Ciudad, Edición Impresa, Últimas

La “vecinal Bouchard” está en la mira del Concejo

En medio de las disputas en Nuevo Alberdi, apuntan a una institución que parece fuera de regla, cuyo vicepresidente sería Santiago Semino.

Laura Weskamp junto a Santiago Semino en Nuevo Alberdi.

Santiago Semino, el conductor del Peugeot 206 patente GWC058 en el que recorría Nuevo Alberdi la concejala del PRO Laura Weskamp en un hecho que tuvo enorme repercusión a partir de la filmación del episodio por parte de militantes de la organización Giros, es vicepresidente de la vecinal “Hipólito Bouchard”, una institución que al parecer “no existe”. Así lo entendió el concejal del Partido Socialista Auténtico Alberto Cortés, quien presentó un proyecto donde le pide al Departamento Ejecutivo que informe si la vecinal de marras “cuenta con reconocimiento”, y en caso afirmativo agregar “autoridades de la vecinal, estado de asociados, estatuto y jurisdicción”.

El proyecto, que ingresó el jueves 22 –a apenas tres días del episodio que tuvo por protagonistas a jóvenes de Giros, Semino, Weskamp y a otras dos mujeres que increparon a los primeros– toma en consideración que la vecinal “Hipólito Bouchard”, en tanto institución, “no figura en los mapas ni en la página de la Municipalidad de Rosario”. La iniciativa ingresó en Mesa de Entradas con las firmas de los ediles Oscar Greppi, de la Coalición CívicaARI; María Eugenia Bielsa, de Encuentro por Rosario; Alfredo Curi del Partido del Progreso Social; Daniela León, de la Unión Cívica Radical, y Diego Giuliano, de Rosario Federal.

Semino aparece en dos videos pulseando con los militantes de Giros, pero tras el último episodio denunció públicamente que fue agredido por la organización. “Comienzan a perseguirnos, a sacarnos fotos, como si fuesen policías”, sostuvo. Sin embargo en el video se lo vio algo más ofuscado. “¿Conflicto de qué? ¡Andá a cagar, boludo!”, replicó cuando los militantes de Giros le mencionaron su parecer sobre las tierras de Nuevo Alberdi. Lo cierto es que el vicepresidente de la vecinal se ofuscó cuando los militantes, cámara en mano, siguieron el auto que manejaba. Pero cuando todo parecía pacificarse entre los ocupantes de uno y otro vehículo aparecieron en escena dos mujeres que serían propietarias de terrenos en el lugar e iban en un tercer auto: “Nosotros ponemos la guita para que ustedes estudien. Ustedes hacen política, vayan a laburar. Vayan a estudiar”, espetó una de ellas.

Comentarios