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En busca del lugar más fiable

Inscribir a un niño en el jardín maternal no es tarea fácil. La confianza que puedan tener los padres en los docentes y las condiciones edilicias y de higiene que presente el lugar, son importantes para la elección.

En los tiempos que corren cada vez son más chicos los niños que ingresan al jardín. Los padres trabajan y no siempre se cuenta con una abuela “full time” que pueda cuidarlos tantas horas al día. Por otra parte, muchos padres prefieren que sus hijos aprendan a compartir con sus pares. Pero el desarrollo no es todo. Las condiciones del lugar, recomendaciones y la confianza que pueda generar en los padres es una combinación excluyente para la elección de un jardín.

  Consultada por El Ciudadano, María Belén dijo: “Cuando elegí el jardín para mi hijo tuve en cuenta muchas cosas, sobre todo la trayectoria del lugar y la experiencia de las docentes”. María Belén es madre primeriza, su hijo tiene apenas un año y comenzó con el período de adaptación en un jardín de la ciudad. Entre tantas visitas, la joven junto a su marido conocieron varios lugares, pero no todos reunían los requisitos que ellos pretendían para el cuidado de su hijo.

  “Me interesa que donde esté Agustín sea un espacio amplio, que tenga buena ventilación y un patio, para que pueda hacer actividades al aire libre”, dijo. A su vez, fue contundente: “Es importante que más allá de lo que haya visto, tenga buenas recomendaciones del lugar; para mí eso fue fundamental a la hora de elegir”.

  Las recomendaciones fueron excluyentes dadas las malas experiencias que conoció de parte de vecinas y amigas. “Quiero que mi hijo esté a cargo una docente que tenga experiencia en el cuidado de niños, y que tenga una compañera en la misma salita, porque una sola maestra con diez chicos a su cargo no da abasto”, explicó.

  En el caso de Pablo, su hija tiene 8 meses pero va a jardín desde los 3. “Por los horarios laborales de mi esposa y los míos no tuvimos otra opción que llevar a Iael a un jardín. Estuvimos viendo algunos y notábamos que descuidaban bastante a los chicos, y mi hija apenas tenía 3 meses, no se podía manejar sola”, comentó. A su vez, la recomendación también fue fundamental a la hora de elegir el lugar donde estaría su hija algunas horas del día, fuera de su casa. 

  Por su parte, Ula Nazabal, una de las fundadoras del jardín La Nube, comentó que muchos padres prefieren dejar a sus hijos en un jardín de infantes y no al cuidado permanente de abuelos o tíos, “porque quieren dejar a sus familiares para ocasiones especiales donde necesiten de su cuidado”.

  Asimismo, explicó que el contenido y las dudas planteadas por los padres en la primera entrevista en el jardín dependen de la edad de sus hijos: “Cuando son bebés de un par de meses, se preguntan si son muy chiquitos para dejarlos y tratamos de que la madre sea quien ponga los horarios para venir a amamantarlo. En tanto, en el caso de los chicos más grandes, de unos 2 a 4 años, los padres buscan que interactúen con sus compañeritos”.

  Además, la mujer manifestó que el período de adaptación es tan importante para los chicos como para los padres. “Muchos chicos se enganchan a jugar con sus compañeros, ven cosas nuevas y eso les llama la atención, y en otros casos cuesta un poco más. Paralelamente se han visto papás a los que les cuesta un poco separarse de sus hijos unas horas, se quedan muy preocupados por si estarán bien, por si sus hijos los van a extrañar cuando se vayan al trabajo. Nosotros nos encargamos de darles la confianza que necesitan, eso es fundamental”, expresó.

  La mayor ventaja del niño en el jardín es que comenzará una estimulación temprana acompañada por la interacción con otros chicos. De esta forma aprenderá a socializar con chicos de su misma edad, llevar a cabo diversas actividades y compartir tiempo y juegos. Además, la estimulación recibida lo prepara para crecer y fortalecer la seguridad en sí mismo. Adquirirá destreza social, emocional y motriz. Esto lo predispone al aprendizaje, tanto en el momento actual, como para cuando ingrese al colegio.

  No sólo incrementa sus posibilidades intelectuales, sino que también mejorará su comportamiento diario.

  Es cierto que es mucho más frecuente que adquieran enfermedades por estar en contacto con varios niños en el grupo al que pertenece, pero logrará que su sistema inmunológico se fortalezca. Para esto, es necesario el cuidado con una dieta variada y completa además de las vacunas obligatorias.

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