Sociedad

Desarrollo de regiones

Impulsando ciudades creativas: una apuesta a la Economía Naranja

Desde el Instituto de Políticas Socioculturales de la Asociación Civil de Estudios Populares (ACEP), su directora Claudia Guardia describe la importancia de impulsar y apoyar la creatividad para el desarrollo en las ciudades de la región


Por Claudia Guardia *

¿Cuál es el papel de las ciudades en la Economía Naranja?

La inversión en creatividad facilita el surgimiento de sectores culturales dinámicos que a su vez tienen un impacto en el desarrollo de las regiones. En tanto la creatividad no se restringe solamente a las artes, sino que se enfoca en las ideas y bienes producidos por todos los habitantes, como actos creativos.  La manera más efectiva de transformarnos en sociedades creativas es desarrollando políticas públicas que refuercen los sectores creativos y entiendan a la creatividad como factor estratégico del desarrollo de las ciudades.

La Economía Naranja focaliza su atención en el potencial de la creatividad humana como recurso inagotable generador de riqueza y crecimiento económico. Entonces, ¿cuál es el secreto de las ciudades creativas?, el secreto es la gente; que vive en ciudades donde se estimula y valora el desarrollo de los talentos. Nuestra región es una gran reserva de mentes creativas, que a su vez son la condición necesaria para las sociedades innovadoras. En el marco de la Economía Naranja cobran una gran importancia las actividades, los bienes y los servicios que, en las ciudades, surgen de la creatividad, ya que tienen la capacidad de ser un importante motor de transformación social y económica.

Una de las formas en la que puede ser materializada la Economía Naranja, es en las llamadas Áreas Creativas, estas son zonas urbanas en donde se concentran las actividades creativas, con presencia de actividades artísticas. Un Área creativa es una forma de pensar las ciudades como espacios temáticos que crecen en torno a una industria, así, por ejemplo, un barrio relegado puede convertirse en un mejor lugar, con más oportunidades para que la gente quiera vivir con una mayor calidad de vida. Las industrias basadas en el conocimiento, (tecnología, y los servicios creativos), se ven muy beneficiadas cuando se encuentran aglomeradas, siendo que es de esta manera que se produce la innovación, a partir del intercambio de ideas y experiencias.

Nuestra región tiene la oportunidad de producir empleos a cientos de jóvenes talentosos que desarrollan sus actividades en el campo de la Economía Naranja. Según la información de la Cuenta Satélite de Cultura del sistema de Información Cultural Argentino SINCA, el empleo cultural registrado en Santa Fe durante el cuarto trimestre de 2014 alcanzaba los 4.451 puestos de trabajo. En la Provincia de Santa Fe, por ejemplo, viven 3.397.532 habitantes y es la tercera provincia más poblada de la Argentina, superando incluso a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el área metropolitana de Rosario viven 1.300.000 personas, en tanto que en las ciudades de Rosario y Santa Fe se concentra la mayor parte de la población. (Cartografía cultural, Santa Fe, SINCA).

Existen muchos recursos humanos en las ciudades de nuestra región, para que puedan surgir oportunidades, florecer la creatividad y emerger los talentos, pero debemos prepararnos para esto.  En este punto juegan un papel muy importante las políticas públicas a mediano y largo plazo, para que los diseñadores, los artistas, los músicos, los programadores, los escritores y los gestores culturales del mundo puedan mirar a nuestras ciudades como fuentes de creatividad y talento. Políticas Públicas, con base en análisis técnicos y estadísticos, que a su vez permitan a nuestra región, no solo retener creativos, sino atraer, formar y reproducir el talento de un sector de la población que se encuentra empobrecido económicamente. De allí la importancia de generar clústers y fortalecer la industria de las ideas, para promover el desarrollo de las ciudades creativas.

 Porque este sector, no solo está vinculado con el enriquecimiento cultural, sino con la innovación y el crecimiento económico de las ciudades. Y por añadir millones, en valor agregado a la región y generar cientos de puestos de trabajo.  La Economía Naranja nos ayuda a ver a la cultura como una herramienta de desarrollo para hacer crecer, y enriquecer nuestras ciudades. ¿Cuál podría ser el riesgo de no desarrollar estas políticas públicas?, el riesgo serio muy alto, ya que conduciría a nuestra región al atraso permanente, en tanto el mundo está produciendo una extraordinaria aceleración en avances científicos, tecnológicos, y creativos.

Nuestro gran desafío como región es mejorar la calidad de la educación, pero también incentivar la innovación, y exportar productos de mayor valor agregado, con capacidad de ser vendidos globalmente, para dinamizar su circulación. Ya que para que los jóvenes puedan aprovechar las oportunidades que el mundo nos brinda, no solo es necesario aplicar políticas públicas para brindar una educación de calidad, sino un entorno propicio en las ciudades y comunas de nuestra región, que promueva la cultura de la innovación y el surgimiento de los emprendimientos creativos.

*Claudia Guardia: abogada, Magister en gestión de empresas de industrias creativas y cultura; experta en Economía Naranja y Gestora Cultural. Directora del Instituto de Políticas Socioculturales de la Asociación Civil de Estudios Populares (ACEP) partner en Argentina de la Fundación Konrad Adenauer de Alemania.

Comentarios