Edición Impresa, Policiales

Ejecución en el Oeste

Identificaron a los autores del crimen del psiquiatra jubilado

Afirman que el autor del disparo que recibió el médico de 71 años en La República al 8500 fue un ayudante de jardinería.


El crimen del médico José Luis Vergini, asesinado la madrugada del 13 de febrero pasado  en su casa ubicada La República al 8500, ya no es un misterio para los investigadores. El fiscal Adrián Spelta contó ayer que sospechan que dos hombres que están identificados ingresaron a robar a la casa y que, como la víctima habría reconocido a uno de ellos, fue ejecutada de un balazo en la cabeza. En la misma causa, fueron detenidos dos suboficiales por llevarse una pistola de aire comprimido de la escena. Los policías fueron imputados de hurto y el juez ordenó una restricción para que no se acerquen a la casa de la víctima fatal como tampoco a la familia de éste.

El crimen del psiquiatra José Luis Vergini, de 71 años, ocurrió en las primeras horas del 13 de febrero pasado en el interior de su vivienda de La República 8530. Los hijos de la víctima recibieron un llamado alrededor del mediodía del personal de la empresa de seguridad que monitorea la alarma porque había sonado y el titular, Vergini, no contestaba. Los familiares fueron a la vivienda junto con la Policía y lo primero que observaron fue la tela metálica del ventanal de la cocina que da a la calle violentada. Los uniformados ingresaron y hallaron el cuerpo del dueño de casa desnudo, boca abajo y con las manos atadas sobre la cama. El médico legista determinó en un examen preliminar que el psiquiatra jubilado había fallecido alrededor de la medianoche anterior producto de un disparo con orificio de entrada y salida, arriba de la oreja derecha.

Además, voceros del caso describieron que sólo había dos habitaciones revueltas; la que contaba con mayor desorden era la principal, donde el psiquiatra fue asesinado. Había dos cajas fuertes: una estaba cerrada con llave y se encontraba sobre un modular, describió un portavoz de la causa. Por su parte, la otra caja tenía signos de haber sido violentada y todavía conservaba algunos fajos de billetes en dólares y pesos. No se sabe cuánto se llevaron, pero la familia aportó que también sustrajeron joyas, dijo esta misma fuente quien describió que la hipótesis principal es la de robo.

En relación con esa línea investigativa, los hijos del médico recordaron en dicha oportunidad que hacía un tiempo su padre había sido víctima de un robo en el interior de su vivienda.

En ese sentido, voceros judiciales detallaron ayer que la pesquisa llevó al fiscal Adrián Spelta a solicitar órdenes de allanamiento cuyo operativo se realizó el domingo pasado en diferentes zonas de la ciudad. En los procedimientos no encontraron a los dos hombres, quienes están identificados, pero sí hallaron elementos que refuerzan la hipótesis de que la ejecución se debió a que el psiquiatra reconoció a uno de ellos, como el joven que había realizado trabajos como ayudante de jardinería en su vivienda.

Policías imputados por hurto

El día del crimen del psiquiatra, dos suboficiales del Comando Radioeléctrico quedaron detenidos porque el fiscal Florentino Malaponte encontró en el baúl del patrullero una pistola de aire comprimido, propiedad de la víctima. La investigación por la conducta de los uniformados quedó a cargo del fiscal Aníbal Vescovo, quien estaba aquella jornada al frente de la Unidad Especial de Violencia y Corrupción Institucional, y fueron imputados al día siguiente por hurto. Este delito no estipula prisión preventiva, pero el juez resolvió aplicarles una restricción de acercamiento a la casa donde ocurrió el crimen y también a la familia del psiquiatra. En tanto, la Delegación Sur de Asuntos Internos les inició un sumario administrativo mientras se resuelve su situación judicial.

Investigan el entorno de Santiago Buzzi

El fiscal de la Unidad de Homicidios Dolosos Miguel Moreno investiga el entorno de Santiago Buzzi, el director de teatro que el último sábado fue encontrado en su casa asesinado a golpes y con un pantalón que le cubría la cabeza.

Santiago Buzzi era el nombre artístico de Santiago Ariel Mercansil. El sábado, el hombre de 58 años tenía que ir a una fiesta en el Centro Cultural El Hornero. Por eso, cuando sus amigos vieron que no llegaba, lo llamaron por teléfono. Santiago no atendió y su hermana mandó a su hijo Carlos a ver qué pasaba.

Cuando llegó al pasillo la puerta de la calle estaba cerrada con llave. También la del departamento seis, donde vivía solo desde que murió su mamá. Al abrir, Carlos encontró a su tío en el piso boca abajo. Tenía un pantalón de jean que le tapaba la cabeza y un charco de sangre a su alrededor.

Voceros judiciales informaron que la principal hipótesis de Moreno es que a Santiago lo mató una persona que conocía ya que en la escena del crimen no se encontraron indicios de robo ni ninguna puerta fue forzada. Lo único que había sobre la mesa era una cajita, aunque no estaba revuelta. “Si bien cualquier persona pudo haberse llevado la llave, hasta el momento los elementos no hacen suponer un robo. El cuerpo tenía las heridas en la cabeza y no tenía rastros de ataduras ni otros golpes”, dijo un vocero del caso.

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