Espectáculos

Conflicto en la murga

Falta y Resto silenciada por el “patriarcado carnavalero”

La tradicional murga uruguaya no participará en el carnaval 2019 ya que uno de sus dueños, Hugo Brocos, se negó porque "cree que el rumbo artístico que está tomando el grupo es equivocado por la inclusión de mujeres", según contó Leandro Castro, uno de sus compositores


El año pasado la murga uruguaya Falta y Resto dio un golpe de timón. Con su espectáculo Misa Murguera la formación, una de las más importantes del tradicional carnaval, decidió no sólo darle lugar a los reclamos del movimiento de mujeres en sus letras sino también transformar a la que históricamente fue considerada una de las formaciones más machistas del certamen en un grupo con paridad de género. Hoy ese salto cualitativo, esa toma de postura, ese escuchar los reclamos de las mujeres que se hacen eco en el mundo entero recibió un gran golpe. “Con todo el dolor del mundo quiero avisarle a todxs que Falta y Resto no se va a presentar a la PDA para el carnaval 2019”. Así comenzó su descargo Leandro Castro, hijo de Raúl, uno de los dueños de la murga. La razón: “Se necesitan dos firmas para inscribir a la murga en el carnaval, las de sus respectivos dueños que son Raúl Castro y Hugo Brocos (Piruja). Raúl firma, Hugo no. A pesar de que el cuadro está ensayando un nuevo espectáculo con todas las ganas de salir en carnaval, al señor Hugo Brocos no le parece conveniente ya que cree que el rumbo artístico que está tomando la murga es equivocado por la inclusión de mujeres”, explicó.

Se necesitan dos firmas para inscribir a la murga en carnaval, las de sus respectivos dueños que son Raúl Castro y Hugo Brocos (Piruja). Raúl firma, Hugo no.

La decisión de Brocos hecha por tierra el camino que la murga había comenzado el año pasado, un camino que iba en consonancia con los tiempos que corren y que los mantenía en lo que ellos mismos aseguran que es el objetivo de la murga que es reflejar la realidad e interpelarla. “Más allá de que estemos todxs convencidxs de lo que estamos haciendo, él decide tomar esta decisión que lo avala legalmente, más no históricamente”, aseguró y repasó los 38 años de la murga que logró gran asidero en Argentina llenando cada espacio en el que se presentan. “En su momento Piruja fue muy importante para la murga, le presentó a Ovidio Cabal a Raúl, que fue quien le puso Falta y Resto a la murga, hizo que saliera Roberto García, fue uno de los que hizo posible que la falta saliera los primeros años de su vida, por toda la gente que hizo a la murga gracias a él. Luego de que la murga se gestó, el motor de crecimiento y creación constante, además de los grandes murguistas que hacían a la falta, fue mi viejo. Siempre el que se comió las peores y supo sacar a la murga adelante fue él, el que tomó la posta de la Falta y Resto y se la puso al hombro en todo sentido, murga la, Pepe revolución, la gente, el deschave, los adolescentes, y mil cuplés y retiradas más que quedarían en la vitrina de la cultura popular y la historia del carnaval. Esa posta luego la tomaría mi hermano Felipe, llevando el discurso de la murga a un lugar fresco, revolucionario como siempre pero nuevo en su ejecutar, manteniendo sonares viejos con músicas nuevas e inéditas, escribiendo cosas increíbles como la despedida del 2001, la tierra prometida, la bajada entre tantas otras, supo hacer desde 2007 en adelante, todos los espectáculos con sus músicas inéditas, costumbre que hasta hoy es bandera primordial de la falta”.

Y en ese repaso no podía faltar Soledad, la hermana de Leandro, quien es una de las razones del último volantazo de la formación: “Hace un montón de años es mi hermana Soledad, que a través de su sensibilidad y sapiencia en todo sentido supo darle a la murga una crítica totalmente actual y aggiornada a los tiempos que corren, haciendo reflexionar desde todos sus momentos letristicos, en el año 2005, año en que ella escribió gran parte del espectáculo siento casi una adolescente, había una cuarteta de la despedida que decía: «Todas las derrotas son festejos, si se transforman en semillas. Todo pasa, todo siempre pasará. La vida da sus vueltas como el mar y hoy tu dolor amanece. Lo que un hombre da no queda igual, lo renueva el devenir del tiempo. El amor a veces es tan extraño. Tu sueño pudo crecer y seguir caminando, ahora lo estamos acariciando, porque vuelve siempre como una ola del mar. Porque vuelve siempre, como una murga al cantar». Hace unos años la posta la compartimos con mis hermanos, Felipe desde la composición musical y letristica, Soledad desde la concepción del espectáculo y las letras y yo desde la composición musical, los arreglos corales y la dirección escénica y grupal. Raúl también, siempre, como creador, letrista, compañero, cantor, músico y aguantando y comprendiendo cada momento y cambio de la murga”.

