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con los viejos no

Gremios rosarinos marchan con la consigna de “Ansés no se toca”


La Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social (Apops), el gremio mayoritario de la Ansés, y el Movimiento Sindical Rosarino, integrado entre otros grandes sindicatos por Empleados de Comercio, Luz y Fuerza y La Bancaria, se movilizarán a las 12 de hoy al edificio de Sarmiento y Rioja, donde se montará un acto para exigir “la urgente reapertura” del edificio central de la seguridad social en Rosario. A la par se ratificará la defensa del Sistema Integrado Previsional Argentino ante “el acelerado avance de una reforma integral que implicaría su desfinanciamiento, privatización y pérdida de derechos en materia jubilatoria”.

“Vemos con preocupación y asombro la ineficiente y demorada gestión de las autoridades de la Ansés en la puesta en funcionamiento de la Udai Rosario, la cual tiene sus puertas cerradas desde el siniestro ocurrido en la madrugada del 15 de junio. Esta lamentable situación no debe prolongarse en el tiempo, ya que en tan sólo un mes más de 30.000 rosarinos se vieron afectados en el normal acceso a los beneficios que brinda la previsión social”, sostuvo el gremio de la previsión.

La concentración en Rosario, además del reclamo por la reapertura el edificio afectado por un incendio que se inició en el tablero eléctrico central, se hará en el marco de la campaña nacional “Ansés no se toca”, y estarán presentes integrantes de la comisión directiva nacional de Apops, entre ellos su secretario General, Leonardo Fabre.

La movilización replicará, aunque con más tensión, la consigna que Apops y el MSR hicieron un año atrás, en junio de 2016, cuando el colectivo sindical local se había movilizado contra el intento de reprivatizar el sistema jubilatorio, que se había colado en la ley ómnibus de “Reparación Histórica”. Por entonces se buscaba abrir las puertas a un sistema mixto, permitiendo la reinstalación de las cuentas de capitalización individual, a mitad de camino con la privatización impuesta en la década del 90, cuando quienes no optaban explícitamente por el sistema de reparto –el Estado– eran sorteados entre las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP).

Dos décadas atrás se comenzaron a dar distintas situaciones que pusieron al sistema como blanco de una creciente furia social, como las cuentas individuales con saldo negativo –pérdida de ingresos– de trabajadores que habían sido despedidos y dejaban de realizar aportes, debido a las siderales comisiones que descontaban las AFJP; o la de quienes se jubilaban y continuaban siendo sostenidos por el propio estado –a través de la prestación complementaria– por el escaso monto en las cuentas individuales.

El regreso de un sistema, que además tomaba deuda del Estado –alimentando el quebranto y la cesación de pagos que precipitaron la crisis de 2001 y 2002– no es el único fantasma contra el que se plantará la movilización de hoy. El aumento de la edad jubilatoria, como parte de una reforma laboral que retrotraiga las leyes laborales a situaciones previas a las corregidas en la década de 1940 también ocupará el centro de la protesta.

Desde la recuperación de los fondos de las AFJP en 2008, la Ansés financió programas como la Asignación Universal por Hijo, Procrear y asistencia a estudiantes como el Plan Progresar, que pueden desactivarse de manera total por falta de fondos si se privatiza el sistema, advirtieron gremios del MSR.

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