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Soberanía digital

Francia cambia Google por Qwant para proteger sus datos

El motor de búsqueda desarrollado por los galos y los alemanes tiene como principal activo no rastrear las acciones de los usuarios. París es pionera en regulación de las grandes tecnológicas y en la búsqueda de independencia respecto de los gigantes estadounidenses y chinos del sector


La Asamblea Nacional y el Ministerio del Ejército de Francia informaron que sus dispositivos digitales dejarán de usar Google como su motor de búsqueda predeterminado. Lo cambiarán por Qwant, desarrollado en el país galo y en Alemania cuyo capital principal es el de no rastrear las acciones de sus usuarios.

“Tenemos que dar el ejemplo”, dijo Florian Bachelier, uno de los parlamentarios que presiden el grupo de trabajo sobre ciberseguridad y soberanía digital de la Asamblea Nacional (Cámara de Diputados). El equipo tiene desde abril pasado la misión de ayudar a proteger a las empresas y agencias estatales francesas de los ataques cibernéticos y de la creciente dependencia de plataformas informáticas extranjeras. En particular, estadounidenses y, luego, chinas.

La seguridad y la soberanía digital están en juego aquí, que es todo menos un problema solo para los geeks (personas fascinadas por la tecnología y la informática)”, agregó Bachelier.

Poco antes de la decisión de migrar desde Google a Qwant, el secretario de Estado de Francia para asuntos digitales, Mounir Mahjoubi, había criticado la llamada ley de Nube de los Estados Unidos. La norma le permite al imperio norteamericano acceder a los datos almacenados en las nubes de las compañías estadounidenses donde sea que se encuentren. El funcionario advirtió que Francia prepara junto a otros estados europeos una respuesta tecnológica y política.

La pelea por una nueva soberanía: la digital

El reciente concepto de “soberanía digital” se puede resumir como el impulso de un país para recuperar el control sobre sus propios datos y los de sus ciudadanos en tiempos en que los mismos pasaron a digitalizarse y corren peligro de hackeo y utilización por extranjeros.

Emmanuel Macron hizo suya la necesidad de que Francia se independice de las compañías tecnológicas extranjeras

El paradigma incluye el aspecto militar. Refiere en ese aspecto a la capacidad de un Estado para desarrollar capacidades ofensivas y defensivas de seguridad cibernética sin depender de tecnología de fabricación extranjera. En materia económica, comprende la carga tributaria a las grandes compañías tecnológicas y la creación de otras propias.

Snowden, en el inicio

El informante estadounidense Edward Snowden reveló en 2013 que la agencia de seguridad de su país NSA espiaba a líderes extranjeros y tenía la capacidad para acceder a los datos almacenados en las nubes de las empresas privadas. varios políticos franceses lo interpretaron como una señal de alarma y la obligación de ponerse a trabajar en el asunto.

Un informe del Senado francés del mismo 2013 advertía sobre la posibilidad de que Francia y la Unión Europea se convirtieran en “colonias digitales“, un término ahora común y que apunta a Estados Unidos y China tanto en cuestiones económicas, como políticas y tecnológicas.

Un informe de 2013 advierte sobre la posibilidad de que la Unión Europea se convirtiera en “colonia digital”

El escándalo de la consultora Cambridge Analytica con la red Facebook –manipulación de noticias para condicionar opiniones con fines electorales– alimentó las preocupaciones. Ahora, extendidas a buena parte de la sociedad francesa: una encuesta hecha luego de que se hiciera público el tema mostró a dos tercios de los ciudadanos desconfiados en las redes sociales y les preocupaba cómo se estaban utilizando sus datos..

“Con Cambridge Analytica, los políticos se dieron cuenta de que la soberanía digital era un tema político importante”, recordó Julien Nocetti, investigador del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri).

Mejor, lejos de Washington ni Silicon Valley

El mismo presidente francés, Emmanuel Macron, hizo suya la necesidad de que Francia se independice de las compañías tecnológicas extranjeras. En la sociedad basada en datos, su protección es estratégica. En el Foro de Gobernanza de Internet, el mandatario reclamó el 12 de noviembre último normas más estrictas para preservar la privacidad, la seguridad y el acceso de los ciudadanos a internet. Y usó un tono apocalíptico: si no se recorre ese camino, dijo, hay peligro de “trastornar los fundamentos de la democracia”. Para qué elegir un gobierno si el poder lo tienen las grandes tecnológicas, fue su argumento.

Tecnológicas reguladas

“El contexto francés funciona bien con las regulaciones, es una herramienta a nuestra disposición, políticamente aceptable”

Francia estableció en 2008 una agencia defensiva, la Anssi, cuyo objetivo es proteger los datos de las infraestructuras nacionales críticas. El trabajo de esa dependencia condujo, cinco años después, a la aprobación de una ley de seguridad cibernética sobre “actores nacionales sensibles”, que ordenaba estándares de seguridad cibernética más estrictos para empresas y agencias estatales. La norma fue la fuente para la directiva 2016 sobre seguridad de la red y la información en Europa (NIS). que son fundamentales para el funcionamiento del país.

“Fuimos los primeros en el mundo en hacerlo porque el contexto francés funciona bien con las regulaciones, es una herramienta a nuestra disposición que es políticamente más aceptable que en otros países”, declaró Guillaume Poupard, director de la Anssi.

Junto a ello, el funcionario agregó, contra las corrientes neoliberales y globalizadoras: “Necesitamos dominar algunas tecnologías para dominar nuestra soberanía, necesitamos desarrollar soluciones para poder manejar datos a nivel europeo y no tener que depender de otros países”. Hay críticas, pero no de contenido sino por no avanzar con más decisión. Bernard Benhamou, ex funcionario y analista en el Instituto para la Soberanía Digital, cuestionó la falta de una política industrial digital para apoyar el desarrollo de los futuros grandes jugadores. “Tenemos que pensar en la soberanía digital no de manera defensiva, sino inventando las empresas del mañana”, dijo y reforzó: “Europa y Francia están reaccionando a la situación. En cambio, necesitamos desarrollar políticas industriales y económicas para crear los próximos gigantes tecnológicos “.

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