Ciudad

Entrevista

La antiprincesa trava, poeta, independiente y cantora

Susy Shock presentó el libro de la colección Antiprincesas, editorial Chirimbote, que cuenta su historia. La de una gran antiprincesa que también se sabe reír de sí misma. El nuevo libro se presentó en Rosario en Distrito Siete. Conocé su historia


Travesti, trans, pero antes que nada poeta. Así empieza el relato sobre la vida de Susy Shock en el libro de la colección Antiprincesas, editorial Chirimbote. Elige esta forma de definirse porque para Susy el primer lenguaje es la poesía. El nuevo libro se presentó en Rosario en Distrito Siete como parte de las actividades de vigilia por la discusión en la Cámara de Diputados nacional de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, que finalmente terminó con media sanción.

Historias que merecen ser contadas, mujeres latinoamericanas que rompieron los moldes y expectativas de su propio tiempo: estos son los relatos que intenta recuperar la colección Antiprincesas que nació hace tres años y que ya eligió como protagonistas a Frida Kahlo, Violeta Parra, Juana Azurduy, Clarice Lispector, Gilda, Alfonsina Storni, Evita y Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

La presentación del libro tuvo como moderadora a la concejala de Ciudad Futura Caren Tepp y como invitadas a Nadia Fink (impulsora del proyecto y narradora de las historias) y Susy Shock, protagonista de esta nueva edición. Tanto Tepp como Fink destacaron el hecho de que por primera vez una “antiprincesa” pueda formar parte del proceso creativo que implica la construcción de estos libros. Reuniones, búsqueda de archivos en conjunto y diálogos constantes. Para Tepp, este hecho y que el relato sea sobre una persona trans es una revolución: “Ojalá nos hubieran acercado un material así de niñas y niños. Cuántas cosas que dejamos de pensar, sentir y vivir por estar atados a estereotipos”.

Los objetivos de esta nueva edición (y otros trabajos que hacen desde la editorial) tienen que ver con empezar a pensar las infancias trans. En un principio, contó Fink, las críticas hacia la colección eran que tenía una visión binaria del mundo: solo hombres y mujeres. “Nosotros también estamos aprendiendo en el camino. Los libros son un ida y vuelta con el público, no es solo escribir”, explicó. Pensaron en Susy para este nuevo número. Ella contó que se sintió encantada por la propuesta y se declaró una fan de la colección.

“¿Por qué yo soy la primera? ¿Por qué no Lohana (Berkins), Diana (Sacayán) o Marlene (Wayar)? Eso me comprometió más”, planteó Susy y pensó en la importancia de que estas historias lleguen a las casas. Las tres travestis que nombra son referentes de lucha en la comunidad LGBTI y más allá también. Lohana y Diana ya no están más. Lohana falleció hace dos años, luego de estar internada con complicaciones médicas. En cambio, Diana fue asesinada el 11 de octubre de 2015 y esta semana se condenó a Gabriel David Marino a prisión perpetua por tratarse de un crimen de odio. Se trata de un fallo histórico ya que es la primera vez que la Justicia utiliza el término “travesticidio” para una condena. También nombró a Maite Amaya, que falleció hace un año, “una trava lúcida de calle y de pensamiento”.

En Argentina, la expectativa de vida para una persona trans no supera los 36 años. Por eso, Susy que está cerca de los cincuenta es como una sobreviviente. “No podemos ser más un sistema heterosexual porque es disciplinamiento”, planteó. No se trata de ser o no heterosexuales ni gays, lesbianas o travestis, se trata de un sistema cultural que implica un disciplinamiento de nuestros cuerpos e ideas, de nuestras vidas. “Un sistema que nos mata y mutila. Un sistema que no puede sostener la aventura de ser otra cosa”.

En este sentido, Susy cuestionó también el sentido de “comunidad LGBTI”. Si bien consideró que es una nominación que sirvió en otros tiempos para las luchas por sus derechos, hoy fue tomada por personas u organizaciones con las que ella considera que no puede hacer comunidad. “Ni ahí soy parte de la comunidad de Peter Robledo”, lanzó en referencia al asesor del Pro en el gobierno de Cambiemos. Por eso ella habla de “putos, tortas, maricas y monstruosidades”.

“Cuando la infancia abraza una tía trava, no hay vuelta atrás”

La artista advirtió rápidamente que entre el público adulto había unos cuantos niños y niñas que escuchaban o correteaban entre las mesas. Les habló a todos aunque primero, entre risas, aclaró: “No me quiero convertir en la Panam travesti”. A los adultos les dijo: “Aprendan con las infancias, ellas saben todo”.

Susy tiene claro que no necesita de besos de príncipes que la rescaten, pero sí necesita abrazos. Esos que tuvo desde que nació. No perdió oportunidad para nombrar a Nelly y Benincho, su mamá y papá que supieron contener a quien fuera Daniel en su infancia y adolescencia. Un hogar que, si bien heterosexual, supo dar los abrazos que tantas travestis se perdieron por adultos que no  escuchan o rechazan lo que sienten las infancias.

