Edición Impresa, Policiales

Violencia de género

Juzgado por apuñalar a su ex

Hace 3 años, Miriam se encontraba en Ocampo y Corrientes cuando su ex apareció y con una sevillana le provocó ocho heridas graves. El acusado está internado en la Colonia de Oliveros y se debate si es o no imputable.


Una extensa relación amorosa que se volvió obsesiva fue el origen de una tentativa de homicidio en el cual Miriam recibió 8 puñaladas y salvó su vida de milagro. Los últimos meses de vínculo con el padre de su hijo fueron insostenibles y la mujer había tomado la decisión de irse, pero el hombre no dejó de hostigarla para que retornara a la casa familiar. Ello derivó en una restricción de acercamiento que no evitó el feroz ataque del agresor en plena calle una tarde de octubre de 2013. Los ocasionales testigos de la mayúscula agresión reaccionaron y lograron reducir al hombre hasta la llegada de la Policía, mientras Miriam era derivada a un sanatorio donde logró sobrevivir a pesar del compromiso de órganos vitales. Ayer se dio inicio a un juicio oral que tiene al agresor como protagonista. El sospechoso se encuentra internado en la Colonia Psiquiátrica de Oliveros y su defensora solicitó que su cliente sea absuelto y su caso remitido a la Justicia civil mientras que la Fiscalía y la querella coincidieron en solicitar la aplicación de una medida de seguridad efectiva para el caso en que Andrés Otaduy sea declarado inimputable. El juicio es presidido por la jueza Marisol Usandizaga.

Cerca de las 18 del 30 de octubre de 2013, Miriam, por entonces de 50 años, se encontraba en la esquina de Ocampo y Corrientes esperando el colectivo cuando vio venir a su ex pareja Andrés Otaduy. Con este hombre había compartido 23 años de su vida, pero la obsesión que su pareja comenzó a tener con ella terminó por detonar la relación que culminó a fin de 2012. Otaduy no se resignaba y la perseguía constantemente para que volviera junto a él. Miriam decidió hacer un planteo judicial que derivó en una restricción de acercamiento, pero aquella tarde no valió.

Otaduy se le abalanzó con una sevillana en la mano. Como pudo, la mujer se defendió con un portafolio que llevaba consigo e intentó ingresar a un bar, pero el agresor fue más rápido. Le asestó alrededor de 8 puñaladas en la espalda, tórax y abdomen y le perforó el pulmón, el cólon y el hígado. Este ataque se produjo frente a los ocasionales espectadores que se abalanzaron sobre el agresor y lograron reducirlo mientras la víctima era derivada a un hospital y luego a un sanatorio, donde fue operada Otaduy marchó preso e intentó suicidarse algunos días después, tras lo cual fue derivado a la Colonia Psiquiátrica de Oliveros, donde permanece actualmente a través de una medida cautelar. Ayer, el fiscal Gonzalo Fernández Bussy lo acusó por el delito de tentativa de homicidio calificado por el vínculo y por la condición de mujer de la víctima. El funcionario sostuvo que si bien no estaba en condiciones de afirmar que se trata de una persona inimputable, el informe psiquiátrico forense sostiene que no comprendió la criminalidad de sus actos por lo que solicitó que se mantenga la internación que el imputado transita desde el momento del hecho.

Por su parte, la querella, a cargo de Raúl Superti, hizo un planteo similar, aunque aclaró que este hombre no fue declarado inimputable. Por lo que requirió que en caso que el tribunal así lo decida se aplique una medida de seguridad efectiva para garantía del imputado y terceros mientras que en el caso de que lo considere imputable se aplique una sanción penal. Finalmente, la defensora oficial Graciela San Miguel solicitó la absolución y que el caso se trate en la Justicia civil en el marco de la ley de salud mental.

Durante la mañana de hoy, continuará el debate oral y público que es presidido por un tribunal unipersonal a cargo de Usandizaga.

Policía que disparó a su mujer pide que archiven la causa

Un policía rosarino que en abril pasado le disparó a su mujer con su arma reglamentaria en medio de una discusión pidió ayer el archivo de esa causa (por abuso de armas y lesiones leves) con el argumento de que la víctima levantó la denuncia penal. La jueza Irma Bilotta, que en la audiencia imputativa había ordenado la libertad del uniformado bajo compromiso de que realice tratamiento psiquiátrico, demoró ayer el archivo a la espera de que el acusado sea evaluado por una junta médica. El violento episodio familiar en el que fue imputado el policía César Martín R., de 37 años, tuvo lugar el pasado 9 de abril en la puerta de su casa de Obnes al 4200 y se sumó a otros dos antecedentes por violencia de género que pesaban sobre su persona. El mismo día que el uniformado era imputado por la jueza Bilotta, en la sala contigua de Tribunales dos hermanos realizaban una denuncia contra ese uniformado por apremios ilegales dentro de la subcomisaría 22, donde se desempeñaba como sumariante. Seis meses antes, el mismo policía había matado de un tiro en la cara a un menor de 17 años, que vivía a pocas cuadras de su casa, en un hecho que según declaró fue “un enfrentamiento armado”. Esa versión fue desmentida por vecinos y familiares del adolescente asesinado que denunciaron gatillo fácil. El fiscal Florentino Malaponte, lo imputó por homicidio y ahora la familia del joven espera fecha para constituirse como querellante.

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