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En versión dura: Alberto pidió remover “inmediatamente” a la conducción de la OEA

En su discurso en la Cumbre de las Américas sostuvo que hay que reestructurar y reformular a la Organización de Estados Americanos, a la que apuntó por "facilitar" el golpe de Estado en Bolivia. Otro eje clave fue la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela y el papel de Trump y el FMI en la región


El presidente Alberto Fernández pidió “reestructurar” la Organización de Estados Americanos (OEA) “removiendo de inmediato a quienes la conducen”, en referencia al secretario general de ese organismo, el uruguayo Luis Almagro, si es que ese cuerpo –dijo– “quiere ser respetado y volver a ser la plataforma política regional para la cual fue creada”.  El jefe del Estado habló este jueves ante la Cumbre de las Américas como titular pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), la que forman parte Cuba, Venezuela y Nicaragua, países que tuvieron vedado su acceso a la reunión en Los Angeles, y cuestionó con fuerte tono esta situación: “El silencio de los ausentes nos interpela”, dijo. “Lamento que no hayamos podido estar presentes todos los que debíamos estar en este ámbito tan propicio para el debate”, agregó en otro tramo, y en un tercero apuntó directamente al gobierno del demócrata Joe Biden: “Ser país anfitrión no otorga la capacidad de imponer un derecho de admisión”, puntualizó, aunque matizó con una invitación a su par estadounidense a la próxima reunión de la Celac.

En la Cumbre, Fernández envió un mensaje fuerte a Biden que también incluyó un guiño: “Es momento de abrirse de modo fraterno” para “favorecer intereses comunes”, porque la administración que lo precedió –en referencia al republicano Donald Trump– desplegó “una política inmensamente dañina” para Latinoamérica.

“Es hora de que esas políticas cambien y los daños se reparen”, insistió el mandatario argentino y consideró que “se ha utilizado a la OEA como un gendarme que facilitó un golpe de Estado en Bolivia” en 2019 contra el entonces presidente Evo Morales.

Fernández también planteó que “se han apropiado de la conducción del Banco Interamericano de Desarrollo que históricamente estuvo en manos latinoamericanas”, en referencia a la presidencia de ese organismo a cargo del estadounidense Mauricio Claver-Carone.

Y enumeró también que “fueron desbaratadas las acciones de acercamiento a Cuba, en las que el Papa Francisco medió, y que habían significado avances logrados por la administración de Barack Obama”.

Fernández remarcó la necesidad de “analizar el presente y proyectar el mañana en pos de una reconstrucción creativa del multilateralismo”, porque –subrayó– “no se puede imponer un pensamiento único en un mundo que exige la armonía sinfónica frente a los dramas comunes”.

En esa línea apuntó a la OEA y pidió “reconstruir las instituciones que fueron pensadas precisamente para integrarnos”.

“Para que esto no vuelva a suceder, quisiera dejar sentado para el futuro que el hecho de ser país anfitrión de la Cumbre no otorga la capacidad de imponer un «derecho de admisión» sobre los países miembros del continente”, expresó tajante Fernández. Y dijo que “el diálogo en la diversidad es el mejor instrumento para promover la democracia, la modernización y la lucha contra la desigualdad”.

Allí se dirigió a su par estadounidense específicamente, y dijo: “Presidente Biden. Estoy seguro de que es momento de abrirse de modo fraterno en pos de favorecer intereses comunes”.

“Los años previos a su llegada al gobierno de los Estados Unidos de América estuvieron signados por una política inmensamente dañina para nuestra región desplegada por la administración que lo precedió”, advirtió Fernández y aseguró que “es hora de que esas políticas cambien y los daños se reparen”.

En ese contexto, destacó que la intervención del gobierno de Trump ante el Fondo Monetario “fue decisiva para facilitar un endeudamiento insostenible en favor de un gobierno argentino en decadencia”, en alusión a la gestión del ex presidente Mauricio Macri.

