos, comunicarse a: 3382412909 (Tomás) / 3382573425 (Fati): Instagram: lacasadelquesorosario

Además, las personas interesadas pueden visitar los diferentes ferias y mercados de Arriba Rosario: lunes en plaza San Martín (Córdoba 19900) y plaza Alberdi (Rondeau y Puccio); martes en plaza López (Av. Pellegrini 700) y Feria Sur (Av. San Martín y Ayolas); miércoles en Av. Francia y Santa Fe y en plaza Libertad (Mitre y Pasco); jueves en plaza Alicia Moreau (Moreno y Rioja); viernes en plaza López (Av. Pellegrini 700) y plaza Bélgica (Colón y Zeballos).

Ferias y Mercados Arriba Rosario

Constituyen un espacio de comercialización que permite la compra directa, favoreciendo el comercio de cercanía para todos los vecinos y vecinas de la ciudad. Asimismo, promueven la convivencia, inclusión, aprendizaje y difusión de los valores de la economía social. Allí se pueden encontrar productos de calidad, orgánicos, naturales y artesanales.

La Municipalidad de Rosario promueve nuevos emprendimientos locales y de la región para sumar a la red de ferias y mercados Arriba Rosario, que ofrecen productos saludables, sustentables y a precios justos, todas las semanas en plazas y espacios públicos de la ciudad, fomentando la relación directa entre productores y consumidores. También posibilita la comercialización de productos a través de la plataforma digital feriasverdes.com, que puso en funcionamiento la Municipalidad de Rosario en 2020 para fortalecer el trabajo de los emprendimientos locales en forma virtual.

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