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Megacausa los monos

Condenaron a Juan Domingo Ramírez por escapar

El fin de semana chocó con una moto y está internado grave. Tiene custodia en el hospital por una captura que no se sabe quién libró. Además le habían dictado sentencia por la famosa fuga que protagonizó en 2014 desde la Jefatura de Policía.


Juan Domingo Ramírez protagonizó un accidente de tránsito el fin de semana. Se trasladaba en una moto Honda Tornado, como acompañante, e impactó contra un Fiat Palio. Desde entonces permanece internado y quedó con custodia policial por un pedido de captura que, en Tribunales, no pudo confirmarse. Aunque no es la única noticia negativa para Ramírez: a principio de mes, fue condenado a 3 años y 10 meses por una fuga que protagonizó en 2014. En aquel entonces, el hombre fue detenido en el marco de la causa “Los Monos” y se escapó del interior de la Jefatura de Policía. También fue nombrado en el homicidio de Luis Aranda, cuyo cuerpo apareció en el Mangrullo la semana pasada, aunque el Ministerio Público de la Acusación sostuvo que el fiscal de homicidios Luis Schiappa Piertra no solicitó orden de captura en su contra.

Ramírez quedó involucrado en la causa por asociación ilícita que tiene a la familia Cantero como cabecillas y se libró una orden de captura en su contra. El 14 de enero de 2014, la Brigada Operativa de la División Judiciales lo detuvo en barrio de La Carne y lo trasladó a Jefatura. Nueve horas después, Ramírez se esfumó de la dependencia. Medio año más tarde fue recapturado en Goya, Corrientes. Su mujer sostuvo que fue extorsionada por la Policía. Le pedían 200 mil pesos para facilitarle la fuga a su pareja.

Presuntamente Ramírez se escapó tras golpear a un sargento que lo custodiaba la mañana del 15 de enero de 2014. El subjefe de la entonces Brigada Operativa de la División Judiciales enfrentó una investigación penal por incumplimiento de los deberes de funcionario. Se le achacó que el detenido estaba en un lugar inapropiado –se encontraba en una oficina de la División– y estaba esposado a una baranda aunque el funcionario terminó absuelto.

Ramírez sostuvo que, ya en Jefatura, se presentó una persona diciendo que era el jefe Luis Quevertoque y le solicitó dinero a cambio de su liberación. Para la jueza de Sentencia 8° Marisol Usandizaga, la evasión de Ramírez fue un hecho. También las lesiones que le propinó al policía que lo  custodiaba mientras su  compañera se retiró al baño. A su vez, tuvo en cuenta los testimonios que afirmaron que Ramírez estaba molesto, hacía ruidos con las esposas y solicitó ir al baño en varias oportunidades.

Otro dato relevante fue la pericia sobre las esposas, el informe sostuvo que un fuerte tirón era suficiente para abrirlas, debido al desgaste. A lo que agregó que no hay testigos que hayan visto al hombre abandonar el edificio. Tampoco surgen de las imágenes captadas por la cámara de seguridad de la estación de servicio que está enfrente, que Ramírez se cruzó y tomó un taxi como declaró, sostiene el fallo.

Usandizaga responsabilizó a Ramírez por la fuga y tuvo en cuenta una condena previa –a través de un acuerdo abreviado en la causa por asociación ilícita– a 3 años y medio de cumplimiento efectivo que unificó con la sanción dictada en la evasión, por lo que deberá purgar como pena única, 3 años y 10 meses de cárcel.

La extorsión

Roxana, la esposa de Ramírez, denunció que tras la detención recibió una comunicación telefónica donde una voz masculina, que se identifica como un policía de la División Judiciales, le afirma que está con su pareja. Ramírez le dice que le piden 200 mil pesos para dejarlo en libertad y que tenía miedo por su vida. Durante las negociaciones la mujer le ofreció un automóvil marca Citroen C3. Y afirmó que durante todo ese tiempo fue seguida. También detalló que fue citada en Oroño y 27 de Febrero, donde se presentó junto a su madre. Subió a un auto donde un hombre le preguntó qué estaba dispuesta a hacer por su marido y le dieron un boleto de compra-venta que no completó, pero al llegar a la casa el auto ya no estaba. Tras ello, su marido la llamó asegurándole que estaba bien.

Germán Almirón era un policía de la División que quedó sindicado como el autor de los llamados telefónicos. Si bien, la mujer no mencionó nombres, brindó su descripción física y lo reconoció en una rueda como la persona que estaba esperándola en el auto. A su vez, una conversación entre dos policías, uno de ellos jefe de la División, sostuvo que Almirón habló con Ramírez en forma prácticamente privada. A estos indicios, la jueza sumó la declaración del uniformado que admitió que el día del encuentro con la mujer de Ramírez, estuvo en el lugar y hora señalado aunque dio otras explicaciones e hizo hincapié, dos años y medio después, en datos detallados involucran directamente a Quevertoque en el hecho.

Según algunos testigos, el Citroen fue retirado de la puerta de la casa de Roxana por dos hombres y, al momento de su detención, Ramírez tenía las llaves en su poder. Para la jueza no hay duda  de que Almirón fue la persona que se encontró con la mujer de Ramírez, y lo condenó a 6 años de prisión e inhabilitación especial por el mismo plazo, al considerarlo autor del delito de extorsión.

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