Ciudad

Sobre rieles

Esta semana anunciarán inicio de obras para que vuelva el tren de cercanía Rosario-Cañada de Gómez

El puntapié inicial será este miércoles con el arribo a la ciudad del flamante secretario de Transporte de Nación, el local Diego Giuliano. Habrá que adaptar vías, resolver intrusiones y coordinar con municipios y comunas. Prevé paradas en Roldán y Funes


El titular de la ferroviaria estatal Trenes Argentinos, Martín Martinucci, y el secretario de Transporte de Nación, Diego Giuliano, llegarán este miércoles a Rosario para anunciar el inicio de las obras necesarias para que vuelva la conexión por rieles entre Rosario y Cañada de Gómez, que llegará a la estación Rosario Norte después de hacer escalas en Roldán y Funes. No es sencillo, pero está la decisión: “El tren de proximidad implicará adaptar vías, resolver intrusiones y trabajar junto a municipios y comunas. La idea es un servicio de pasajeros especial con perfil metropolitano y es uno de los principales objetivos de la gestión, impulsar el transporte ferroviario que enlace ciudades”, adelantó el ex concejal Giuliano. El flamante secretario agregó que está en estudio, también, la conexión Santa Fe-Laguna Paiva. Y que se inaugurará, este mismo miércoles, la parada en Arroyo Seco del tren de pasajeros que une Rosario con la estación porteña de Retiro. Y a ello se le suma que dese el mes pasado el tren El Tucumano volvió a tener parada en Serodino. En cuanto a Cañada, donde el tren de larga distancia Retiro-Córdoba había vuelto a tener parada, Giuliano estimó plazos aproximados para el de corta: la idea, deslizó, es que para fin de año no sólo hayan comenzado las obras sino que se haya hecho un viaje en prueba piloto.

 

A nivel local, una de las organizaciones que más celebran el anuncio es la Asociación Amigos del Riel. Uno de sus referentes, Carlos Fernández Priotti, recordó, con información técnica, que “Rosario, fuera del área metropolitana de Buenos Aires, es el núcleo urbano que tiene la mejor infraestructura ferroviaria de la Argentina”.

Y anticipó cómo sería el esquema: “La cabecera del servicio comienza en Rosario Norte, tendría paradas en cruce Alberdi, Ludueña, Fisherton, Funes, Roldán, Carcarañá, Correa y finalmente Cañada. El tiempo de viaje podría ser unos 90 minutos, o quizás un poco menos”. Y estimó que si se cumple es mapa, además del renacimiento de las viejas estaciones, y por lógica del entramado que las rodea, en un resurgimiento de comercios de cercanía también la presencia ferroviaria descongestionaría el tránsito: “Unos 3.500 automóviles podrían dejar de venir al centro, porque la gente usaría el tren”.

Por lo pronto, remediar antiguas decisiones políticas, tomadas en la última dictadura e incluso en los 60 –con el golpe de gracia en los 90, con el recordado “Ramal que para, ramal que cierra”–, aunque sea en parte, se anuncia como rumbo firme, según entiende Fernández Priotti. “Hay una actitud orientada por parte del gobierno nacional a restablecer el servicio ferroviario en corredores metropolitanos. Se trabaja en firme y esperamos la concreción de las obras”, se animó. Y también mencionó que Cañada de Gómez está equipada con doble vía: “Eso permite no tener que hacer cruces, se pueden hacer renovaciones de vía sin afectar el tráfico”.

 

Pero lo cierto es que todo lo que tiene que ver con el ferrocarril implica inversiones millonarias y tiempos históricos. Por ello la ferroviaria, como la naval y no muchas más, es considerada una industria “madre de industrias”. Y además de inversión, requiere de una cuidadosa planificación. El secretario Giuliano adelantó que esta semana la delegación observará y determinará cuáles serán las obras de infraestructura necesarias para que se reinstale el servicio ferroviario de cercanía.

El rosarino es hoy un hombre el entorno de Sergio Massa, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, pero fue concejal de Rosario en otros espacios políticos –por el peronismo reutemista y por el PRO– y hasta su reciente designación en la Secretaría Transporte se desempeñaba como subdirector ejecutivo de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Los proyectos sobre trenes interesan al sector Renovador, y de hecho en una de sus últimas intervenciones, el fallecido ministro Mario Meoni encabezó el relanzamiento formal de Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado, organismo creado para articular operaciones y proyectos entre Trenes Argentinos Infraestructura, Trenes Argentinos Operaciones, Trenes Argentinos Capital Humano y Trenes Argentinos Cargas. La premisa estratégica es optimizar el servicio de pasajeros en todo el país y planificar las obras, descomunales en regiones enteras que llevan 30 años de abandono como mínimo recuperar servicios de pasajeros y mejorar el transporte de cargas en todo el territorio nacional.