La primera página del libro dice: “Esta es una historia llena de abrazos porque a Susy Shock, la protagonista, la abrazaron desde pequeña en sus múltiples formas de sentir y de pensar. Ella se define como travesti, o mejor dicho, como “trava”. ¿Y qué significa eso? Que eligió ser como siente”. Los abrazos son el hilo conductor del libro. Son ellos los que ayudaron a Susy a sentirse feliz y segura. La edición habla de la importancia de tener abrazos en la vida y sobre todo en las infancias porque “nos fortalecen, nos hacen más felices y nos hacen valorarnos mucho más”.

Cada tanto, Susy volvía a mirar al público y decía la emoción que se sentía de que hayan ido también en familia y, con orgullo, anunció: “Cuando la infancia abraza una tía trava, no hay vuelta atrás”. Así se refirió también a su libro “Crianzas” que presentó el año pasado, donde una tía trava y su sobrino recrean escenas de la vida cotidiana en el conurbano bonaerense.

En la escuela, cuando a un nene le gritan “judío de mierda”, vuelve a la casa y lo abraza una madre judía, aromas y sabores judíos. Cuando a un nene boliviano le gritan “bolita de mierda”, vuelve a una casa con una familia boliviana, con aromas y sabores de Bolivia. En cambio, cuando a un nene le gritan “marica de mierda”, vuelve a un hogar heterosexual que con suerte lo abriga, abraza y acompaña, pero no deja de ser un territorio heterosexual y en ese sentido, lo expulsa. Con estos ejemplos, Susy intentó dar cuenta de la necesidad de terminar con este sistema cultural que disciplina, el de la heterosexualidad. Construir espacios y familias abiertas “a la aventura de ser otra cosa”.

“Los libros y la industria de la literatura necesitan de escrituras arrebatadas, feas y monstruosas como yo”

Si Antiprincesas busca contar historias de personas que rompieron los modelos esperados para ellas, Susy tomó la batuta y habló de Claudia Rodríguez, una poeta trans de Chile, que en una de sus lecturas dijo que muchas travestis “murieron sin haber escrito ni una carta de amor”. Susy tomó esta frase de un discurso que leyó Rodríguez en el plenario de políticas de la lectura y el libro del Ministerio de Cultura de Chile. En aquella ocasión, la poeta chilena habló de cómo durante años leyó una literatura que la negaba, un mundo de palabras que la odiaba y esperaba su desaparición: “Las travestis debemos tener derecho a leer sobre lo que escriban otras travestis”. De ahí también la importancia de editar libros infantiles que hablen de diversidades: diversidad de vidas, intereses, deseos y formas de habitar el mundo. Rodríguez planteó que el acceso a estas lecturas es un reconocimiento a la importancia de existir: “La lecto escritura debe recoger la diversidad de los seres humanos, la escritura y los libros debe asumir todo lo que somos, para apostar a sus capacidades e inteligencia. Que nunca más las políticas de educación, de la lectura y el libro, dictaminadas o implícitas, nieguen la existencia de quienes en realidad somos. Quiero decir que todo el mundo tiene derecho a escribir y leer cartas de amor, hasta las arrebatadas como yo. Quiero decir que la lectura, la escritura y los libros nos necesitan, los libros, la industria de la literatura necesitan de escrituras arrebatadas, feas y monstruosas como yo”.

Susy piensa que ninguna persona debería tardar treinta años de terapia para poder decir “soy” con orgullo. Piensa que estos libros son también para las personas adultas, para animarse a escuchar y acompañar aventuras que no necesariamente tienen que ver con el mandato heterosexual. Se detiene, canta. Sigue hablando. Para de nuevo y recita un poema. Se emociona, frena y sigue charlando. Así es ir a escuchar a Susy Shock, una invitación a un entramado de ideas y afectos que desafían a pensar un mundo donde quepan todos los colores y todas las letras del abecedario.

Librerías de Rosario donde se puede conseguir la colección Antiprincesas: Argonautas (Rioja 725), Buchin Libros (Entre Ríos 735), El juguete Rabioso (Mendoza 784),  El Ojo (Sarmiento 880), Homo Sapiens (Sarmiento 829), Laborde (3 de febrero 1065), Logos (Entre Ríos 789), Mal de archivo (Moreno 480),  Mandrake Libros (Rioja 1869), Obrera Federico Engels (Tucumán 1349, La Toma), Oliva (Entre Ríos 579), Paso de los libros (Córdoba 862), TIK (Córdoba 954, local 5 PB, Pasaje Pam), Paradoxa Libros (Mendoza 923), El Halcón Maltes Libros (Mendoza 1438), El Halcón Maltés Libros (Córdoba 1641 Loc. 205), Librería Puerto Libro (Corrientes 651).

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