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Regulación

Fein firmará el decreto para reglamentar el picódromo

De esta manera quedarán formalizados los requisitos que deberá tener el espacio para las carreras en circuito recto.


Después de casi dos años de que se aprobara en el Concejo Municipal la figura del picódromo, y a ocho meses de que los ediles se pronunciaron a favor y por unanimidad sobre las cuestiones relacionadas con indicadores urbanísticos para su localización, en estos días la intendenta Mónica Fein firmará el decreto a través del cual quedarán reglamentados los requisitos que deberá tener el espacio en materia de seguridad, insonorización, como también los deberes y obligaciones de la autoridad deportiva a cargo, entre otros aspectos. Los sitios posibles son cuatro y están ubicados en las zonas noroeste y sur de la ciudad.

Una vez emitido el decreto que le dé un cierre definitivo al discutido proyecto presentado oportunamente por el ex concejal y actual diputado del PRO, Rodrigo López Molina, la Municipalidad habilitará, si hay interés, a capitales privados para que inviertan en uno o más circuitos de competición en Rosario.

Al respecto, el subsecretario de Gobierno local, Claudio Díaz, señaló que si bien aún no han mantenido conversaciones con empresas o personas interesadas en llevar adelante el emprendimiento, se mostró optimista, ya que consideró que “hay mucha gente a la que le gusta esta actividad en la ciudad y alrededores, lo que fue también la base del fundamento político de esta iniciativa”. En tal sentido, la formalización del eventual contrato o pliego de bases y condiciones para la construcción del picódromo “se hará a través de los mecanismos administrativos que se decidan: ya sea mediante licitación o inversión directa”.

En cuanto a las características técnicas, Díaz detalló que la pista deberá ser de 800 metros para realizar la picada y también para que los corredores tengan el espacio necesario para frenar y regresar al box o lugar de partida. El predio, además, tendrá que ser un circuito en línea recta y no con curvas peraltadas, como en el autódromo Juan Manuel Fangio, lo que lo vuelve muy peligroso para los competidores.

Sobre las localizaciones

Díaz dijo ayer a El Ciudadano que las posibles localizaciones ya están determinadas y quedarán debidamente especificadas en el decreto que se emitirá en breve. Los predios podrán ser estatales o privados. “Hay lugares que ya fueron estudiados por la Secretaría de Planeamiento y se ubican en distintos sectores de la ciudad, como es el caso de un terreno en la zona sur, en barrio Saladillo, otro en el sector de Puente Gallegos, sobre Ovidio Lagos, como también en parcelas linderas con Ibarlucea”, indicó el subsecretario de Gobierno. Los sitios escogidos se encuadran dentro de las exigencias de la ordenanza 9072 y sus modificaciones.

Finalmente, el funcionario remarcó que la reglamentación “está en absoluta concordancia con el espíritu de la ordenanza oportunamente aprobada por el Concejo Municipal”, en especial en lo relacionado con las características que deberá tener el predio donde se levante el picódromo. En su momento, el edil radical Jorge Boasso fue quien introdujo esta modificación en uno de los artículos de la ordenanza inicial y que establece que el predio debe estar a más de 400 metros de asentamientos residenciales y a más de 500 metros de centros de salud, instituciones educativas o parques, entre otros espacios de uso público.

“Bajo la responsabilidad del Ejecutivo de que no incentive las urbanizaciones en torno al espacio de competencia una vez que esté en marcha y así evitar los problemas que se generaron con vecinos del autódromo”, expresó entonces Boasso.

Larga espera para correr

En 2014 se aprobó la ordenanza 9072, mediante la cual se avalaba la figura del picódromo. “De esa norma nacieron dos decretos reglamentarios: uno que envió el Ejecutivo con las distintas zonas posibles y otro que definía las cuestiones relacionadas con la urbanización en torno al predio”, explicó ayer el autor del proyecto.

López Molina se mostró complacido por la noticia del decreto que firmará la intendenta.

“Justamente era lo que faltaba, la otra parte de la reglamentación que es la que contempla cuestiones relacionadas a la seguridad, aplicación y puesta en marcha del lugar dentro de la ordenanza marco, pero con consideraciones mucho más específicas”, concluyó el diputado del PRO.

Las categorías en que se dividen los competidores

El decreto que formaliza la regulación definitiva de la ordenanza marco para la habilitación de uno o más picódromos en la ciudad deja establecido, entre otras cosas, la figura de la “autoridad deportiva” que será la encargada de controlar que los pilotos y vehículos cuenten con las medidas de seguridad reglamentarias, de acuerdo a la exigencia de cada categoría.

Cabe destacar que los automóviles utilizados en este tipo de competencia se dividen en “clases” según la cantidad de segundos en que recorran 250 metros y, en algunos casos, poco más de 200 metros. Nereo Ladino, mecánico especialista en el acondicionamiento de autos para picadas y carreras, explicó que en todas las clasificaciones es obligatorio el uso del casco y del cinturón de seguridad “de fábrica o anclaje original”.

No obstante, en caso de que un vehículo se incluya en la categoría 7 –que es cuando las condiciones mecánicas permiten recorrer 250 metros en menos de 8,40 segundos– y que además los corredores hayan modificado el techo y las puertas originales, la sujeción de seguridad deberá estar anclada al piso y tener características similares al arnés. En tanto, los requisitos aumentan en caso de que la unidad no tenga techo.

“Los autos de las clases más rápidas deben contar también con jaulas de seguridad, como un auto de carrera, y con extinguidores ya que llevan un combustible especial y corren riesgo de incendio en caso de accidente”, concluyó Ladino.

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