Espectáculos

Entrar al vacío

Estreno 15 de marzo


Melodrama sobre un pacto filial alucinado en la película francesa de Gaspar Noé, el director argentino radicado en el país galo. Se trata del tercer largometraje de Noé luego de Solo contra todos e Irreversible, y una vez más el realizador apela a toda su imaginación con la intención de provocar visualmente al espectador.

Esta vez la película se centra en Oscar, un joven traficante de drogas en Tokio que muere y regresa como un fantasma para velar por su hermana Linda. La cámara seguirá a Oscar por detrás de su cabeza durante las escenas en las que él está vivo. Después de su muerte, una subjetiva en picado sobre los edificios, las calles  y a través de paredes y entre los callejones de Tokio se conformará como la visión del joven que sigue a su hermana en las peripecias que le sucederán luego de su partida. La película se estrenó en el Festival de Cannes 2009 provocando una serie de escándalos entre la prensa y el público, y fue después de varios recortes que se estrenó en Francia, casi un año después.

En flashbacks permanentes se verá cómo los padres de ambos hermanos  mueren en un accidente automovilístico, y a los –en esa época– niños haciendo un pacto para no separarse jamás. Sin embargo, luego acabaran distanciados en hogares adoptivos. Veinte años después, Oscar vive en Tokio y ahorró suficiente dinero por medio del tráfico de drogas para reunirse nuevamente con Linda.

De este modo se inicia la historia que narra Entrar al vacío, con situaciones que siempre están al límite y con escenas esparcidas como recuerdos del pasado de Oscar, las relaciones con su hermana y madre, todo en un tono sexualmente sugestivo, que es el que campeará durante todo el metraje. Una visión alucinada envuelve un relato que debe mucho a un melodrama en clave psicodélica.

Sala: Del Centro

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