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“Surfing to Shockwave Tour” en Rosario

Joe Satriani, el guitarrista que ya es leyenda

Junto a su última formación, llega el virtuoso Joe Satriani, quien conformó un sonido con identidad propia derivado de grandes guitarristas que lo influenciaron tempranamente. El rock, el blues, la fusión y hasta el jazz caben en su universo.


Un cierre de año a toda viola rockera es el que tendrá Rosario este sábado cuando Joe Satriani, uno de los referentes mundiales de la guitarra eléctrica, toque en el teatro El Círculo (Laprida y Mendoza), en una única función a las 21.30, en el marco de su gira Surfing to Shockwave Tour, que lo trae al Luna Park y a Córdoba también, donde mostrará sus más grandes éxitos junto a su actual banda integrada por Marco Minnemann en batería, Bryan Beller en bajo, y Mike Keneally en teclados y guitarra. Gran girador mundial, Satriani acompañó en ese tipo de itinerario a bandas y solistas como Deep Purple, Steve Vai, Eric Johnson y Stevie Ray Vaughan, algo que lo sitúa como un guitarrista muy diestro y de gran imaginación para capear estilos que van desde el rock y el blues hasta el heavy metal, el hard rock y hasta el mismo jazz. Incluso sus composiciones no se ciñen sólo a la guitarra sino que contemplan timbres del resto de la instrumentación que orquestan una banda, lo que de algún modo, en consonancia con la práctica compositiva similar de Jimi Hendrix, lo convierte en un guitarrista único. Y en ese sentido, ese lugar que ocupa Satriani hace un inusual equilibrio con los más de diez millones de discos vendidos como solista, con sus quince nominaciones a los premios Grammy y con haber compartido escenario, además de los mencionados, con The Rolling Stones y los conciertos de Mick Jagger solista. Y esa demanda estuvo cifrada en su dominio del rock clásico, su feeling, su virtuosismo y la innovación técnica permanente.

Escala (s) del pasado

Satriani nació en Nueva York. Tras una infancia donde la música no estuvo muy presente, pero como hito que marcaría su futuro, descubriría la guitarra eléctrica a través de Jimi Hendrix, a los 14 años, el mismo día que Hendrix murió en forma trágica, y a partir de allí se abrazaría a ella como a una particular enamorada, comenzando a estudiar música en el Five Towns College, un prestigioso colegio de disciplinas ligadas a la música. En 1974 tomó clases con Lennie Tristano, conocido guitarrista y pianista de jazz, una incorporación genérica que no abandonaría nunca pese a que su faceta compositiva estaría orientada al rock. Luego vendría Berklee, donde estudiaría de modo profesional y donde todavía sostiene una actividad como docente. Sin embargo, no sería hasta 1984 cuando un maduro Satriani, ya con treinta años, saca The Joe Satriani EP, su primer registro, y cada vez que lo hizo en vivo el guitarrista exhibía una imagen bien rockera, con pantalones de cuero, anteojos de sol y una brillante melena, lo que comienza a situarlo como un músico reputado de la escena californiana y lo pone en la mira de algunos sellos independientes. Dos años más tarde se editaría Not of This Earth, su primer larga duración, con el que obtuvo una considerable cifra de ventas, lo que le vale elogios de guitarristas como Eddie Van Halen o Allan Holdsworth, que lo mentaban como el nuevo Golden Boy de la guitarra eléctrica.

El escalón más alto

Satriani siempre agradeció su fama a uno de sus mejores amigos, también su alumno más popular, Steve Vai, quien ya había formado parte como guitarrista en la banda del carismático Frank Zappa. A pesar de alcanzar la cumbre, Vai nunca olvidó a su maestro y desde su posición privilegiada trató de ayudar a Joe, citándolo constantemente en entrevistas, alabándolo en público, presentándole a grandes músicos, y mostrando sus materiales a otras personas. Cuando Dave Lee Roth fichó a Vai para su banda, convirtiéndolo en un personaje público de cadenas tan importantes como MTV, y habitual de revistas como Rolling Stone, este último aprovechó el momento para promocionar más a Satriani. En 1987, Satriani desafió los clichés del rock, editando un disco lleno de fuerza, grandes riffs, solos vertiginosos y melodías inolvidables, que batiría todos los récords históricos en venta de los discos que hacían eje en la guitarra, superando incluso los trabajos en formato trío de Al Di Meola, John McLaughin y Paco de Lucía, hasta el momento, los más vendidos en la historia de la guitarra moderna.

