País

Muerte cerebral

Es irreversible el estado de la joven policía baleada

La víctima es Lourdes Espíndola, quien se desempeña en el Comando de Patrullas de la localidad bonaerense de Moreno y al momento del asalto salía de cumplir un servicio de Policía Adicional; un desgarrador audio trascendió: "Me dispararon, me estoy muriendo"


Lourdes tenía 25 años. Crédito de foto: Facebook

Una oficial de la Policía Bonaerense se encontraba en un irreversible estado de muerte cerebral, luego de que dos asaltantes en moto le dispararan en el cuello para robarle su arma reglamentaria, en la localidad bonaerense de Ituzaingó. Lourdes Espíndola tiene 25 años; un tiro le cortó la carótida y no había esperanzas de recuperación, según los médicos del Hospital Posadas, donde se encontraba internada en terapia intensiva. Su familia ya habría autorizado la donación de sus órganos, según el testimonio de su pareja, también policía.

“Me dispararon, me estoy muriendo”, alcanzó a avisarle la oficial a su marido mediante un mensaje de voz por Whatsapp desde su teléfono celular. Este ataque fue el segundo ocurrido el sábado a personal femenino de la Policía Bonaerense, ya que la agente de la Policía Local de Almirante Brown Tamara Ramírez, de 26 años, falleció tras ser baleada en la cabeza luego de que un asaltante –luego detenido– ingresó a robar a su casa, en la localidad de Glew, y efectuó al menos dos disparos tras forcejear con el padre de la víctima fatal. Durante ese episodio también resultó herido su esposo, Mariano Albornoz, integrante de la misma fuerza.

La víctima es Lourdes Espíndola, quien se desempeña en el Comando de Patrullas de Moreno y al momento del asalto salía de cumplir un servicio de Policía Adicional (Polad). De acuerdo con el parte médico difundido este domingo al mediodía, Espíndola entró al hospital Posadas por una herida de arma de fuego que ingresó por la “región supraclavicular izquierda, presentando lesión carótida y traqueal”, al tiempo que se informó que tras ser operada por la madrugada, después de haber perdido mucha sangre se encuentra en “terapia intensiva, en estado crítico, grave, con pronóstico reservado”.

Lourdes y su novio, también de la fuerza bonaerense. (Facebook).

El hecho se produjo en estación peaje Quintana (Autopista del Oeste), donde Espíndola fue abordada por ambos asaltantes cuando esperaba el colectivo para regresar a su casa. Espíndola se trabó en lucha con los agresores, uno de los cuales le disparó en el cuello, y le sustrajeron el arma reglamentaria, aunque no el dinero que llevaba encima, y luego se dieron a la fuga.

Los pesquisas estimaron que la intención de los asaltantes era atacarla para sustraerle el arma a la oficial, quien es mamá de un nene de 6 años. La oficial permanecía este domingo internada en grave estado en el Hospital Posadas, ubicado en la localidad de El Palomar, partido de Morón, luego de ser atendida en un hospital de Ituzaingó y derivada allí por la complejidad de la herida de bala.

Mientras tanto, el personal de la comisaría Ituzaingó 2ª de Villa Ariza está a cargo de la investigación y busca testigos del episodio para poder identificar a los delincuentes y así dar con ellos.

La bronca de su marido: “A partir de hoy no soy más policía”.

El oficial de la Policía Bonaerense Fernando Altamirano, pareja de Espíndola, afirmó este domingo que estaba “muy enojado” por la falta de apoyo político hacia la fuerza y remarcó: “A partir de hoy no soy más policía”.

El efectivo también criticó e insultó al presidente, Mauricio Macri, y a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, aunque posteriormente le pidió disculpas por el exabrupto al jefe de la Policía Bonaerense, comisario general Fabián Perroni, según reveló la misma autoridad de la fuerza cuando se retiraba del hospital Posadas, tras visitar a Espíndola y a su familia. “Esto es culpa de los políticos, los policías estamos desprotegidos en todo momento. No soy más policía, tengo hijos y no quiero que pierdan a su padre”, indicó la pareja de la víctima en declaraciones formuladas a la prensa.

Altamirano contó que días atrás su esposa le confesó que “tenía miedo de que le disparen” y reveló que ante esta situación analizaban la posibilidad de retirarse de la fuerza. Por último, pidió dadores de sangre ante la complejidad del cuadro que atraviesa Espíndola.

Agencia Noticias Argentinas

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