Edición Impresa, Policiales

Banda del palier

Imputaron a una banda por unos 28 robos a ancianos

Además de los golpes, el fiscal Nicolás Foppiani les endilgó una asociación ilícita con uno de ellos como jefe.


La Banda del Palier desbaratada la semana pasada tras una investigación de seis meses a cargo de la Policía de Investigaciones que fue impulsada por el fiscal de la Unidad de Investigación y Juicio, Nicolás Foppiani, fue imputada anteayer por asociación ilícita y por robo agravado. Si bien las acusaciones fueron diferentes de acuerdo a las funciones que tenía cada uno en la banda, los seis quedaron detenidos. El Juez Luis Maria Caterina dictó prisión preventiva sin plazo para Gustavo V, RicardoG., Miguel Ángel G. y Emanuel M.. En tanto, para Néstor P. resolvió que pasará 30 días detenidos y para Anahí A., la única mujer del grupo, dictó una libertad morigerada.

La investigación sumó 28 robos a edificios, en los que Gustavo V., a quien le achacan la jefatura de la asociación, participó en todos, secundado por Emanuel M. y Ricardo G, quienes intervinieron en 15 hechos. El delito que se les imputa es coautor de los delitos consumados de robo agravado por haber sido cometido en poblado y en banda, en concurso real con privación ilegítima de la libertad, agravada por haber sido cometida mediante violencias y amenazas. En tanto a Anahí A se le imputaron dos hechos, igual que a Néstor P, mientras que a Miguel G le endilgaron una participación secundaria.

También los acusaron de una asociación ilícita de la que Gustavo V. era el jefe.

El lunes a la tarde en una audiencia que se prolongó hasta pasadas las 22, los seis acusados de integrar la Banda del Palier escucharon la acusación de Foppiani.

El modus operandi de la banda era el siguiente. A través del trabajo como plomero gasista de Emanuel M., la banda se hacía de llaves de acceso a edificios céntricos. Aprovechando un descuido, o con la excusa de tener que salir a comprar materiales o a buscar algo a su auto, Emanuel hacía una copia de la llave o la cambiaba por otra. A veces, Cristian L y  Miguel G. cumplían esta función.

Una vez obtenida la llave, Gustavo V., hermanastro de Emanuel y organizador del grupo, hacía las tareas de inteligencia a fin de individualizar una potencial víctima, preferentemente, personas de muy avanzada edad que viviesen solas en edificios ubicados en la zona céntrica de la ciudad.

Gustavo llamaba por teléfono a las víctimas y se hacía pasar por personal de la Ansés. Con el argumento de que se iba a producir un aumento de haber jubilatorio, obtenía información sobre los hábitos de sus víctimas y si estaban acompañadas o no.

Después, parte de la banda entraba al edificio con la llave y uno se quedaba afuera y tocaba el timbre. Cuando la víctima habría la puerta de su casa, la reducían y le robaban. En todos los casos, los ladrones se alzaron con dinero, celulares, tablets, notebooks y joyas.

Después de los robos, la banda repartía el botín en efectivo y se dirigía a la joyería Nefertiti, de Miguel G., quien recibía las alhajas y los dólares y oficiaba de reducidor.

La banda quedó desbaratada la madrugada del miércoles pasado, a través de una serie de allanamientos ordenados por Floppiani. La Policía de Investigaciones (PDI) y la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) hicieron seis operativos, detuvieron a cinco hombres y una mujer e incautaron gran cantidad de elementos de interés para la causa.

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