Ciudad

Denuncias de extorsiones

Gremio de vendedores ambulantes: ¿cobros de hasta $25 mil?

El fiscal que lleva adelante el caso estudia recibos informales y videos de cámaras de seguridad para resolver si finalmente imputa al cantante de cumbia Beto Riba o a algunos de sus allegados en el sindicato Sivara por cobro compulsivo de cánon a comerciantes en la calle


El gremialista Ribadero con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

La investigación sobre posibles maniobras extorsivas que cometía el sindicato de vendedores ambulantes que comanda el cantante de cumbia Beto Riba avanza. El fiscal Matías Edery, responsable de la recolección de pruebas en la causa, habló sobre el mayor pedido de “colaboración” con el gremio que figura entre las denuncias: fue de 25 mil pesos, aunque de carácter anual. Los valores que figuran entre los recibos informales aportados por los denunciantes son diferentes en cada caso. Eran mayores, siempre según el rubro, ante algún evento especial como un partido de fútbol o un recital de música, cuando se supone que las ventas aumentan.

Los pedidos de dinero podían ser diarios, mensuales o anuales. Esta característica, como el valor de lo que el sindicato exigía a cambio de garantías para trabajar en la calle sin problemas, dependían del rubro: comida, vestimenta, cotillón deportivo, etc. También estaban en relación con la ubicación del comerciante informal que era objeto de esas maniobras. Lo que el Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara) entregaba a cambio era un recibo informal –sin valor fiscal– con el logo del gremio, de acuerdo a lo que recibió Fiscalía y analiza, hasta el momento, como indicio de los posibles delitos investigados. También analizarán los videos de las cámaras de seguridad cercanas a los puestos o carritos que denunciaron la extorsión por parte de los allegados a Riba.

Beto Riba, de ídolo tropical a presunto villano sindical

El fiscal Edery informó que este viernes analizará todo lo que tiene disponible y a partir de lo que surja decidirá si pide imputaciones, cuándo y a quiénes.

Beto Riba, anotado en el Registro Civil como Adalberto Ribadero, se hizo conocido como cantante de cumbia. Llegó a grabar el jingle de campaña de Florencio Randazzo para las internas del peronismo e, incluso, fue tentado desde el PRO, por Miguel del Sel, para postularse como candidato a presidente comunal de Pueblo Esther. No era su única actividad: era también dueño del popular carrito Jorgito Jr., de avenida 27 de Febrero y Laprida. Esa incursión gastronómica lo llevó a tantear el proyecto de una megaferia similar a La Saladita en Villa Gobernador Gálvez y, en paralelo, anotar el sindicato Sivara bajo su conducción. En su momento, intervino incluso como interlocutor de los llamados manteros, en sus periódicas disputas con los comercios del microcentro que se quejaban de competencia desleal por parte de los vendedores callejeros, que no pagan impuestos ni tasas ni servicios.

Se viene una megaferia ambulante en Villa Gobernador Gálvez

Riba incursionó en el ámbito gremial en 2015. Tres años después, enfrenta una causa penal por extorsiones y amenazas. Las acusaciones llegaron al Centro Territorial de Denuncias N°7, que funciona en la sede de la Fiscalía Regional de Rosario.

Fue luego de que Claudia F., dueña del carrito del Parque Independencia, vinculó los dos incendios y la balacera contra el frente de su casa con el gremio Sivara y con Beto Riba. Mariela P., otra vendedora ambulante, denunció que le dispararon el frente de la casa. Y terminaron siendo 40 los comerciantes callejeros que contaron historias similares en la sede fiscal de Montevideo al 1900 luego de hacer lo mismo en el Concejo Municipal.

El fiscal Edery especificó que son 15 las denuncias que apuntan a Riba como quien los visitaba junto a patovicas para “pedirles” dinero a cambio de dejarlos trabajar sin inconvenientes. Era un “cánon” que cobraba según los casos por día, semana o mes.

El músico que le puso ritmo a la campaña de Randazzo

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