La misa murguera

El año pasado Falta y Resto se presentó en el carnaval con Misa Murguera un espectáculo para el que Leandro pensó en paridad de género: “El año pasado tuve la idea, conversando con el viejo, de sacar una murga con mujeres, no dije cuántas, sólo me imaginaba que estaría bueno, porque creía que era justo y que se podía. Cuando le dije eso al viejo, me contestó: «Que sea una murga igualitaria de verdad, la mitad mujeres y la mitad varones». En ese momento quedé pirando, iba a ser el primer año que la responsabilidad coral y artística iba a ser mía casi que por completo, tuve miedo, ese miedo que tenemos cuando pintan desafíos nuevos, esos que buscan romper estructuras, ese nerviosismo mezclado con emoción y le dije que sí, que estaba dispuesto. Y se dio nomás, la murga salió con seis mujeres y siete hombres en el coro y nosotrxs consideramos, todxs, que la murga nos encantó. Fue difícil, un trabajo extremo de parte de todxs, un espectáculo que sentimos que llegó y marco a nivel político y artístico, que creemos que trascendió fronteras y empodero al género femenino a crear murga, más de lo que ya estaba empoderado, por supuesto, gracias a las murgas jóvenes, que siempre son las que muestran otras formas de hacer las cosas y las hacen válidas y se vuelven costumbre y realidad. Nos encontramos con un espectáculo que quedó en la gente, o por lo menos así nos lo hicieron creer, por lo vanguardista, lo crítico, valiente y lo trabajoso y trabajado que fue, y por unas curiosas cantoras que me convencieron de que quiero hacer esto así toda la vida”, contó el letrista.

Hoy ese discurso es “censurado” y por un miembro de la formación que “cree que para ser feministas en la murga no se necesita tener mujeres”, según Leandro. “Un compañero que desde mi perspectiva no ha sumado absolutamente nada a la murga desde hace treinta años y se la llevó de arriba siempre, por más que siempre estuviera, hoy decidió cortarnos las patas a quienes le hicimos la Falta y Resto gratis durante toda su vida, y decidió cortarle el carnaval a las pibas, otra vez, como siempre, silenciadas por el patriarcado carnavalero. Lamento que las cosas hayan sido de esta manera, como dije, se necesitan las firmas de ambos, Raúl y Hugo (Piruja), para que la murga pueda salir en carnaval. Raúl firma, Hugo no”, afirmó y concluyó: “La Falta va a seguir estando, fiel a su historia, no va a callar y seguirá creando con fuerza. Pero al final, por este carnaval, terminó siendo Murga La”.

“Un compañero que desde mi perspectiva no ha sumado absolutamente nada a la murga desde hace treinta años y se la llevó de arriba siempre, por más que siempre estuviera, hoy decidió cortarnos las patas a quienes le hicimos la Falta y Resto gratis durante toda su vida, y decidió cortarle el carnaval a las pibas, otra vez, como siempre, silenciadas por el patriarcado carnavalero”

Contra el machismo

“Como base sustancial la murga tiene la obligación de hablar de la realidad, de lo que se vive. En un momento determinado, gracias al trabajo maravilloso de las mujeres que nos hicieron despertar del status quo en el que vivíamos, nos dimos cuenta que hay un mundo diferente esperando para ser reconocido como se debe. Ahí apareció la pregunta”, contó Raúl Castro a El Ciudadano cuando Misa Murguera debutó en la ciudad.

