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Guillermo Lasso asume la presidencia de Ecuador y Felipe Solá le lleva una carta de Alberto

Lasso es un conservador que asumirá la Presidencia de Ecuador tras vencer al correísmo y recuperar el poder para la derecha, con una ceremonia de investidura que se desarrollará en la ciudad de Quito


Una comitiva del Gobierno argentino encabezada por el canciller Felipe Solá participará hoy en la ciudad de Quito, Ecuador, de la asunción del mandatario electo Guillermo Lasso, en representación del presidente Alberto Fernández, quien se excusó de asistir debido al contexto de la pandemia de coronavirus. El titular del Palacio San Martín viajó a Quito con una carta de Fernández dirigida a Lasso.

La agenda de Solá incluye un encuentro con el canciller designado, Mauricio Montalvo, y también reuniones con sus pares de Bolivia, Rogelio Mayta, y de Panamá, Erika Alexandra Mouynes Brenes.

También está previsto que Solá se reúna con el asistente especial del presidente de Estados Unidos y director principal del Consejo Nacional de Seguridad para el Hemisferio Occidental, Juan Sebastián González, se informó oficialmente.

En la mencionada carta, el presidente argentino agradeció la invitación a la asunción, pero se excusó de asistir al plantear que “la situación generada por la pandemia del COVID 19” le impide estar presente.

“El pueblo ecuatoriano lo ha elegido para conducir los destinos de su país. Un gran honor y una enorme responsabilidad que estoy seguro lo encuentran por demás preparado y con la firme decisión de trabajar por el bienestar de todos sus compatriotas”, añadió.

En la misiva de cinco párrafos, Fernández también señaló: “No escapa a Usted que nuestras naciones atraviesan enormes dificultades que se han acrecentado por efecto de esta pandemia. Muchas de estas dificultades que vienen de tantos años atrás son comunes a ambos países y estoy convencido de que podemos explorar modos de enfrentarlas en unidad”.

“Quiero reiterarle mi más firme voluntad para que trabajemos juntos. Sepa que al sur de nuestra América cuenta usted con otro Presidente que ha hecho suya la máxima del Papa Francisco: nadie se salva solo. Renuevo mis felicitaciones y mis mejores deseos para su Gobierno”, finalizó el mandatario.

Solá viajó acompañado por Christian Asinelli, subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales para el Desarrollo en la Secretaria de Asuntos Estratégicos, y por Gustavo Dzugala, subsecretario de Política Exterior de la Cancillería.

Lasso es un conservador que asumirá la Presidencia de Ecuador tras vencer al correísmo y recuperar el poder para la derecha, con una ceremonia de investidura que se desarrollará en la ciudad de Quito.

Este ex banquero de 65 años hereda un país en crisis económica, que se extendió a lo social y sanitario a causa del coronavirus, siendo Ecuador el séptimo de Latinoamérica con más casos -más de 418.000- y muertos -más de 20.100-.

Al acto de posesión a cargo de la unicameral Asamblea Nacional asistirán gobernantes de varios países como el de Brasil, Jair Bolsonaro; de Colombia, Iván Duque; y de Chile, Sebastián Piñera. También estará el rey de España, Felipe VI, de acuerdo con la secretaría de Comunicación.

Como antesala, ayer se celebró en Quito un foro iberoamericano derechista organizado por la Fundación Internacional para la Libertad (FIL), encabezada por el premio Nobel Mario Vargas Llosa y en el que participaron Lasso y sus “amigos” José María Aznar, ex gobernante de España, y Andrés Pastrana, de Colombia.

En el cónclave, al que también asistió el dirigente opositor venezolano Leopoldo López, se debatió sobre los desafíos de la libertad en momentos en que el Gobierno de Colombia enfrenta un estallido social y en Chile resurge la izquierda y retroceden los partidos tradicionales antes de la redacción de una nueva Constitución.

En un mensaje grabado, Duque celebró que haya en Ecuador, con el presidente Guillermo Lasso, “a un nuevo aliado como jefe de Estado para continuar defendiendo unidos la democracia en la región”.

En el balotaje del 11 de abril pasado, el exbanquero tomó revancha ante el exmandatario socialista Rafael Correa (2007-2017) al derrotar a su delfín, el economista Andrés Arauz, por 4,72 puntos.

Tras una década de inestabilidad institucional (1997-2007), en la que Ecuador tuvo siete presidentes -tres de ellos derrocados- y de la era correísta, Lasso es el primer derechista en ser electo.

Para su gestión de cuatro años promete un “Gobierno del encuentro” que buscará superar la polarización entre el correísmo y el anticorreísmo, y una encarnizada lucha contra la corrupción.

Desde que dejó el poder, Correa vive en Bélgica, de donde es su esposa, y fue condenado en 2020 en ausencia a ocho años de cárcel por corrupción.

Varios ex funcionarios de su gobierno progresista están en la cárcel también por corrupción, entre ellos su ex vicepresidente Jorge Glas, quien desde 2017 cumple seis años de prisión por recibir millonarios sobornos de la constructora brasileña Odebrecht.

“No vamos a permitir impunidad. Que tengan miedo los corruptos, normal. Que tengan miedo los que abusaron de los ecuatorianos, normal”, manifestó Lasso la semana pasada, al presentar a su gabinete.

Con las fuerzas dispersas y sin mayoría absoluta en el Congreso, su movimiento Creando Oportunidades (CREO) debió aliarse con sectores de centro e izquierda para lograr un frente que asumió el control del Legislativo excluyendo al correísmo.

Con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como principal financista de Ecuador a cambio de reformas estructurales, sectores sociales se oponen a alzas tributarias y planes de privatización. Lasso ha anticipado alianzas público-privadas y concesiones para obtener recursos. La ceremonia de investidura comienza en el mediodía en la Argentina).

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