Edición Impresa, El Hincha

La Lepra perdió con el Halcón en casa

“Es muy feo que te digan ladrón”

Scocco estuvo muy cerca de pasar a River en el verano, pero al final la oferta millonaria no conformó.


El caos que reina en el Parque se hizo evidente ayer dentro de la cancha, no sólo con el rendimiento del equipo y el resultado adverso, sino además con una discusión que mantuvo Ignacio Scocco con algunos hinchas en medio del partido, lo que provocó que tuviera que intervenir personal de seguridad y generó malestar en el delantero.

“Es muy feo que te digan ladrón”, se sinceró un consternado Scocco una vez finalizado el partido, en alusión a la discusión que mantuvo con algunos hinchas de la tribuna norte antes de ejecutar un tiro de esquina.

“Yo he resignado muchas cosas por estar acá. La gente no tiene memoria. De todas formas, es una situación en la que yo tampoco tengo que reaccionar de esa manera”, manifestó el atacante.

Scocco estuvo muy cerca de pasar a River en el verano, pero al final la oferta millonaria no conformó. Y si bien los hinchas celebraron su permanencia, no hay dudas que la relación está desgastada. “Quiero disfrutar estos partidos que me quedan y después veré qué hacer. Yo estoy muy cómodo acá. Pero en el fútbol, uno nunca sabe”, reconoció Nacho, dejando abierta la chance de partir.

De todas maneras la situación no es tan sencilla. Scocco aún tiene dos años de contrato con Newell’s, y además la Lepra aún le debe a Sunderland casi 2,5 millones de dólares, a pagar en cuotas semestrales. Y para analizar una transferencia, la oferta que debería llegar al Parque debe rondar los 3 palos verdes, algo que en el nivel actual del delantero no parece sencillo de conseguir.

Habrá que esperar hasta junio, cuando la nueva dirigencia asuma y se siente a charlar con el jugador y su representante. Y también habrá que ver si el entrenador lo quiere retener o no.

Lo que está claro es que el romance de Nacho con los hinchas está en crisis y el final es impredecible.

Un caos generalizado (Por José Odisio)

Que Newell’s atraviesa una crisis en todo sentido no es novedad. La dirigencia pidió adelantar los comicios y hoy el club muestra una acefalía preocupante, el equipo no trasmite nada y juega por compromiso, y el hincha se debate entre la bronca y el desencanto.

En medio del caos, los protagonistas, lejos de ayudar con gestos, acciones o palabras, parecen empecinados en seguir restando, y a cada paso hacia delante, lo siguen varios hacia atrás.

No hay autoridad. La acefalía es total. Osella declara en la semana que es más fácil ganar el Quini que seguir como entrenador. Y con ese mensaje derrotista no extraña que los jugadores entren a la cancha casi por obligación. Sin ideas, sin actitud, sin motivaciones…

Entonces Scocco va a patear un córner y no sorprende que se ponga a discutir con un grupo minúsculo que lo insulta. Nadie le dice a Nacho que la ofensa debe pasar inadvertida, pero su reacción está lejos de ser profesional y sólo aporta más nervios y más caos.

Difícilmente esto cambie hasta después de las elecciones. No hay nada que lo haga suponer. Y el gran desafío de la nueva dirigencia, uno de tantos que deberá afrontar, será mostrar firmeza a la hora de tomar decisiones. Hoy Newell’s necesita alguien que ponga las cosas en su lugar. El caos ya es insoportable para todos.

“No tengo dudas: dimos un paso hacia atrás”

“Equivocamos los caminos, nunca molestamos al rival. No tengo dudas, dimos un paso hacia atrás”.

El realismo de Diego Osella deja de manifiesto el disconformismo del entrenador con el rendimiento del equipo ante Defensa, pero la gran preocupación pasa por entender cómo se perdió tan rápido esa imagen que la Lepra había mostrado en los últimos tres partidos.

“Sin analizar detalles, por el resultado y la condición de local, fue el pero partido nuestro”, aseguró Osella, poniendo a la derrota de ayer a la par del 0-0 ante Argentinos, que para muchos había sido el cotejo donde el equipo ‘toco fondo’.

Obviamente la inestabilidad futbolística y emocional del equipo debe ser una gran preocupación para Osella, más aún si se tiene en cuenta que en cuatro días la Lepra deberá afrontar un partido importante por la Copa Argentina frente a Sansinena.

“El gol tempranero nos puso nerviosos. No tuvimos la rebeldía para salir adelante. Nos quedamos esperando alguna jugada individual que resolviera el problema”, analizó un preocupado Osella.

Y no hay dudas que este ‘retroceso’ que manifestó Osella no llega en el mejor momento. Es que la Lepra deberá enfrentar el jueves a las 19.30 a Sansinena por la Copa Argentina, un objetivo que tanto el cuerpo técnico como los futbolistas pusieron como prioridad en este semestre sin satisfacciones.

“Si jugamos así, sin intensidad, dejando que lo individual resuelva el partido, nos va a ir mal con Defensa, con Sansinena o con cualquiera”, disparó el DT.

La Lepra tiene ahora una gran chance de recuperarse rápido. Sansinena, un modesto equipo que juega el torneo Federal B, no debería ser un problema difícil de sortear, y una victoria podría ser la chispa que le permita al equipo afrontar los dos partidos restantes del torneo con mejor ánimo. Por eso Osella pondrá lo mejor que tiene y hoy por la mañana ya empezará a trabajar en Bella Vista de cara al partido a disputarse en Junín.

Triunfo de la reserva

La reserva leprosa entregó la única sonrisa en una tarde gris en el Parque. El equipo de Juan Pablo Vojvoda derrotó 3-1 a su similar de Defensa y Justicia con goles de Matías Tissera, Emiliano Franco y Franco Pérez, y se mantiene en los primeros lugares de la tabla de la divisional. La Lepra alistó a Ezequiel Unsain; Monzón, Maxi Pollacchi, Lisandro Martínez y Valenzuela; Braian Rivero, Iván Silva y Emiliano Franco; Treppo, Tissera y Rotondi. Luego ingresaron Franco Pérez, Alexis Rodríguez e Ignacio Cuffaro.

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