El mito del sonido

En el plano estrictamente musical Satriani pasa a ser conocido como un destacado multi instrumentista, ya que en uno de sus discos más exitosos y mejor elaborados, Surfing With the Alien se encargó del  bajo, los teclados y parte de la percusión. Además, su sonido fue también convirtiéndose en un mito. Una de las claves de su sonido es su limpieza, que le permite tocar con bajos niveles de distorsión, realzando así la dinámica de púa y permitiendo que la guitarra se haga presente más limpiamente en los discos. El éxito de este material trae aparejado que el resto de los instrumentos pasan a ser interpretados, tanto en estudio como en vivo, por músicos sesionistas de gran prestigio, en su mayoría, admiradores del propio Satriani y provenientes del jazz, la fusión, el rock y el blues.

Solidez de un estilo

El estilo de Satriani se mantuvo firme y sin fisuras durante toda su carrera; una armonía simple pero rica en matices, con multitud de arreglos rítmicos que contribuyen a la solidez de las canciones. Satriani nunca pareció preocupado por las corrientes de fusión, ya que siempre se definió como un guitarrista de rock a la antigua y siempre destacó entre sus influencias a músicos como Eric Clapton, Jeff Beck, Brian May, Hendrix o Jimmy Page. Al margen de su carrera solista, Satriani trató de copiar el formato de “tres guitarras” que tanto reconocimiento reportara a Paco de Lucía, Di Meola y McLaughin, trasladándolo al ámbito de la guitarra eléctrica. En 1996 lanza el proyecto/gira G3, junto a Steve Vai. Ambos pasan a ser una pieza fija de las giras, invitando a un tercer guitarrista de fama mundial a tocar con ellos. El músico más versionado fue Hendrix. Entre otros, formaron parte del G3 Eric Johnson, Yngwie Malmsteen, Paul Gilbert, John Petrucci, Steve Lukather y Andy Timmons.

Últimos acordes

En 2008, Satriani armó también ChickenFoot, considerada una de las “superbandas” modernas. La formación de ChickenFoot estaba compuesta por Michael Anthony, bajista y cofundador de Van Halen; Chad Smith, baterista de los archiconocidos Red Hot Chili Peppers, y Sammy Hagar, vocalista/guitarrista de Montrose y Van Halen, entre otros. La banda generó una base para una plataforma sonora en la cual Satriani se catapultó para dar vida a su actual banda. A esta altura, no pocos medios especializados consideran al músico como una leyenda en vida.

Un fresco musical

La actual banda que acompaña a Joe Satriani está integrada por Marco Minnemann en batería, Bryan Beller en bajo, y Mike Keneally en segunda guitarra y teclados. Minnemann y Beller forman parte de la agrupación metalera Dethklok; antes Minnemann fue miembro de The Aristocrats y Necrophagist. El bajista Beller tocó con Steve Vai, James LaBrie de Dream Theater y Dweezil Zappa, entre otros, y Keneally, otro guitarrista estelar, fue miembro de una de las fabulosas formaciones de Frank Zappa. “Son músicos fabulosos y conocen todas las mañas de estilo de la banda”, manifestó Satriani en una entrevista.

El Bonzo, crédito local

El show de Satriani contará con una apertura local: Bonzo Morelli brindará un show acústico de blues, según adelantó. “La producción de Satriani pidió que no hagamos un show con banda así que armé un set de blues acústico tradicional. Mandamos el material a Estados Unidos y ellos dijeron que era lo que querían”, confesó sin disimular su alegría. La presencia de Bonzo en este show está enmarcada en la ley de la Música que exige, entre otras cosas, la participación de artistas locales en los shows internacionales. “Es importante tener la posibilidad de que a los artistas locales los vea mucha mas gente”, opinó.

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