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Fue reinaugurada la estatua de Garibaldi

Binner y el embajador de Italia presidieron el acto en el parque Independencia.

El gobernador Hermes Binner, junto al embajador de Italia en Argentina, Guido Walter La Tella, encabezó ayer en la plaza Italia de Rosario la inauguración del recientemente restaurado monumento a Giuseppe Garibaldi.

La obra, que fue tallada en mármol de Carrara en 1882 por el escultor Alessandro Biggi, fue reinstalada ayer en la plazoleta de Cochabamba y bulevar Oroño tras un proceso de restauración que llevó adelante un equipo de especialistas del municipio rosarino.

En la oportunidad, Binner señaló que Garibaldi fue “una figura emblemática” de la historia italiana, un hombre que “dio mucho por la libertad y la integración de los pueblos”. La reinstalación de su monumento “es un hecho que va mucho más allá de la colectividad italiana”.

Del acto también participaron el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz; la senadora italiana por Latinoamérica, Mirella Giai, y el cónsul de Italia en Rosario, Rosario Micchiché.

 La restauración

La restauración del monumento de Garibaldi fue llevada a cabo por dieciocho especialistas que integran el equipo que la Municipalidad de la ciudad de Rosario posee a tal fin. Además participaron ingenieros, arquitectos, historiadores, físicos y químicos.

Las obras se realizaron con aportes de diversas instituciones italianas que alcanzaron los 50 mil euros, ensamblando con pernos de acero inoxidable las partes desprendidas y reconstruyendo las faltantes.

En este último caso el material utilizado tiene un tono levemente diferenciado del mármol original para marcar, precisamente, las partes que se habían destruido por procesos naturales y actos de vandalismo.

Una figura histórica

Giuseppe (José) Garibaldi fue un revolucionario piamontés participante del movimiento de la Joven Italia de Giuseppe Mazzini, que por sus actividades fue condenado a muerte y se vio obligado a huir recalando finalmente en Sudamérica, donde participó de la Revolución Farrauphila de Río Grande do Sul contra las autoridades imperiales del Brasil.

Cuando la reacción imperial derrotó a ese movimiento pasó al Uruguay, donde tenía lugar la guerra entre el presidente Manuel Oribe, apoyado por el gobierno de Buenos Aires de Juan Manuel de Rosas y Fructuoso Rivera, quien contaba con el respaldo de los unitarios argentinos, la escuadra anglofrancesa y el gobierno del Brasil contra el cual Garibaldi había luchado antes.

Alineado en este bando combatió contra la escuadra argentina del almirante Guillermo Brown, tomó la isla Martín García y saqueó las ciudades de Gualeguaychú y Colonia y tras otras aventuras en el sur de América volvió a Italia, donde acompañó al rey Vittorio Emanuele en la unificación de Italia. Pero al no ver concretadas sus ideas republicanas se retiró a la isla de Caprera, donde falleció en 1882.

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