Edición Impresa, Sociedad

En busca de otra oportunidad

La Fundación Migrantes y Refugiados sin Fronteras promueve desde 1998 la residencia e inserción de ciudadanos extranjeros en Rosario y también asiste a quienes se van a probar suerte en el exterior

“Fundación Migrantes y Refugiados sin Fronteras ofrece el estudio, promoción y acompañamiento de las necesidades culturales, espirituales y sociales de los inmigrantes y refugiados, a partir de las cuales se elaboran programas y proyectos que tiendan a la promoción del inmigrante, refugiado y su familia”, explicó Leandro Javier Zaccari Tognetti, presidente de la entidad que se ubica en Zeballos 445.

Desde sus inicios, en 1998, se abordó la inmigración y las posibles peticiones de refugio. Años más tarde, en plena crisis del país, la entidad se dedicó a “contener a esos argentinos que tenían la intención de viajar”, abriendo así su campo a las emigraciones.

La “vulnerabilidad”Paralelamente, Zaccari Tognetti agregó: “Hemos trabajado en asistencia en casos vulnerables y en otros que tengan que ver específicamente con la documentación necesaria. Y, en cuanto a argentinos que se encuentran en el exterior, analizamos sobre su situación de extrema vulnerabilidad en conjunto con otras ONG’s de Europa, en especial de Italia y España, que son los países más elegidos por estos emigrantes”, dijo.

Por “vulnerabilidad”, Zaccari Tognetti explicó que se refiere a la situación económica o social en la que está inmerso el solicitante de refugio, inmigración o emigración.

Asimismo, a cada persona que se acerca, se le brinda asesoramiento jurídico y legal. “La situación de vulnerabilidad se registra en cuanto a la necesidad extrema en el aspecto social o de pobreza que padezca el solicitante. La actual ley de Migración (Nº 25.871), que si bien está sancionada desde diciembre de 2003, no se reglamentó aún, se apoya en la que surgió tiempo más tarde, la de Patria Grande, dirigida a los ciudadanos de países del Mercosur”, aclaró el presidente.

Asimismo, Zaccari aseguró que, mayoritariamente, los emigrantes son personas solteras de entre 20 y 40 años, profesionales sin posibilidades laborales en Argentina, o bien aquellos previsores que están terminando sus estudios terciarios o universitarios y buscan un huevo horizonte.

En cuanto a las inmigraciones, son aquellos que tienen posibilidad de desarrollar un oficio. “La mayoría de los paraguayos están derivados a las obras en construcción, mientras que los bolivianos consiguen trabajo dentro de quintas, como asistencia de agricultores, y en construcción. Muchos de estos casos no son personas con instrucción universitaria, sólo de nivel primario”, dijo pero no pudo precisar cifras.

Cabe destacar que dentro de las actividades que se realizan en la fundación se proyecta un departamento de idiomas que asista a los que quieren emigrar, un área social y uno de castellano para extranjeros.

Hay 30 exiliadas de origen africano

En los últimos años hubo un aumento de inmigrantes africanos en Rosario. A algunos de ellos se los conoció a través de las noticias, ya que llegaban a la ciudad como polizones. Según explicó Leandro Javier Zaccari Tognetti, estas personas se amparan, en su mayoría, en la constitución de refugiados de las Organización de las Naciones Unidas (ONU), de 1951. Esta convención de estatuto contempla a aquellas personas que dejan su país de origen por situaciones étnicas, religiosas o raciales. “Son cerca de 30, en total, y residen temporalmente hasta que se resuelva su situación”, explicó Zaccari sobre los africanos en Rosario. Asimismo, informó que la fundación los contiene y los asiste en la inserción de educación, también en el idioma y se los ayuda en la obtención de  inicréditos estatales para desempeñar autoempleos.

Uno de los objetivos de la fundación es de “acompañamiento cultural y espiritual”.
Uno de los objetivos de la fundación es de “acompañamiento cultural y espiritual”.

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