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Muestra

Imágenes para comprender y no olvidar

El reportero gráfico Diego Paruelo busca visibilizar, a través de la historia de un ex combatiente de Malvinas, la deuda que el país tiene con ellos.


Diego tenía seis años, vivía en Rosario, y vio a su mamá llorar cuando escuchó por radio que los ingleses habían invadido las Islas Malvinas. A los 13 se fue a vivir a Buenos Aires y un tiempo después, yendo a visitar a un amigo en tren, vio a un ex combatiente vendiendo reglas y lapiceras. Ahí entendió todo: quienes habían luchado por las Islas Malvinas (con el tiempo se enteró de la desprotección que tenían durante guerra) estaban mendigando o con trabajos informales cuando debían ser tratados como héroes.

Con el tiempo, Paruelo llegó al fotoperiodismo y, de la mano de su trabajo, tuvo más relación con la historia de aquél vendedor de lapiceras y otros ex combatientes. Entre ellos Sergio Gasco, quien murió en el olvido y que durante años mantuvo charlas y posó para sus fotos. Esos son los registros que hoy dan cuerpo a la muestra titulada 2 de abril, una exposición que cuenta con 15 fotografías de la vida y lucha de Gasco, además de un video, que dan cuenta de la triste realidad de quienes intentaron defender las islas, y que aún no han tenido el merecido reconocimiento del Estado.

Una herida abierta

Paruelo inauguró el jueves pasado su muestra en la Sala de las Miradas de la Plataforma Lavardén y recibió la aceptación y comentarios del público en general y de ex combatientes de la ciudad. 2 de abril ya pasó por distintos espacios culturales de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba y su ciudad natal: Rafaela.

“Nací en Rafaela pero Rosario es mi ciudad, mi lugar en el mundo, aunque a mis 13 años nos hayamos tenido que mudar a Buenos Aires y desde ahí construí mi vida y mi carrera”, comentó a El Ciudadano.

Sobre la muestra, expresó su alegría de poder traerla a la ciudad: “Porque siempre conozco nuevas historias y eso va enriqueciendo el proyecto. Aquella vez que vi al ex combatiente vendiendo reglas y lapiceras no podía entender cómo ellos, que dieron su vida por la patria, estén tan desprotegidos. Cuando llegó el fotoperiodismo y el documental a mi vida surgieron las ganas, incluso la necesidad, de hacer un trabajo vinculado a ellos. Si bien el tema es muy abarcativo traté de mostrar, con esta historia particular, la historia de todos ellos: desde el sufrimiento, la desprotección, el olvido y la muerte”.

Con Gasco llegaron a un vínculo amistoso, se formó un lazo intenso entre charlas, mates y sesiones de fotografías. “Estuve trabajando tres años en este proyecto, tengo varios videos, muchas charlas grabadas con Sergio, y en muchos de esos encuentros él no quería fotografiarse. Siempre lo respeté. No es fácil revivir esos tiempos ni lo era el presente. En la muestra quedaron muchas fotos afuera porque decidí, o me pareció mejor, resumir para que la historia quede más contundente”, explicó.

Por su parte, el video Fotografías 2 de abril que también está incluido en la muestra y que se puede ver en YouTube, emociona y pone la piel de gallina desde el blanco y negro, y logra el objetivo de Paruelo: poner en el cuerpo de Gasco la historia de miles de soldados que fueron enviados a la guerra, con poca o nula preparación ni equipamiento para tal enfrentamiento. Una burla al ser humano durante y después del conflicto bélico, ya que hasta el día de hoy los ex combatientes reclaman pensiones dignas y apoyo estatal. Ya lo dice Diego Paruelo en la presentación de su muestra: “Su muerte (la de Gasco) no es ajena a la de los 455 ex combatientes que se suicidaron desde 1982 hasta nuestros días, cifra que supera ampliamente la de los soldados muertos en combate. Dice Borges que en la vida de un hombre pueden estar contenidas la vida de todos los hombres”.

Gasco, el elegido

A los 20 años, habiendo terminado el servicio militar, Sergio Gasco fue enviado a las islas. Su ubicación en el conflicto fue al pie del Monte Longdon, lugar donde ocurrió una de las batallas más cruentas. Luego de la derrota fue tomado como prisionero de guerra. Veinte años después Sergio se encontró con una realidad adversa: sin trabajo y con graves secuelas físicas y psíquicas. Desde la pérdida auditiva hasta el padecimiento de síndrome de stress post-traumático. En abril de 2003 falleció de una enfermedad terminal.

El primer click

La pasión de  Paruelo comenzó a los 16 años cuando sacó su primera foto, su padre le había regalado una cámara Voigtlander (alemana) y desde entonces no dejó de “disparar”. Incluso mientras intentó hacer carrera estudiando veterinaria. “Pero la cámara fue más fuerte y terminé estudiando fotografía en la Escuela Avellaneda (empezó en el 95) y luego seguí con fotoperiodismo y bueno, ya está a la vista, decidí morir de hambre como fotógrafo (risas)”.

Hoy es reportero gráfico del diario cooperativo Tiempo Argentino y colaborador del español El País. Pero antes de ello trabajó para el diario La Capital, fue colaborador en las revistas Veintitrés, Crisis y Rolling Stone; así como en el diario Página/12, Crítica de la Argentina y en revistas de la Editorial Atlántida.

Además, realizó seminarios sobre fotoperiodismo y ensayo fotográfico en la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (Argra).

Desde el 2004 concurre a los talleres de edición coordinados por la fotógrafa Adriana Lestido y tiene en su haber exposiciones individuales en el Museo de la Memoria de Rosario y de La Plata así como en la Alianza Francesa local. También expuso en las muestras anuales de Argra en 2009 y 2011; y en las fundaciones Itaú y Federico Klemm, entre otras.

Para agendar

La muestra se podrá visitar en la Sala de las Miradas de la Plataforma Lavardén de lunes a viernes de 10 a 19 y desde dos horas antes de cada espectáculo programado el fin de semana y feriados.

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