El Hincha, Newell's Old Boys

Liga Profesional

Golpe de realidad: Newell’s jugó un partido para el olvido y cayó ante Arsenal en Sarandí

Arsenal, tal vez el peor equipo del torneo, le dio un baño de realidad a la dirigencia y dejó en claro que hay que actuar rápido en la búsqueda del DT y los refuerzos, o el futuro será complejo


Foto Rodrigo Valle

Los dos triunfos al hilo ante Independiente y Unión taparon una realidad ineludible. Newell’s tuvo dos semanitas donde todo parecía acomodado, con directivos que postulaban a Taffarel como DT y poca preocupación por buscar otras alternativas. “Llegamos en el mejor momento”, sentenció Taffarel en la previa, entusiasmado por esos mensajes que lo ponían en carrera.

Pero nada estaba solucionado, Arsenal, tal vez el peor equipo del torneo, le dio un baño de realidad a la dirigencia y dejó en claro que hay que actuar rápido en la búsqueda del DT y los refuerzos, o el futuro será complejo.

Newell’s perdió con Arsenal 2-1. El rival, que apenas había hecho dos goles en 20 partidos, anotó por duplicado por dos gentilezas leprosas, dos horrores defensivos rozando el amateurismo. Y cuando el partido le dio la chance de ir por la victoria, Taffarel prefirió no arriesgar tanto, tal vez imaginando que el punto lo dejaba en carrera, y en el final se quedó sin nada.

La marca de 35 grados en el termómetro era tan engañosa como la realidad leprosa. Dentro de la cancha, a la hora de iniciar el partido, el termómetro seguramente pasaba los 40 grados. Y Newell’s, a pesar de las dos victorias al hilo, sigue siendo un equipo in-estable, al que le cuesta horrores imponerse a cualquier rival, incluso al último de la tabla, Arsenal.

Esta vez el calor impidió incluso el entusiasmo lógico del inicio de un partido. Salvo Comba y Panchito González, que metieron algunas corridas, el resto reguló energías, sabiendo que podía ser una tarde larga y desgastante.

En un partido lleno de incapacidades, encontrar una combinación de tres pases al compañero fue imposible. Los arqueros quedaron lejanos y los escasos arrestos individuales fueron un bochorno.

En medio de la mediocridad, un pelotazo largo de Arsenal encontró una serie de errores consecutivos de la defensa leprosa y llegó el gol. Canale cabeceó hacia adentro, Jacob pifió feo un despeje sencillo y Calcaterra perdió en el salto con Sepúlveda, para que Antilef se fuera solo para vulnerar a Macagno. Un regalo que el local aprovechó.

Estar abajo en el marcador desnudó aún más las limitaciones leprosas. El planteo de Taffarel, limitado a atacar por afuera, pero con pocos receptores, y sin alguien que maneje la pelota por adentro, evidenció una incapacidad para arrimarse con peligro al arco de Medina.

Comba corrió sin sentido –como siempre-, Garro no entendió nunca su posición y Scocco inició muy lejos del área. Sin laterales proyectados y con Pérez desaparecido, la Lepra careció de ofensiva y en 45 minutos apenas tuvo un remate lejano al arco y gol anulado a Scocco por un off side finito.

El panorama para Newell’s era malo. Y para Taffarel aún más, ya que no ganarle a Arsenal le quitaba mucho crédito de cara a sus chances de ser el DT leproso tras este torneo. Pero el partido cambió, y la puntada inicial la dio Ignacio Scocco, todo un mensaje.

Nacho desplegó todo su talento. Y el equipo se impulsó. A los 9 minutos consiguió el empate, tras recibir un pase imperfecto de Garro, que corrigió con dos toques para mandar la pelota a la red. Enseguida Scocco tuvo el segundo, con un remate que se fue apenas desviado. Y Taffarel también reaccionó y sacó al insulso Comba para hacer debutar al pibe Funez. Y con un nueve de área, la Lepra se hizo más punzante.

Newell’s siguió su búsqueda, vio que el rival estaba tambaleante y le faltaba un buen golpe para el nocaut. Pero el DT leproso demoró las otras variantes y falló en la lectura. El partido pedía a gritos a Maxi Rodríguez y prefirió meter a Bravo y Balzi, con más energía, pero menos jerarquía. Y el partido le hizo pagar caro esa apuesta errónea.

Otra vez un error en el fondo leproso le dio a Arsenal el gol. Centro lejano, Macagno salió confiado a cortarlo y falló. Y Sepúlveda, de cabeza, puso el 2-1. Y tras desperdiciar varias chances, Farioli de tiro libre puso el lapidario 3-1.

Ahí se terminó el veranito. Newell’s volvió a ser el de hace dos semanas, Taffarel demostró que no está para ser el DT leproso en estos momentos, y la dirigencia se volvió de Sarandí llena de preocupación.

Comentarios