Conciertos, Edición Impresa, Espectáculos

Adelanto

Joaquín Sabina, y la hora de refundar su propia leyenda

Con “Lo niego todo”, su nuevo disco, con el que se presentará en la Argentina desde fines de octubre, el autor de “Dieguitos y Mafaldas” muestra un sonido más rockero, surgido del aporte de Leiva, con la apoyatura del poeta Benjamín Prado.


Después de siete años sin disco nuevo y como para hacer añicos el siempre presente fantasma de la página en blanco, el cantautor español Joaquín Sabina logra con Lo niego todo, la reciente placa con la que desde fines de octubre próximo regresará a los escenarios argentinos, refundar su propia leyenda de trovador desde un repertorio autoreferencial hasta la médula y con sonido industrial.

La vuelta de Sabina con Lo niego todo se corporizará, por ahora, en cuatro ciudades argentinas, de la mano de un tour que comenzará el 31 de octubre en el Arena Maipú de Mendoza, el 4 de noviembre estará en el Orfeo de Córdoba y el 8 se hará notar en el rosarino Salón Metropolitano del Alto Rosario Shopping para el cual ya se venden las entradas.

Sin embargo, la estadía más prolongada de Sabina en la Argentina, obviamente, será en el porteño estadio Luna Park donde ya agotó las funciones previstas para los días 11, 12, 15 y 16 de noviembre y sacó a la venta cuatro nuevas fechas para 22, 23 y 29 de noviembre y 1° de diciembre.

Un disco infrecuente

Envuelto en los sonidos propuestos desde la oficialidad rockera por la producción de Leiva (tal como se lo conoce al músico español José Miguel Conejo Torres) y con la apoyatura del poeta y escritor Benjamín Prado en ocho de las doce canciones registradas entre octubre de 2016 y enero de este año, Sabina cambió bastante para seguir siendo el mismo.

La nueva aventura del cantautor de 68 años apela a textos profusos donde una y otra vez se regodea en visitar las aristas del personaje nocturno, mujeriego, excesivo y perdedor que ha sabido delinear en su vasta obra.

Por eso, y aunque en “Lágrimas de mármol” asegure que “Dejé de hacerle selfies a mi ombligo”, todo el cancionero de Lo niego todo es un incesante regodeo en historias intimistas y personales donde no solamente por la utilización de la primera persona se desprende que Joaquín es Sabina.

En ese derrotero, las plumas del juglar y de su compinche Prado abundan en esas tramas de alcoba, de maldiciones urbanas y de críticas que nunca van más allá de los pies de la cama.

Y hasta quizás sea una pena, porque si bien Sabina no es un compositor de barricada, sus pinceladas sociales daban cuenta de una mirada aguda para derrumbar los supuestos de la sociedad de consumo, pero ese aporte deberá esperar a un próximo material.

De hecho, la única pieza con referencias políticas es la atractiva “Leningrado” donde apela a una relación pasajera y trunca para cuestionar no ya al sistema imperante en todo el planeta sino al derrumbado régimen comunista.

Por lo demás, en el registro, se destaca nítidamente el corte que da título al disco (“Si es para hacerme daño/sé lo que me conviene/He defraudado a todos/empezando por mí”) y la trama de “Postdata” con música de Ariel Rot (“Tú firmabas la paz/yo buscaba el desquite/Hubo un error de cálculo/En ser nosotros dos”).

Pero la más lograda expresión del universo “sabinero” presente en la placa se aprecia en la balada de cierre, titulada “Por delicadeza”, que comparte con Leiva y donde le dice a su pareja: “Me acusas de abrazarte al por menor/de barajar las cartas boca abajo/Me acusas de encontrar siempre un atajo/Para tratarnos peor/”.

Por su parte, en el debe del flamante cancionero hay que apuntar la forzada voluntad radiable y multigénero de las melodías que acompañan las canciones ofreciendo pizcas de diversos estilos para entregar su bloque híbrido.

Tampoco suma el escaso aprendizaje del cantautor acerca de las repuestas nociones de igualdad en materia de género y culturas, cuando escribe en “Quien más quien menos” que el protagonista de la historia “cambió a la familia por dos mulatas de culo obsceno”.

Las entradas

Desde fines del año pasado, se encuentran a la venta las entradas para el esperado show que el cantautor español Joaquín Sabina ofrecerá en Rosario el miércoles 8 de noviembre, a las 21, en el Salón Metropolitano. Los tickets, que se pueden adquirir a través del sistema turboentrada.com, arrancan alrededor de los 1.000 pesos para las generales y llegan a una platea vip, frente al escenario, que tiene un costo de 3.500 pesos. Las entradas también se pueden comprar en el local de Turboentrada (Sarmiento 777, local 14), o bien en la boletería del Salón Metropolitano (Intendente Lamas 610).

Comentarios