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LA DISPUTA POR EL PODER GLOBAL. CHINA CONTRA ESTADOS UNIDOS EN LA DISPUTA DEL PODER GLOBAL

¿En qué mundo vivimos?, ¿En qué mundo viviremos?

En un libro escrito entre mayo y agosto de 2020, Esteban Actis y Nicolás Creus se preguntan sobre la compleja trama internacional en contexto de pandemia y establecen un conjunto de categorías y conceptos para dar cuenta de las crisis que asolan al mundo desde antes del fenómeno del covid-19


Juan Pablo Sarkissian

La historia tiene reservado para el 2020 el rotulo del “año de la pandemia” producto de la brutal irrupción del Covid 19.

Muchas pequeñas sagas se construyeron en este contexto. Historias de dolor, de sufrimiento, de angustia e incertidumbre. Pero también las hubo de solidaridad, de trabajo abnegado y compromiso social. El hacer político se materializo en discursos y en prácticas de salud pública.

El discurso neoliberal intentó –y aun lo hace– en menoscabar la tarea de los gobiernos populares con la pretensión de obtener algún rédito. La historia también juzgara, mucho más temprano que tarde, las miserias humanas. Lo que nada ni nadie podrá es boicotear la pasión.

Sólo así se puede empezar a explicar que dos profesionales de las relaciones internacionales hijos de la universidad púbica se pusieran a reflexionar sobre el impacto de la pandemia y sus causas y consecuencias en el concierto global. Un concierto en crisis, marcado por las disputas políticas donde la globalización aporta su dosis caótica.

Y esa práctica dio como resultado un texto: <La Disputa por el poder global. China contra estados Unidos en la crisis de la pandemia<, de Esteban Actis y Nicolás Creus, doctor y licenciado, respectivamente, en Relaciones Internacionales, egresados de la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario.

En efecto, en noviembre pasado, en el marco de un contexto adverso y mediante correos, whatsapp y contactos virtuales la editorial Capital Intelectual publicó el texto mencionado.

Lo primero que hay que destacar y resaltar es que la elaboración, con claro perfil de ensayo teórico, fue plasmada en “tiempo real”, y esto, en tiempos globales, es un mérito trascendente.

Pero claro que eso no es todo. El politicólogo Andrés Malamud, a cargo del prólogo, destaca dos aspectos valiosos: por un lado un análisis de una compleja trama internacional en contexto de pandemia y por el otro una escritura en clave de divulgación científica. Juntos alcanzan un tercer objetivo al establecer y articular un conjunto de categorías y conceptos para dar cuenta de “una mirada” sobre un fenómeno sin ocultar su punto de vista.

El desarrollo del trabajo es en extremo didáctico sin por ello estar exento de planteos polémicos o controversiales, pero en ningún caso son expuestos como verdades reveladas sino como reflexiones producto de un recorrido histórico del fenómeno abordado desde el prisma de las ciencias sociales.

El texto está estructurado en cuatro capítulos, pero sólo a los efectos de poder entender la magnitud de la problemática abordada y al mismo tiempo comprender la profunda interrelación que existe en los mismos.

Cada capítulo funciona como un texto independiente con vida propia. Bien se podría afirmar que son cuatro libros en uno, con la salvedad que al final de cada capítulo se abre una puerta para el siguiente nivel, construyendo un hilo conductor que borda el texto no solo en sentido secuencial.

El covid-19 y su impacto mundial

El eje principal, claro está, es la pandemia provocada por el covid-19 y desde esa perspectiva se observa como impacta en el mundo.

Así, en el primer capítulo se analiza al covid-19, en tanto pandemia, y los acontecimientos sistémicos. En este sentido, se afirma que el impacto del covid-19 representa el tercer acontecimiento sistémico del siglo 21, detrás del atentado a las Torres Gemelas en Estados Unidos en 2001 (11S) y la caída de Lehman Brothers en 2008.

En este mismo capítulo se desarrolla exhaustivamente el concepto “cisne negro”, entendido como una “rareza” y como tal no previsible. En este marco son abundantes las variables e indicadores que ponen de manifiesto que de ningún modo al covid-19 se lo puede catalogar en esta categoría. Esta afirmación inquietante nos dispara a una pregunta casi obvia: ¿Qué paso entonces?

Casi como una respuesta a la pregunta planteada, en el segundo capítulo el texto aborda cómo estaba el mundo pre-pandemia, cuáles eran sus profundos desequilibrios, los riesgos globales latentes por décadas y, al decir de los autores, cierta “incapacidad del mundo para gestionarlos”. La pandemia ni construyó ni generó una crisis, más bien agudizó una muy severa y preexistente.

En este enhebrado que propone el recorrido del texto, el tercer capítulo, señala como un aspecto altamente negativo la crisis de liderazgo global, lo cual arroja como resultado la “incapacidad del mundo” para dar cuenta de los problemas existentes. Pero no es sólo esto lo que sucede, la ausencia de un liderazgo global tiene como consecuencia poner en peligro la cooperación internacional, lo cual atenta contra la estabilidad sistémica.

Para el final queda lo que sobrevuela, como la pandemia, todo el texto: la disputa por el poder global entre Estados Unidos y China. En este aspecto es muy interesante el desarrollo y relación entre un “poder constituido” y un “poder emergente”, donde este último de algún modo desafía al existente y cuáles serían las posibles resoluciones sin llegar a conflicto armado.

El mundo depende de la evolución del vínculo entre Estados Unidos y China

En este sentido, los autores plantean la necesidad imperiosa de transformar la actual “interdependencia negativa” a “interdependencia cooperativa” ya que, sostienen, ninguno de los dos está en condiciones de imponer un conjunto complejo de variables políticas, económicas y sociales. La evolución del mundo como tal depende en gran medida de la evolución en el vínculo entre Estados Unidos y China que definirá el futuro global.

Dice Esteban Actis: “Mientras muchos sostienen que la pandemia cambiará el mundo, al interior de la disciplina de las relaciones internacionales predomina la tesis de que la crisis del covid-19 acelerará fuerzas profundas preexistentes en el orden internacional. Antes de que el virus apareciera en Wuhan, el mundo ya experimentaba una serie de crisis que ahora parecen acentuarse: de la gobernanza global, de la globalización y de la democracia liberal”.

En relación a la producción el autor señaló: “Fue un proceso que duró cuatro meses y se dio entre los meses de mayo a agosto. Lo escribimos durante la pandemia en modalidad a distancia con Nicolás Creus. Todos nuestros intercambios y diálogos fueron vía Zoom y WhatsApp. Fue escribir durante la coyuntura, porque el libro tiene mucho sobre la pandemia, pero mirando los cambios de las transformaciones globales en una perspectiva más sistémica-estructural. Así que fuimos y vinimos permanentemente entre la estructura y la coyuntura, eso fue un desafío, tamizar lo coyuntural para que no sea solo un libro de datos”.

La lectura del estudio es tan apasionante como necesaria, no solo por lo que plantea sino por las preguntas que deja, que se podrían sintetizar en estas dos: ¿En qué mundo vivimos? ¿En qué mundo viviremos?

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