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Capital de la resistencia

Gremios coparon la calle y llamaron a un plan de lucha

Sindicalistas agrupados en la CTA y el Movimiento Sindical Rosarino repudiaron las políticas de ajuste y despidos.


Contra el ajuste, el desempleo y la pobreza. Bajo esa consigna dirigentes sindicales agrupados en la CTA y el Movimiento Sindical Rosarino se concentraron cerca del mediodía de ayer en la intersección de Córdoba y San Martín, después de un recorrido de unas 15 cuadras encolumnados con banderas y redoblantes. Con una fuerte crítica a las políticas económicas y culturales del gobierno de Cambiemos, los sindicatos celebraron la unidad del movimiento obrero y destacaron que el paro es el inicio de un plan de lucha contra el modelo actual. Las críticas se centraron en el repudio a los ajustes y despidos, al cerco mediático de las grandes corporaciones y al modelo económico neoliberal del gobierno nacional. Los dirigentes también respondieron a los cuestionamientos oficialistas hacia la medida de fuerza y rescataron el poder de lucha de la clase trabajadora movilizada. Rosario, capital del paro fue la premisa que reunió a los trabajadores que en la mañana de ayer pararon y salieron a la calle en reclamo de sus derechos.

Cerca de las 12 comenzaron a llegar las columnas de trabajadores que, agrupados en diferentes gremios, partieron tres horas antes desde plaza Montenegro para marchar por alrededor de 15 cuadras hasta la intersección de Córdoba y San Martín. El cruce de peatonales fue el punto de encuentro elegido para congregar a una numerosa masa de personas que desbordó las esquinas en el primer paro nacional al gobierno de Cambiemos.

Después de entonar el himno nacional, los dirigentes de CTA, Sadop, Sindicato de Prensa, Luz y Fuerza, Amsafé, Ctera y La Bancaria expusieron los motivos que llevaron a los gremios a tomar la medida.

“Es una jornada histórica. En Rosario demostramos que se puede marchar y parar”, celebró Paulo Juncos, secretario general de CTA Rosario, quien inauguró la ronda de exposiciones. Juncos destacó la contundencia del paro “pese a los aprietes” y subrayó el carácter democrático del movimiento obrero. “No es violento; violentas son las patronales. El movimiento obrero está de pie y vamos a enfrentar las políticas de hambre”, concluyó.

“Los trabajadores dicen presente, están acá y dicen basta”, expresó a continuación Martín Lucero, titular de Sadop. El dirigente repudió las políticas económicas del gobierno nacional y dijo no querer volver a los 90. “Hoy Rosario es la capital del paro. Nos dicen que no es la medida, pero quién nos iba a mirar, quién iba a hablar por los trabajadores. Este paro se constituyó desde abajo, es de los gremios y de los trabajadores”, señaló Lucero y aseguró que la medida se comenzó a gestar tras el veto a la ley Antidespidos, en abril del año pasado.

El dirigente de Sadop se manifestó en contra del ajuste, los despidos y la pobreza, y pidió a Cambiemos que gobierne “para el pueblo y la gente”. “Las transformaciones las hicieron los gremios y el movimiento obrero organizado”, cerró el titular de los docentes privados.

Edgardo Carmona, titular del Sindicato de Prensa Rosario, celebró la jornada a la que consideró como una tarea cumplida. “Rosario cerrada y de paro”, destacó. El dirigente señaló a los enemigos históricos de los trabajadores y apuntó contra la Sociedad Rural, el poder concentrado internacional y el poder financiero. En un discurso perspicaz e irónico, Carmona enumeró a los funcionarios a los que consideró como los “empleados” de ese poder. Mencionó a Patricia Bullrich, a quien describió como una amiga del garrote fácil, al secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, a quien el dirigente acusó de instalar la teoría de los dos demonios, sobre lo que aclaró: “Este pueblo no va a abandonar la lucha de verdad y justicia por los 30 mil desaparecidos”. También cuestionó el accionar de Esteban Bullrich y María Eugenia Vidal, el ministro de educación de la Nación y la gobernadora bonaerense, por “quebrar la lucha de los maestros”, y al ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien “debería ser expulsado por traicionar a la clase trabajadora y ser consecuente con la política del hambre”. A tono con la ironía, el dirigente reservó el calificativo de “empleado del mes” para el presidente Mauricio Macri. “Lo único que hizo es mandar a intimidarnos. Están equivocados porque no van a poder con nuestra voluntad. El gobierno no tiene planes ni gestión, sino dos preocupaciones: dividirnos y desacreditarnos”, subrayó Carmona, y cuestionó los discursos oficialistas que acusaron a los gremialistas de destituyentes. “Si en 2016 los grandes ganadores fueron la banca financiera y los grandes perdedores las industrias y sus trabajadores, a los que destituyen es a los trabajadores”, señaló, tras un celebrado eufemismo en el que aludió a la popular frase crítica de “Macri gato”. “Estamos acá para vernos las caras, en una corriente de unidad que arrase para recuperar nuestros destinos y volver a ser dueños de nuestra patria. Tenemos un sólo objetivo: una vida digna con un salario digno y educación”, concluyó Carmona y advirtió que la medida es solo el inicio de un plan de lucha general.

Desde el Sindicato de Luz y Fuerza, Alberto Botto, se sumó a la celebración por el éxito de la jornada. El dirigente acompañó el repudio de las políticas neoliberales y de ajuste, y señaló que el paro es un llamado de atención al gobierno nacional. “Que sepan que no vamos a abandonar la calle hasta que no abandonen estas políticas que nos llevan por el camino del 2001. Cada vez nos vamos a movilizar más sino escuchan la voz del pueblo”, expresó Botto.

El titular de Luz y Fuerza llamó a organizar un frente antimodelo y a demostrar en las urnas que el actual no es el camino. “Si no nos quieren en la calle, devuelvan el poder adquisitivo y respeten la negociación paritaria”, concluyó.

“Los trabajadores no vamos a permitir más hambre, más ajuste y más flexibilización”, aseguró Sonia Alesso, titular de Amsafé y Ctera. La dirigente advirtió que la crítica situación se evidencia en los comedores. “Antes los chicos venían por libros y netbooks. Ahora volvieron a llenar los comedores”, señaló, y calificó a la medida como una cachetada a las políticas de hambre. Alesso criticó el accionar de Gendarmería y el intento de frenar los piquetes, y mencionó al secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, quien hace 10 años armó el operativo que le quitó la vida a Carlos Fuentealba.

Por último, el titular de La Bancaria, Matías Layús, cuestionó el modelo cultural de Cambiemos, que según el gremialista pretende “cambiarnos la matriz de vida”. También se manifestó en contra de las presiones de las patronales para que los trabajadores no se adhieran al paro y destacó la convicción de los trabajadores para revertir el modelo. “Estamos en plan de lucha. Rosario dijo que está de pie”, concluyó Layús.

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