Espectáculos

75ª Edición del Festival de Cine de Venecia

Gran presencia argentina en La Mostra

Seis títulos nacionales se suman desde hoy al encuentro italiano, con una lista encabezada por “Acusada”, escrita y dirigida por Gonzalo Tobal, y protagonizada por Lali Espósito


Una nueva edición del Festival Internacional de Cine de Venecia se pondrá en marcha desde el miércoles y hasta el 8 de septiembre en esa bella ciudad italiana, con la particularidad de que seis películas argentinas se verán en distintos espacios del encuentro, con Acusada, con Lali Espósito como protagonista, a la cabeza de la delegación local.

De este modo, la famosa Mostra, que festeja este año su 75ª edición y se revela como uno de los encuentros más destacados en su tipo del calendario europeo y mundial, tendrá en esta temporada una presencia destacada del cine argentino de producción reciente, donde algunas películas locales atraviesan una especie de “primavera”, con títulos taquilleros, performance que de todos modos no alcanza para ocultar la crisis que atraviesa el sector.

Además, la presente edición de Venecia estará teñida por una gran polémica: de las 21 películas presentadas a concurso, sólo una está dirigida por una mujer, The Nightingale (El Ruiseñor), segundo film escrito por la australiana Jennifer Kent (ver aparte).

Talento local

Acusada, escrita y dirigida por Gonzalo Tobal (Villegas), tendrá su estreno en el país el 13 de septiembre. La película está protagonizada por la estrella pop Lali Espósito junto a Inés Estévez, Leonardo Sbaraglia, Gerardo Romano, Daniel Fanego y Gael García Bernal, y formará parte de la Competencia Oficial, por lo que peleará por alcanzar el León de Oro, máximo galardón del encuentro.

Por otra parte, fuera de competencia, se verán en La Mostra otros dos de los títulos del cine nacional. Se trata de Mi obra maestra, de Gatón Duprat, estrenada hace dos semanas y aún en cartel en los cines rosarinos, y La Quietud, de Pablo trapero, que mañana tendrá su gran estreno nacional. La primera, dirigida por Duprat y producida por su compañero de ruta Mariano Cohn (juntos rodaron El ciudadano ilustre y El hombre de al lado), narra la singular relación entre un especialista en arte (Guillermo Francella) y un famoso artista en decadencia (Luis Brandoni).

Por su parte, La Quietud, que marca el regreso a Venecia de Pablo Trapero luego de ganar en 2015 el premio al mejor director por El Clan (su biopic sobre el clan Puccio), es un oscuro drama familiar, de tono intimista, protagonizado por Martina Gusman, Berenice Bejo, Edgar Ramírez, Joaquín Furriel y Graciela Borges.

También fuera de competencia será de la partida los documentales Introduzione All’ Oscuro, de Gastón Solnicki (Papirosen, Kékszakállú), y El Pepe, una vida suprema, dirigida por Emir Kusturica y coproducida entre la Argentina y Uruguay, sobre la vida del ex presidente uruguayo José Pepe Mujica.

La presencia argentina se completará con La noche de 12 años, otra coproducción argentino-uruguaya dirigida por Álvaro Brechner (Mal día para pescar), que se verá en la sección Horizonte, y que, curiosamente, también repasa la historia real de Pepe Mujica pero desde la ficción, adaptada a partir del libro de Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro, Historias del calabozo. La producción está protagonizada por Chino Darín y el español Antonio de la Torre, y se estrenará en la Argentina el 27 de septiembre.

Cine del mundo

Con Alfonso Cuarón a la cabeza con el estreno de la esperada Roma, los organizadores del certamen veneciano auguran una reñida competición por el preciado León de Oro, mientras los seguidores de cineastas como Orson Welles esperan interesantes propuestas como Al otro lado del viento, film inacabado del emblemático director y actor cuyo rodaje comenzó en 1972.

Este año, presidirá el jurado el realizador mexicano Guillermo Del Toro, ganador del León de Oro en la edición anterior por La forma del agua.

La lista de films en competencia dentro del evento incluye a First Man de Damien Chazelle (La La Land), que abrirá en esta ocasión el certamen, con Ryan Gosling como protagonista de la misión del astronauta estadounidense Neil Armstrong, primer hombre en caminar sobre la superficie de la Luna.

A su tiempo, el film de Joel y Ethan Coen, No Country for Old Men, aparece entre los más destacados, mientras que el director italiano Luca Guadagnino (Call Me By Your Name) presentará su remake de Suspiria, film de terror preparado para generar escándalo por sus escenas de sexo y violencia.

Las mujeres quedaron afuera

De las 21 películas que aspirarán al León de Oro en la edición número 75 del Festival de Cine de Venecia, sólo una está dirigida por una mujer. Se trata de El Ruiseñor, segundo film escrito y realizado por la australiana Jennifer Kent.

En tiempos en los que las mujeres, en distintos ámbitos, se encuentran reclamando por sus derechos y contra las desigualdades imperantes, el festival italiano, uno de los más grandes a nivel mundial, no tomó para sí ninguno de los reclamos.

Después de que se dieran a conocer los films que formarían parte de la Competencia Oficial, las críticas no tardaron en llegar. “Los organizadores insisten sobre el hecho de que la paridad de género no es su responsabilidad, pero el problema afecta a un aspecto más amplio del viejo modo de pensar italiano”, publicó Hollywood Reporter.

Poco después, y según informó el diario El País de España, la asociación EWA (European Women’s Audiovisual Network), que agrupa a las cineastas europeas, hizo pública una carta abierta en la que manifiesta su malestar ante las declaraciones de Alberto Barbera, director del festival, después de que se le hiciera la más que justificada crítica. “Nos duele la sugerencia implícita de que si incluye más películas de mujeres bajaría la calidad”, expresaron desde EWA, al tiempo que recordaron que el presidente de la Biennale de Venecia, Paolo Baratta, había admitido que entre el 21 y el 30 por ciento de las películas recibidas en la convocatoria eran dirigidas por mujeres, y que al final sólo eligieron una para la sección oficial del certamen.

El escrito también hace referencia a que Barbera había asegurado que el criterio de selección de las películas tenía que ver con la “calidad, no el género”, y que si se imponían cupos él dimitiría. “Cuando Barbera amenaza con dimitir, perpetúa la idea de que elegir películas de realizadoras conlleva bajar los niveles de calidad. Así sugiere que las películas hechas por mujeres son inferiores, de alguna manera, a las dirigidas por hombres”, escribieron en la carta las cineastas. “Y por supuesto no estamos de acuerdo”, concluyeron.

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