“Lo hizo con el solo propósito de impedir lo que acabó siendo el triunfo electoral de nuestra fuerza política”, se diferenció Alberto. Y sostuvo: “Por tamaña indecencia sufre hoy todo el pueblo argentino”.

En otra parte de su intervención, sobre la presente Cumbre señaló:: “Debemos analizar el presente y proyectar el mañana en pos de una reconstrucción creativa del multilateralismo”. Y agregó: “No se puede imponer un pensamiento único en un mundo que exige la armonía sinfónica frente a los dramas comunes”.

“La OEA, si quiere ser respetada y volver a ser la plataforma política regional para la cual fue creada, debe ser reestructurada removiendo de inmediato a quienes la conducen”, advirtió.

En esa línea, sostuvo que “la Banca de Desarrollo Regional, sin más demoras, tiene que volver en su gobernanza a América Latina y el Caribe” y que “el BID requiere un proceso de capitalización para tener más y mejores medios de financiamiento”.

“Vengo de un país humanista donde consagramos el valor de los derechos humanos como el corazón de nuestra identidad y siempre defenderemos su vigencia en todos los ámbitos por eso nos resulta natural pensar en la construcción de un futuro sostenible, resiliente y equitativo, como reza el lema de esta cumbre”, apuntó el jefe del Estado. Y completó: “No he venido a Los Ángeles a discutir cuándo hacerlo. El momento es hoy. El hambre ataca. Sólo debemos debatir cómo hacerlo”.

Fernández apuntó a políticas redistributivas como uno de los remedios, y exhibió el proyecto que él mismo envió al Parlamento: “Ante tanta desigualdad, debemos plantear la necesidad de políticas impositivas progresivas. La renta inesperada que la guerra entregó como un regalo a grandes corporaciones alimenticias, petroleras y armamentísticas debe ser gravada para mejorar la distribución del ingreso”, definió.

 

Política e inversión

 

En el marco de su segundo día de actividades oficiales en Estados Unidos, el presidente  mantuvo un encuentro con el CEO de Google, Sundar Pichai, y tenía previsto una bilateral con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, y otra con el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres.

En su  encuentro con Pichai, el jefe del Estado recibió otra noticia de inversión: el gigante tecnológico destinará 1.200 millones de dólares a la región, en el marco de un proyecto a cinco años para impulsar la transformación digital en América Latina. “Una parte se está planificando canalizar en Argentina”, dijeron fuentes de Presidencia.

Aunque no se especificó número, sí se anticipó destino: la inversión en el país es “para fortalecer conectividad, nube y plataformas tecnológicas para pequeñas y medianas empresas”, indicaron las fuentes.

Como parte de la medida, Google se encuentra desarrollando un cable submarino internacional llamado Firmina, que unirá desde 2023 la costa Este de Estados Unidos con la localidad de Las Toninas, en el partido de La Costa, en la provincia de Buenos Aires.

Google va por cuatro puntos centrales en su proyección: infraestructura digital, capacitación en talento y habilidades digitales, ecosistema emprendedor y comunidades.

A través del anuncio de inversión en la región, la firma planea incrementar la fuerza de ingeniería en Brasil y destinar 300 millones de dólares para apoyar a ONGs enfocadas en áreas de sustentabilidad de todo el continente, y otorgará un millón de becas para los Certificados de Carrera de la propia compañía, con el fin de impulsar el desarrollo de talentos digitales en la región.

Acompañaron al jefe de Estado durante la audiencia el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti; y el embajador argentino en Estados Unidos, Jorge Argüello.

En tanto, por parte de Google estuvieron presentes el vicepresidente de Asuntos Gubernamentales y Políticas Públicas, Karan Bhatia; el director senior de Asuntos Gubernamentales, Políticas Públicas y Mercados Emergentes, Doron Avni; y la gerenta senior para Asuntos Gubernamentales y Políticas Públicas para el Cono Sur, Eleonora Rabinovich.

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