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Universidad en las urnas

En la UNR todos los caminos conducen a la reelección del rector Franco Bartolacci

La comunidad de la Universidad Nacional de Rosario se apresta a reelegir al actual titular y ratificar así la alianza entre radicales y peronistas que posibilitó hace cuatro años la elección de la actual conducción


El actual rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, es el virtual nuevo titular por otro mandato de cuatro años ya que será reelegido el próximo 18 de mayo en el auditorio de la facultad de Ingeniería.

En efecto, finalizados los comicios de los cuatro claustros (decanos, docentes, no docentes y estudiantes) que conforman la asamblea universitaria (de hecho, un colegio electoral), el oficialismo dice tener una amplia mayoría, y la oposición coincide.

Lejos quedó la compleja articulación que en 2019 permitió a Bartolacci convertirse el uno de los rectores más jóvenes y mayor proyección política en la UNR.

El remanido lugar común de señalar que la Universidad es una “caja de resonancia” de la práctica política algo cierto tiene.

Es que en la UNR gobierna una conducción que aglutina una alianza entre radicales, peronistas y diferentes vertientes críticas de esas expresiones políticas.

Este armado, construido desde la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales y que aún se mantiene, donde el actual rector fue secretario Estudiantil y luego decano en dos períodos, fue y es la base para su desembarco en Rectorado.

No aparece con tanta claridad quién acompañara a Bartolacci. Puede que también sea reelecto el actual vicerrector Darío Masía. De no ser así, su lugar lo ocupará alguien de ese espacio político, construido durante años desde Odontología.

En diálogo con El Ciudadano, Bartolacci planteó que el balance de su gestión es “altamente satisfactorio”.

“Hemos realizado una buena gestión. No sólo en aquellos aspectos que se pueden mensurar. Creo que nuestro mayor aporte, que aparece menos tangible, es haber podido construir un umbral de convivencia, no sólo para adentro de la Universidad, sino también para afuera”, remarca Bartolacci.

Y agrega: “Este aprendizaje se puede observar en la constitución de listas únicas en los distintos claustros, no como la anulación de las diferencias, sino como el reconocimiento de esas diferencias en función de proyecto común: la UNR”.

“Estoy convencido de que logramos entender y llevar a la práctica que la frontera no es la política partidaria, sino que pensamos en la UNR, con sentido de pertenencia y con convivencia política”, definió el dirigente, referenciado dentro de la UCR en el sector Radicales Libres, que acompaña la gestión de su aliado Pablo Javkin en el municipio.

A modo de balance, Bartolacci también señaló: “Estamos cerca de cumplir con la agenda que nos propusimos en 2019. Gran parte de esa agenda ya se realizó y lo que resta está en marcha”.

“Entendemos a la Universidad como un dispositivo para ayudar a cambiar la calidad de vida a la gente. Es en ese sentido que en estos cuatro años construimos cuatro nuevas escuelas de enseñanza media (El Trébol, Puerto San Martín, General Lagos y la escuela de Ciencias Sociales en Rosario) donde tienen cabida más 1.000 alumnos y alumnas; también construimos las escuelas y oficios y creamos en cuatro años 170 carreras de grado y pregrado, con 3.500 pibes y pibas. Este es sólo uno de los aspectos de nuestro aporte. Existen un montón y la clave es la gestión”, definió.

Consultado sobre el rol del Estado, Bartolacci es claro: “El Estado debe acompañar y en estos años lo hizo fuertemente, sobre todo en obras de infraestructura, no hay muchas posibilidades de desarrollo con fondos propios de la UNR. Pero, otra vez, la clave es la gestión y cierta osadía para hacer aquello que tenemos que hacer. En un marco de conducción plural, coral; cruzando los saberes de cada uno, cruzando a distintos actores. Es posible”.

Y agregó de inmediato: “Reivindicamos la política como práctica. Si a los valores generales que compartimos le agregamos gestión, las cosas salen. Con un futuro complejo por delante me mueve el optimismo de la voluntad”.

Entre los principales ejes del virtual segundo mandato de Bartolacci se destacan: “La vinculación con el sector productivo”, “desarrollar prácticas estudiantiles en los barrios” y “la reforma académica pedagógica”.

Como sea, la asamblea sesionará el jueves 18 de mayo por la mañana en la sede de la facultad de Ingeniería. Allí votarán los 303 representantes: 12 decanos y 3 directores de escuelas, 144 docentes, 110 estudiantes, 17 graduados y 17 no docentes.

Queda dicho, la Asamblea Universitaria es un Colegio Electoral, lo cual implica un debate a futuro (próximo) sobre la elección de autoridades en las universidades nacionales.

Es que en 2004 diputados del kirchnerismo presentaron un proyecto para modificar la al menos polémica Ley de Educación Superior (LES).

La propuesta estaba dirigida a un solo aspecto, para nada desdeñable: la forma en que son elegidos los rectores de las universidades públicas.

Mientras la ley vigente no define el modo en que debe realizarse esa elección, y en la mayoría de las casas de estudio prevalece el sistema indirecto, la reforma impulsada por los legisladores promovía la votación directa y secreta de los docentes, estudiantes, graduados y no docentes, con sufragio ponderado.

De las 55 universidades nacionales, son pocas las que eligen a sus autoridades por voto directo: la primera en utilizar ese sistema fue la de Santiago del Estero y luego se sumaron las universidades de Río Cuarto, Salta, La Pampa, Luján, Villa María, San Luis, Córdoba, General Sarmiento, Comahue, Cuyo, San Juan, Rio Negro y Misiones.

No es claro si este tema esta o estará en la carpeta de la nueva gestión. Lo que sí existe es el debate en la comunidad universitaria sobre la problemática.

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