“Nosotros nos abrevamos la representación popular, yo me lleno la boca diciendo que la murga es una parte del pueblo que sirve para cantar sus penas y sus alegrías en el tablado y somos todos hombres. A veces hasta hay solo una o dos mujeres como para lavar culpas. Entonces dije: «Hay que darle la chance a la falta de enriquecerse». Hablé con mi hijo Leandro, director actual de la murga; con Felipe, el otro de mis hijos que hace las músicas y fundamentalmente con mi hija Soledad, porque La Falta es una tribu familiar. Ella tomó la bandera porque es militante feminista desde que tuvo conciencia de su ser mujer. Para mí fue todo un hallazgo. Cuando la mujer entró en el lugar que le corresponde en La Falta y Resto todo cayó en su lugar”, agregó Castro al tiempo que reconoció que la murga “siempre fue muy machista. Hoy en día hay mucho machismo, es como el tango en los años 20”, aseguró.

El reducto conservador

Muchos, sobre todo en el carnaval, sigue diciendo que “la murga es cosa de hombres”. “Si te ponés a ver de 20 murgas debe haber 4 o 5 con mujeres y la Cero Bola que es toda de mujeres. Las demás son todas de hombres. Y, por supuesto, ni soñar con premiarlas. Lo que dicen ahora es que el timbre de las voces de las mujeres no es el sonido tradicional. Horrible la explicación. Y lo dice un pecador porque en algún punto yo llegué a razonar de esa forma. Pero por suerte uno aprende”, analizó Raúl haciendo un mea culpa.

Es que se ha declarado en recuperación o reconstrucción, un trabajo fino que hace su hija Soledad: “Ella es un espejito que me dice la verdad”, afirmó.

La Falta contra el patriarcado

A Misa Murguera, que cuenta con paridad de género en su equipo, no le fue bien en carnaval. “Si hacemos las cosas bien tenemos que salir últimos”, le dijo Raúl al resto del equipo. “No es la primera vez que pasa con La Falta. Cuando te planteás cambiar algo, para hacerlo, vas a tener que sacrificar algunas cosas. Está bien, porque el carnaval es el reducto conservador de la tradición y tiene que haber alguien que haga esa tarea sucia. No podes pretender que si volas libre vengan y te digan, vos sos el que tiene razón y el 90% del carnaval que hace música solo de hombres está equivocado. Entonces hacés lo que tenés que hacer y que el premio se lo lleve otro”, afirmó.

Camino de cambios

“Los hombres estamos para lo que se precise, es la mujer la vanguardista. Y tenemos que ser muy cuidadosos de la manera que lo hacemos para no buscar protagonismo ni que los reflectores nos iluminen. Ya demasiado ha pagado el ser humano ese afán que tenemos los hombres de buscar que el reflector nos ilumine primero a nosotros”.

La Falta participó de la marcha del #8M en Uruguay que “fue la marcha más grande de la historia”, apuntó el compositor. “La gente fue muy afín a lo que cantamos. Hubo un despertar muy grande a nivel carnavalero con ese discurso. Son cosas que pasan subterráneamente en los barrios. Un poco lo que pasaba en la dictadura cuando cantabas cosas no tan directamente pero que la gente sabía que estabas representando algo nuevo, una cosa distinta y te lo hacía saber con aplausos increíbles o con lágrimas en los ojos. Esto está pasando ahora con el movimiento feminista. Lo único diferente es que acá nosotros acompañamos, apuntalamos, ayudamos, los hombres estamos para lo que se precise, es la mujer la vanguardista. Y tenemos que ser muy cuidadosos de la manera que lo hacemos para no buscar protagonismo ni que los reflectores nos iluminen. Ya demasiado ha pagado el ser humano ese afán que tenemos los hombres de buscar que el reflector nos ilumine primero a nosotros”, analizó.

Para Raúl lo importante es disfrutar del camino aunque el cambio sea difícil: “Que cambie es casi como que el capitalismo se dé cuenta que es sólo una fase de la historia humana y que va a ser superado por otra forma de organizarnos. Porque también hemos aprendido a razonar que el feminismo y el machismo tiene mucho que ver con la diferencia entre solidaridad y explotación del hombre por el hombre. El patriarcado tiene mucho que ver con dar por sentado que se puede como ético y moral la explotación de una persona por otra, que en realidad son la principal inmoralidad y corrupción de la especie. Creo que el movimiento feminista es como un ariete para voltear esa puerta terrible que es la injusticia”, concluyó.

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