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Gastronómicos pide un registro para comercios: premio a los “serios” y castigo a los “ratas”

El sindicato de empleados de bares, restaurantes y hoteles impulsa una normativa para reconocer a empresarios que cumplieron con su “responsabilidad social” frente a sus trabajadores, y que les impida volver a la actividad cuando todo pase a los que “los dejaron en banda”


“Cuando el barco se hunde, las ratas escapan primero”. Con esa figura, elocuente por demás, el secretario Gremial del gremio Gastronómico de Rosario, Sergio Ricúpero, salió a proponer una normativa a nivel municipal que “premie” la responsabilidad social de los empresarios que pese a la cuarentena obligatoria y las enormes dificultades para mantener un nivel mínimo de actividad continuaron ocupándose de sus empleados. En contrapartida, la norma debería establecer algún tipo de “castigo” a quienes hicieron todo lo contrario y, continuando la analogía gráfica, se toman el buque y le sueltan la mano a los trabajadores en lugar de apelar a las diferentes herramientas que está ofreciendo el Estado nacional a empresas en crisis –desde créditos hasta el programa Repro, pagando parte de los salarios– para sostener los puestos laborales en medio de la pandemia de coronavirus.

“Hay que hacer un registro de empleadores para regular actividad y apoyar a los comercios que hoy bancan la parada”, sostuvo Ricúpero. “Debe regir una legislación que priorice sus licencias cuando todo esto pase, y no permitir que vuelvan los que se fueron”, remarcó.

El dirigente explicó a El Ciudadano que lo que proponen para el sector, uno de los más jaqueados a nivel empresarial y laboral por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, es un marco normativo que reconozca a quienes “a pesar de todo tienen ganar de seguir; los honestos, los responsables”, y por otro lado establezca alguna penalidad para los que no, por ejemplo negándoles una licencia para funcionar como establecimiento gastronómico “si cuando pase todo esto intentan volver como si nada”.

Actualmente la Uthgra Rosario tiene una decena de expedientes abiertos en el Ministerio de Trabajo de la provincia, que involucran, en promedio, a algo más de 200 trabajadores. Practicamente todos, explicó Ricúpero, son por cuestiones salariales. “Algunos todavía no terminaron de pagar los sueldos de marzo, otros pagan a cuentagotas, otros dicen que están esperando los créditos y la ayuda. Hay de todo”, repasa el gremialista. Ricúpero ya anticipa que están haciendo otras carpetas  y que “en cualquier momento”, pueden concretar nuevas presentaciones, acaso otra decena, en la cartera laboral. Pero resalta que en prácticamente todos los conflictos la conciliación es voluntaria, y que los problemas que arguyen los empresarios son “reales”. Pero también diferencia dos tipos de comportamiento en la actividad y, con toda lógica, menciona las dificultades de empresarios que tenían trabajadores en negro para conseguir asistencia, lo que es imposible sobre empleados no declarados. “Esperermos que todo esto sirva para algo”, se esperanza, aunque admite que el en la actividad el golpe va a ser duro: “Si mañana Alberto Fernández declara el final de todo esto, ¿quién va a ir un bar?; ¿quién va a ir a un hotel?, se pregunta.

Con todo, el blanco de la Uthgra son quienes ante los primeros indicios de la crisis cerraron “rápidamente”, sus puertas y “dejaron a todos en banda”.

Sobre la cervecería Búho Beer Market, de España y Pellegrini, donde el gremio tenía listados a 14 trabajadores, fue más bien cauto: “Espero que haya reflexionado”, se limitó.

De todos los empleados, sólo dos consultaron telefónicamente a la Uthgra sobre la situación en el comercio. “Cuando es así, es porque los trabajadores eligen arreglar lo que puedan con los empleadores y estos aprovechan la situación”, arriesgó Ricúpero. En esa línea explicó que hubo avances hacia una solución en el conflicto en el bar Paradiso de costanera norte, donde sí había despidos.

“Todos los comercios de la actividad van a quedar golpeados, algunos más y otros menos, por eso hay que proteger con apoyo estatal a los que queden abiertos y sostengan a sus trabajadores”, completó el dirigente, para reclamar que “no se permita que que recuperen licencias los que en las buenas vienen a invertir a la actividad y en la malas son los primeros que se van”.

“Espero que una vez finalizada la pandemia se haga un relevamiento de los que fuoron serios, los que no dejaron en banda a la gente. Debe regir una legislación que priorice sus licencias cuando todo esto pase, y no permitir que vuelvan los que se fueron”, concluyó, apelando a una “mayor presencia y acción” del Ejecutivo local y el Concejo Municipal.

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