Básquet, Edición Impresa, El Hincha

Aprender y disfrutar

Escuela gratuita de básquet en la zona sur

Luciano Bloch, jugador de Provincial, y una gran propuesta las instalaciones de Unión Roque Sáenz Peña.


Lejos de la competencia feroz, sin siquiera mirar de reojo la chance de convertirse en jugador de primera, hay un grupo de chicos y chicas en la zona sur que comienza a jugar al básquet. Sus edades van desde los 6 a los 14 años y no llegaron al deporte por encandilarse con la NBA, tampoco necesitan tener el último modelo de zapatillas de Kobe Bryant o LeBron James. Juegan por jugar, aprenden y se divierten, gratis, sin nada que les impida recrearse.

Luciano Bloch, jugador de la primera división de Provincial, es quien encabeza esta escuela de básquet gratuito en el club Unión Roque Sáenz Peña, allí a metros de la Plaza Homero Manzi, en Rui Barbosa y Salvá. Lo hace en el marco de una propuesta de la agrupación Ciudad Futura, y cuenta con la colaboración de compañeros y amigos, como por ejemplo lo hizo durante este año Guido Mariani, otro ex Provincial que se desempeña en el TNA.

“Al club llegamos el año pasado porque un compañero conocía a integrantes de la comisión directiva. Se estaban haciendo clases de taekwondo los martes y jueves, pero no había muchas actividades más y en general la situación es difícil en muchos clubes de la ciudad. Empezamos a ir a partir de septiembre de 2015 con unas pelotas que me regalaron amigos, y después otras que conseguimos por una donación de La Mutual de la Asociación Médica”, explicó Lucho Bloch.

“Estuvo bárbaro porque fue el primer acercamiento de los chicos con el deporte, aunque no tuvo la repercusión que nos hubiera gustado por diferentes razones. Vinieron fijos varios chicos, todos del barrio y este año cuando nos pudimos organizar comenzamos, fuimos a la escuela a invitarlos y la verdad que fue increíble. Hoy están yendo hasta 25 chicos”, agregó el perimetral del Rojo, que pone a prueba su faceta de entrenador: “Estamos yendo lunes y miércoles de 18 a 19 y es gratuito, todos los pibes que van son de la parte del barrio más humilde, pero está abierto a todos. Es bien recreativo, intento meter conceptos de básquet y que vayan aprendiendo cosas nuevas aunque es un desafío nivelarlos por las diferencias de edad. Es una banda loca pero nos matamos de risa, de eso no hay dudas”.

Y a la iniciativa se suman conocidos, amigos y gente del barrio que colabora de manera desinteresada: “Hace un mes un herrero del barrio nos arregló los aros bajos soldándolos y un aparato que usamos para subirlos a los aros más altos, porque la estructura es muy pesada. Todo gratis, para ayudar”.

La actividad también es motivo de acercamiento de los padres, que acompañan y agradecen. “Estamos felices por el apoyo y las muestras de afecto, ellos siempre resaltan que es difícil encontrar este tipo de acciones gratuitas para que los chicos puedan disfrutar”, cerró Lucho Bloch.

En la zona sur de la ciudad crece una gran iniciativa, a pulmón, con pasión, bajo el único objetivo de colaborar y la premisa de aportar al crecimiento de los chicos.

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