El Hincha, Francia 2019

Mundial Femenino

Igualdad a medias: de las 24 selecciones, apenas 9 tienen entrenadoras

En Francia se está llevando a cabo la octava edición de la Copa del Mundo. Y en suelo francés, los números reflejan esta desigualdad. De las 24 selecciones clasificadas, sólo 9 tienen al frente de los equipos a mujeres. Dos de esas selecciones comparten con Argentina el Grupo D


En el Parque de los Príncipes las tribunas están colmadas. La capacidad en el partido entre Estados Unidos y Chile superó al del duelo inaugural hace ya unos días en el mismo estadio pero con Francia y Corea del Sur en el campo de juego (45261). Fueron 45.594 personas las que dijeron presente para ver el cotejo entre el actual campeón del mundo y la selección chilena, que tiene en suelo galo su primera experiencia mundialista.

El partido terminó 3-0 a favor de las estadounidenses, que además malograron un penal en la segunda parte. En el banco de suplentes, su entrenadora, Jill Ellis festeja con sus dirigidas otro triunfo que las deposita una vez más, en octavos de final de una Copa del Mundo. Ellis es una de las 9 entrenadoras mujeres que están en suelo francés. Porque el cupo femenino en la dirección técnica de fútbol tampoco se cumple.

En los últimos años ha habido un aumento de la participación de mujeres en el mercado laboral sin embargo, la inserción en el plano laboral no se produce en un marco de igualdad de condiciones con los hombres. Principalmente por las pautas culturales que asignan roles femeninos y masculinos en la sociedad, en el que las mujeres que tienen que vivir una situación de doble responsabilidad -hogar/trabajo y a las que les fueron asignadas históricamente las tareas domésticas, ese trabajo no remunerado, la crianza de los hijos, la cocina y la limpieza del hogar.

Este es uno de los reclamos de los movimientos de mujeres a lo largo y a lo ancho del mundo. Y si bien, en comparación a años atrás, se ha ido modificando. El reclamo continúa y tiene el foco también, en la escasa participación de las mujeres en los lugares de poder. En los espacios de toma de decisiones. Pasa en las empresas, en los organismos estatales y también sucede en el deporte.

En Francia se está llevando a cabo la octava edición de la Copa del Mundo. Una certamen diferente que sin lugar a dudas llegó para revolucionar el fútbol. Y en suelo francés, los números reflejan esta desigualdad. De las 24 selecciones clasificadas, sólo 9 tienen al frente de los equipos a mujeres. Dos de esas selecciones comparten con Argentina el Grupo D.

En las locales, ya clasificadas a la próxima ronda, está al mando Corinne Diacre.  La entrenadora vistió la camiseta de Las Bleus en 121 partidos y marcó 14 goles, incluido el que llevó a Francia a su primer mundial en 2003. Diacre fue una pionera en el fútbol francés, ya que se convirtió en la primera mujer en entrenar un equipo de fútbol masculino profesional. Estuvo a cargo del Clermont Foot, de la segunda división, donde cosechó 50 victorias, 39 empates y 44 derrotas. Desde agosto del 2017 se hizo cargo del seleccionado francés femenino.

Japón, equipo ante el que Argentina logró sumar un punto histórico, también tiene en el banco de suplentes a una mujer. Asako Takakura – Takemoto, ex jugadora que reemplazó al legendario Norio Sasaki en 2016, brilló en las categorías inferiores donde conquistó el Mundial Sub 17 en 2004 y logró la tercera posición en el Mundial Sub 20 de 2016. Jugando con la mayor, conquistó la segunda corona de Asia para Japón en 2018.

En Escocia, el próximo rival del combinado albiceleste, está Shelley Kerr. Ex capitana de la selección y primera mujer en Reino Unido que entrenó un equipo masculino de la máxima categoría. Fue al frente de Stirling University de la Lowland Football League.  En 2017 asumió en la dirección técnica de la selección mayor, previamente había dirigido a la Sub 17, y llevó a Escocia a disputar su primer mundial.

Veinte años estuvo Italia sin jugar una Copa del Mundo. Hasta que llegó al banco Milena Bertolini. La ex defensora central que tiene una larga trayectoria como jugadora, dirigió en Verona, Reggiana y Brescia hasta agosto de 2017, que se hizo cargo de la selección y la regresó a una cita ecuménica tras dos décadas de ausencia. Hoy la Azzurra lidera su grupo (el C) y ya sacó pasajes para octavos de final.

Martina Voss-Tecklenburg al mando de Alemania, también clasificada, Sarina Wiegman en Holanda, Desiree Ellis en Sudáfrica y  Nuengruethai Sathongwien de Tailandia completan la lista de mujeres a cargo.

El fútbol no tiene género, claro, pero es innegable que a las mujeres ingresar a espacios que históricamente fueron reservado para los hombres se les hace cuesta arriba. A las desigualdades económicas que sufren algunas selecciones, como la de Argentina, en referencia a la de sus pares masculinos, se le suma la escasa presencia de mujeres en las comisiones directivas, o en el arbitraje. Y si la idea de meritocracia sobrevuela en cada espacio que una mujer quiere conquistar, en el fútbol, eso se acrecienta. Pero desde hace un tiempo ese techo de cristal se va rompiendo, como consecuencia del esfuerzo y de la lucha, y estamos en presencia de cambios revolucionarios.

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