La Estación Central del Ferrocarril Provincial de Santa Fe, “La Francesa” fue demolida fue demolida en 1962 para construir la nueva Terminal de Ómnibus.

 

En gran parte de la provincia de Santa Fe el desafío es abrumador: en muchos pueblos ya son 60 años de desmantelamiento, abandono y canibalización de infraestructura. En ese marco es que hace diez años en la ley 13,242, de Reactivación del Sistema Ferroviario Santafesino, que creó Efesa, la Empresa Mixta Ferrocarriles de Santa Fe SA. Aunque el interés era transversal, la magnitud de las obras sólo permitía sentar bases para una política de Estado en un plan a muy largo plazo. Ahora una pequeña parte puede volverse realidad: “La provincia también puso todo su entusiasmo en recuperar esto. No se trata sólo de las vías, sino de la señalización, de acondicionamiento de las paradas. No es de un día para el otro, pero el 29 ya comenzamos la tarea concreta para comenzar. Tenemos que recuperar los trenes de proximidad y generar las paradas para que la zona metropolitana de Rosario tenga esta opción”, abundó Giuliano.

La reactivación del ramal Rosario-Cañada de Gómez está prevista como un primer paso en la ley provincial de un sistema de trenes metropolitanos santafesinos que, entre otros, impulsó el hoy intendente de Rosario, Pablo Javkin. A ese corredor, según la norma, debería sucede otro con Casilda desde Rosario Norte.

El proyecto actual contempla, a mediano plazo, la construcción de una terminal multimodal que permitirá la conexión con el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas.

“Esto genera transporte multimodal, descomprime las rutas de las provincias, abarata los costos. El tren no es sólo nostalgia, es presente y tiene futuro”, refirió el rosarino Giuliano sobre los proyectos para el área metropolitana de la ciudad.

 

A cuidar lo que sigue en pie

Mientras se pensaba en un futuro complejo, la preocupación de algunos sectores se centró en el resguardo de lo que había quedado en pie. El actual edil Eduardo Toniolli y el ex concejal Fernando Rosúa se habían empeñado en esto. También el ex concejal Carlos Comi, lo que da cuenta del amplio consenso político que tiene el tema. No se trata de una cuestión folclórica: la llegada a puerto del tren, obra del gobierno de Mauricio Macri y de sumo interés del complejo agroexportador es clave a nivel económico para grandes intereses, pero facilita, a la par, la concreción de otras de interés público general, como le transporte multimodal.

Toniolli recordó, en ese marco, iniciativas que se fueron volcando en el Concejo en tal sentido, desde el proyecto para establecer en el Código Urbano como “Área Ferroviaria” a todos los inmuebles que actualmente comprenden trazas de edificios ferroviarios, tanto en uso como en desuso. “La iniciativa tiene como principal objetivo preservar toda esa infraestructura para que puedan ser utilizados en el futuro para el desarrollo y reactivación de ese modo de transporte”, explicó. Y recordó “Hace 40 años, antes de que el gobierno de facto de por entonces lo desmontara, nuestra ciudad contaba con un sistema de transporte ferroviario que facilitaba la movilidad y proporcionaba a los usuarios tiempos de viaje de alrededor de 15 minutos hasta Fisherton, 25 minutos a Funes y 35 minutos a Roldán”.

En la Esctación Rosario Central resistieron el plan de cocheras subterráneas que habría desarticulado definitivamente su uso ferroviario.

 

También organizó, en conjunto con Amigos del Riel y otros sectores una campaña de firmas –con presentación judicial incluida– para impedir un proyecto de cocheras subterráneas en la estación Rosario Central, lo que hubiera hecho naufragar toda posibilidad de restauración de su función natural.

De igual modo se avanzo en un proyecto para derogar la ordenanza que prevé desmantelar el acceso ferroviario a la estación Rosario Norte.

Y se creó el Foro Permanente en Defensa del Transporte Ferroviario, con la participación de gremios como La Fraternidad, la Unión Obrera Metalúrgica y un vasto entramado de sectores.

Una locomotora FCGB 1802 fue reconstruida en Rosario por el ingeniero Livio Dante Porta en 1947. En 2019 se impuso su nombre a una artera de la costanera central / Foto: Richard Campbell

 

El propio intendente Javkin, antes de la pandemia había renovado el interés, que ya lo tuvo como impulsor y uno de los autores de la ley que creó Efesa hace una década, y que fue promulgada el 4 de enero de 2012. El primer ramal pensado era Rosario-Cañada, y en una segunda etapa Rosario-Casilda. Ahora puede tornarse políticamente viable una parte desde un consenso, en una articulación diferente a la disputa que arreció sobre el megaproyecto de tren de alta velocidad Rosario-Córdoba, denostado en su momento en el marco una fuerte puja entre oficialismo y oposición, y que se terminó de suspender, precisamente, en 2012.

 

 

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