Edición Impresa, Policiales

Justicia

Imputados por un robo a inmobiliaria

Convictos cayeron en flagrancia con botín de $ 135 mil tras persecución; uno es un conocido protagonista de la crónica policial.


Dos hombres de 29 y 30 años  fueron imputados por el asalto a una inmobiliaria ubicada en el centro. El hecho se produjo el miércoles pasado cuando tres ladrones ingresaron armados a la firma y amedrentaron a las víctimas para luego alzarse con un grueso botín aunque en la huida la suerte no los acompañó.  Dos de ellos fueron arrestados tras una persecución. Ayer, durante una audiencia oral, la Fiscalía imputó al dúo robo calificado y portación de armas aunque a raíz de un cuestionamiento defensivo el hecho se calificó como una tentativa. A la vez el juez José Luis Suárez dispuso la prisión preventiva sin plazo de ambos al entender que el modo en que se produjo el hecho, los antecedentes condenatorios que pesan sobre los sospechosos y la falta de sujeción a procesos anteriores demuestra su grado de peligrosidad procesal. Uno de ellos se encontraba con pedido de captura luego de no retornar de una salida transitoria y supo ser conocido por protagonizar una pelea de bandas en zona sur.

Dentro de la inmobiliaria Farías, ubicada  en 3 de Febrero al 1000 había el miércoles pasado al mediodía ocho personas. La firma se encontraba pronta a cerrar cuando dos muchachos tocaron timbre con la excusa de pagar un alquiler. Cuando las víctimas abrieron la puerta, los hombres ingresaron y permitieron la aparición de un tercer ladrón. Todos mostraron armas y amenazaron a los dueños y empleados para alzarse con un botín de 135 mil pesos, algunos relojes y celulares, sostuvo la imputación. Testigos reseñaron que los ladrones fueron directo a los cajones donde había dinero. De uno sustrajeron 40 mil pesos y de otro casi 95 mil más.

Aviso

“Están todos robados” fue la frase que escuchó un cliente que hablaba por teléfono con un empleado de la inmobiliaria. El interlocutor dio aviso al 911 y a los pocos minutos la empresa de seguridad denunció la activación del botón de pánico del local. Un testigo estima que el atraco duró unos 10 minutos y, luego de revolver y tirar todo lo que había, los intrusos huyeron. La Policía llegó justo cuando la moto se retiraba y un muchacho que salió de la firma los señaló y se inició una persecución, sostuvieron ayer la fiscal María de los Ángeles Granato y su par Lucas Altare.

La Policía dio alcance a la moto de los asaltantes en Riobamba al 1300. Casualmente, el fiscal Altare pasaba por el lugar y se puso al frente del procedimiento donde se detuvo a Jorge Luis Z. En el interior de un bolso que llevaba el sospechoso –quien purgó una condena  por portación de arma dictada por el Juzgado de Sentencia 8ª a 3 años y 8 meses– se encontró el dinero robado, algunas pertenencias de las víctimas y un revólver calibre 22.

Por su parte, un móvil del Comando Radioeléctrico que brindó apoyo detuvo al otro sospechoso. Un transeúnte les manifestó que debajo de una Ford Eco Sport estacionada en Viamonte al 1300 se escondía un hombre. Entre sus ropas se encontró uno de los celulares robados a las víctimas. El muchacho se identificó como Darío Gabriel García aunque luego se determinó que en realidad se trataba de Joel Alan S. Este hombre de 30 años había sido penado por robo calificado por el Juzgado de Sentencia 1ª y, como contaba con una condena anterior, la sanción fue unificada en 10 años y 6 meses. En noviembre de 2015 accedió a una salida transitoria y no regresó por lo que le dictaron la captura.

La Fiscalía imputó al dúo por robo calificado y portación de arma de fuego pero la defensa oficial, a cargo de Francisco Broglia, cuestionó el encuadre al sostener que no tuvieron disponibilidad de lo sustraído, por lo que se trató de una tentativa de robo. El juez admitió el planteo, aunque dispuso la prisión preventiva en contra del dúo por el plazo de ley.

Un tal Joel

Desde adolescentes Joel S. y Milton Damario –quien hoy está preso por varios hechos de sangre, entre ellos el crimen de Claudio “Pájaro” Cantero– se encuentran enfrentados. La rivalidad se inició con el homicidio de un amigo de Joel y la escalada no tuvo fin. En una oportunidad Joel terminó tras las rejas – aunque luego fue desvinculado– por un ataque a tiros contra Damario quien recibió siete plomos en 2008 y logró sobrevivir. Según versiones policiales este episodio derivó en otro hecho de sangre cuando en enero de 2013 los hermanos Milton y José Damario, junto con otras dos personas llegaron en auto hasta Santa Rosa de Lima y Pavón y al grito de “démenlo al Joel” abrieron fuego contra un grupo de muchachos que estaba en la esquina. Un tiro impactó en Lucas Espina, amigo de Joel, quien murió en el lugar mientras otros dos resultaron heridos. Por este crimen los Damario fueron condenados recientemente a 17 y 16 años de cárcel, respectivamente.

Según detectives, Joel S. “es un cañero y mejicaneador de búnkers”. A fines de 2008 un tiroteo en 24 de Septiembre y Necochea terminó con la vida de María Simona Benegas, una jubilada de 78 años y la investigación giró hacia un enfrentamiento entre Milton y Joel, aunque judicialmente no se pudo esclarecer el hecho.

Mientras que en septiembre de ese año Joel estuvo involucrado en un asalto a un súper de barrio Las Delicias. Eran cerca de las 21 y tres ladrones ingresaron al comercio de pasaje Patria al 1600 y se llevaron la recaudación. Al salir se toparon con un vecino que era policía y se inició una balacera. Según un testigo los ladrones escaparon en un taxi y uno de ellos huyó herido. Poco después Joel S. ingresó con un balazo al Heca. El Juzgado de Sentencia 1ª lo condenó por este hecho, la sanción se unificó con una pena anterior y la condena escaló a una década. En diciembre de 2019 vencía la misma, pero en noviembre de 2015 salió con una transitoria y no volvió a su lugar de detención, hasta que el miércoles pasado fue nuevamente detenido.

Comentarios