El Hincha, Newell's Old Boys

Copa Liga Profesional

En la despedida del torneo, Newell’s no pasó del empate ante Sarmiento en el Coloso

Newell's no jugó una final ante Sarmiento, apenas era un partido para terminar con cierta dignidad un torneo local para el olvido. Y el DT leproso, fiel a sus dichos, puso titulares y el 1 a 1 final castigó esa osadía previa a una "final" el jueves ante Libertad por la Sudamericana

Fotos: Franco Trovato Fuoco

Burgos tiene como lema que todos los partidos son finales. Pero no es así. Newell’s no jugó una final ante Sarmiento, apenas era un partido para terminar con cierta dignidad un torneo local para el olvido. Y el DT leproso, fiel a sus dichos, puso titulares y el 1 a 1 final castigó esa osadía previa a una “final” el jueves ante Libertad por la Sudamericana.

Burgos prefirió no guardar nada. A pesar del escaso valor del partido y la proximidad de dos choques decisivos ante Libertad por Sudamericana y ante el propio Sarmiento, pero por Copa Argentina, el Mono decidió poner titulares, seguramente condicionado por muchas ausencias por lesiones.

A Newell’s le duelen las ausencias, sin dudas. Hoy tiene afuera por problemas físicos a Escobar, Gentiletti, Cacciabue, Bittolo, Negri, Panchito González, Formica, Nacho Scocco y Cristaldo, casi un equipo titular, demasiado. Y entonces, Burgos, sin mucho margen, apostó a poner lo mejor que tenía a mano.

 

Newell’s inició el partido plantado más adelante de lo habitual. Un equipo corto, con el juego pasando exclusivamente por los carriles externos, con Giani amenazante y Orihuela y Llano animándose a atacar con frecuencia.

El problema de Newell’s, una vez más, fue la falta de un nueve, porque Maxi aparece en la planilla en esa posición, pero está claro que no siente la posición.

Así y todo, la Lepra tuvo dos chances claras, un remate de Julián Fernández que reventó el travesaño y otro de Orihuela que salió apenas desviado.

Con Sarmiento inofensivo, el primer tiempo parecía morir 0 a 0, pero Maxi decidió que no. Jugó rápido un tiro libre en el mediocampo, cuando propios y extraños esperaban que Lema y los altos llegaran al área, y Llano ganó un córner. El propio lateral ejecutó el córner, dejando a la Fiera como opción de rebote. Y el destino del partido quiso darle algo distinto a un trámite chato y la pelota derivó caprichosamente hacia Maxi, quien sacó un zapatazo lleno de jerarquía y gol. 1 a 0 y al vestuario, mejor imposible.

Había que cerrar el partido, aprovechar los espacios que el rival iba a dejar obligado a salir a buscar el empate. Pero Alexis y Orihuela no pudieron resolver bien dos contras, y de una jugada simple llegó la igualdad. Centro pasado por la espalda de Orihuela, Leyendeker perdió de arriba y Torres fusiló a Aguerre. Duró poco la alegría.

Enseguida salió Maxi con una molestia, como para complicar más el panorama. Y Burgos pareció no aprender del Clásico y mandó a la cancha a Calcaterra, pasando Sforza como extremo izquierdo, inexplicable.

Burgos decidió ir por el partido en el último cuarto de hora. Y mandó a la cancha a Sordo y Aguirre, dos pibes, es lo que hay.

Obviamente no alcanzó, y el empate final fue una decepción y también un castigo para Burgos, que arriesgó al poner titulares en un partido de poco valor, y ahora jugará una verdadera final tal vez sin Maxi y con jugadores más cansados.

La previa del partido

El dolor y la bronca por la derrota en el clásico no se fue, y tampoco lo hará de un momento a otro. La victoria en Chile ante Palestino no fue una revancha, pero sí una recuperación anímica y futbolística del plantel que sirvió para seguir con vida en la Sudamericana. Y como el jueves hay un partido decisivo ante Libertad en Paraguay, la lógica indica que esta noche ante Sarmiento Germán Burgos guardará a muchos titulares.

La seguidilla de partidos es larga. Y va dejando secuelas. El golpe en el clásico fue duro, brutal. Y además aparecieron las lesiones musculares lógicas a partir del desgaste por la doble competencia. Burgos se quedó sin dos piezas muy importantes para su esquema, como Cacciabue y Bíttolo. Y si bien el DT confía en poder reemplazarlos, está claro que no es lo mismo titulares o suplentes.

“Nosotros afrontamos todos los partidos con la misma seriedad. Tenemos muchos chicos en el plantel con los que trabajamos desde que llegamos, la tercera está muy cerca y los considero parte del grupo”, comentó el DT, que estuvo lejos de confirmar el equipo, aunque dejó en claro que habrá juveniles en cancha.

“Nos tomamos los partidos con seriedad. Cuando pongo jugadores tengo el convencimiento que lo van a hacer bien. Le damos la confianza a los juveniles y hay que salir a ganar, no los considero suplentes o titulares”, agregó.

Newell’s enfrenta a Sarmiento en un cotejo donde el valor de los puntos no es vital. La Lepra se despidió hace rato de la Copa de la Liga y ganar hoy apenas servirá para engrosar los promedios para vaya saber cuándo. Por eso es lógico que el Mono haga descansar a jugadores importantes de cara al partido de Sudamericana del jueves ante Libertad, que además tendrá otro choque importante cuatro días después ante Sarmiento por Copa Argentina.

Era lógico pensar en la inclusión de Mariano Bíttolo, que se recuperó de una lesión importante justo cuando Burgos se quedó sin Negri. Pero no está en plenitud y será continuidad para Matías Orihuela, que estuvo bien con Palestino el martes pasado, o el debut del Flecha Luciano.

Habrá muchos pibes, porque para peor se sumaron las molestias físicas de Nacho Scocco y Mauro Formica, dos que era lógico que estén en cancha en un alternativo. Y en defensa Burgos deberá definir si guarda o no a jugadores importantes, en especial Cristian Lema.

“Nosotros estamos felices que el equipo reaccionó después del dolor, de la amargura, de la rabia después del clásico. Hay que sacar eso en estos cinco partidos finales. Si estamos fuertes como grupo vamos a salir”, destacó el entrenador leproso.

Y si bien cuesta darle carácter de final al partido de esta noche –está lejos de serlo-, la realidad es que para algunos jugadores puede ser importante de cara a la consideración del DT para lo que viene, que tiene más pinta de importante.

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