El Hincha, Newell's Old Boys

Liga Profesional

En un final electrizante, Newell’s le ganó a Aldosivi y logró su tercera victoria al hilo

Cauteruccio en contra y Juanchón García, los goles del equipo de Adrián Coria. Descontó el Tiburón para ponerle suspenso al final del partido. El interinato que arrancó con Tognarelli y siguió con Coria marcha invicto


JOSÉ SCALZO

Ignacio Astore pidió paciencia para decidir bien al nuevo entrenador, Adrián Coria y este Newell’s remendado le están dando al presidente leproso ese tiempo que necesita y reclama para no equivocarse. Tres triunfos al hilo por Liga no estaban en los planes del más optimista cuando se decidió sobrevivir con in interinato. Pero es una realidad, y el triunfo 2 a 1 ante Aldosivi aleja más las urgencias y coloca a la Lepra con firmeza en la tabla copera, incluso reacomondándolo a sólo cinco pintos del líder del torneo.

No debió sufrir Newell’s para ganar em Mar del Plata. Aldosivi demostró porqué es un equipo casi descendido. Dio todo tipo de ventajas, desnudó sus incapacidades, y sólo pudo mantenerse con alguna esperanza en el partido por la incapacidad de la Lepra para llevar al marcador la diferencia real que hubo en cancha.

Un cabezazo salvador de Jacob en la línea en el cierre evitó que Newell’s pagara caro sus pecados de no definir antes un partido que le ofreció facilidades para golear. Ahí fue donde se vio claramente la mayor debilidad que tenía la Lepra en La Feliz: muchos pibes con poca experiencia en cancha.

Aguirre tuvo todo para tener un partido consagratorio, pero le fue más fácil lucirse contra la férrea defensa de Gimnasia que frente a la endeble estructura de Aldosivi. Algo similar sucedió con Reasco, y ni hablar cuando en el final ingresaron González y Funez, que desperdiciaron chances inmejorables con ventaja numérica. Garro también falló un mano a mano, pero al menos aportó presencia efectiva en los dos goles.

El equipo extrañó a Sforza, su serenidad e inteligencia para jugar. Esponda y Campagnaro fue un doble cinco improvisado que hizo lo que pudo. Demasiado para dos pibes con pocos minutos en Primera.

El que sí impuso condiciones fue Juan Manuel García. Supo leer el partido y explotó sus cualidades para imponerse físicamente. Y tuvo la serenidad que no tuvo Garro para eludir a Devecchi y definir el partido con el segundo gol, el que al final marcó la diferencia.

Fuera de todo análisis, la victoria entrega más crédito, en realidad se mide con tiempo. Astore no necesita salir desesperado a buscar el primer técnico disponible que encuentre a la vuelta de la esquina. Los resultados avalan poder esperar un poco más. Y el compromiso del plantel con este interinato es una señal positiva para no apurarse. Y este interinato que al principio parecía un manotazo de ahogado con poca vida, hoy ofrece respuestas positivas e incluso reacomodó a un equipo que iba en caída libre para quedarse afuera de todo. Astore pidió paciencia, el equipo y Coria le dieron otra mano para ese tiempo que necesita.

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