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Hija de Fujimori se casa en la cárcel por su papá

El permiso para la realización de la boda dividió a la opinión pública ya que para muchos constituye una discriminación hacia los demás presos que no obtienen esos beneficios.

El ministro del Interior del Perú, Octavio Salazar, confirmó hoy que el gobierno autorizará que la boda de una hija del ex presidente Alberto Fujimori, Sachi, se realice este sábado en la capilla de la cárcel donde el ex mandatario purga 25 años de prisión por violaciones a los derechos humanos.

El anuncio de Salazar, que le permitirá a Fujimori llevar a su hija al altar, se daba por descontado, cuando el presidente del Consejo de Ministros, Javier Velásquez Quesquén, anticipó que no habría objeciones para el permiso, lo que de inmediato desató críticas por supuestos privilegios para elex mandatario.

“Creo que ha sido justo que le hayan dado permiso a mi papi para que me lleve al altar. No era pedir mucho (porque) es dentro de la Diroes (Dirección de Operaciones Especiales de la Policía, el lugar en que está preso Fujimori)”, afirmó Sachi, citada por la agencia de noticias DPA.

Sachi, una arquitecta de 30 años que vive desde hace buen tiempo entre Estados Unidos y Alemania, llegó al Perú con el objetivo de que contraer matrimonio católico con el diseñador aeronáutico alemán Marc Koening, con quien ya está casada por civil.

El tema del permiso dividió a la opinión pública, pues mientras para algunos era lógico que se concediera, para otros debería ser negado, pues constituiría una discriminación hacia los demás presos que no obtienen esos beneficios y porque permitirá supuestamente un uso propagandístico por parte de la familia.

Velásquez Quesquén se situó entre los primeros cuando opinó que se trata de “un tema humanitario que no debe merecer mayor connotación”.

Allegados a la familia aseguraron que todo será privado, por lo que no se hará propaganda en momentos en que la hermana mayor de la contrayente, la congresista Keiko Fujimori, es virtual candidata presidencial para las elecciones de 2011.

El ex presidente, de 71 años, está preso en el cuartel policial desde que en 2007 fuera extraditado por Chile, y cumple una condena de 25 años de prisión por 25 homicidios calificados y 2 secuestros agravados. Sólo a partir del 2026 podrá pedir beneficios carcelarios.

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