El Hincha

Copa Argentina

En buenas manos: Central se metió en una nueva final

El Canalla debió sufrir en el Kempes, pero por Ledesma está otra vez en la final de Copa Argentina


Fotos Juan José García

¿Será la vencida? Central jugará la cuarta final de la Copa Argentina.  El equipo de Edgardo Bauza dejó en el camino a Temperley, en el Mario Alberto Kempes, y ahora espera rival. No fue un buen partido del Canalla, poco importó. Incluso tuvo que sufrir en los penales por un inesperado empate del rival sobre el final. Pero este certamen federal genera un aura en Central que siempre lo ubica como protagonista, aunque por esas cosas del destino –y del fútbol– por ahora le resulta esquivo levantar la Copa.

Central pasó a la final. En la Copa no falla. Aunque le costó muchísimo sacar el boleto, porque volvió a jugar mal, como en la Superliga, donde lleva ocho partidos sin ganar. Y otra vez los guantes de Ledesma, como ante Talleres y Almagro, le permitieron lograr el objetivo.

Los miles de hinchas que llegaron hasta Córdoba fueron testigos de un nuevo paso del equipo al partido más importante. Y dejaron el estadio ilusión, esperanzados con que la cuarta será la vencida.

Claro que el triunfo de ayer también puede depositar a Central a la próxima edición de la Libertadores. Es que si River se consagra campeón de la actual edición del torneo continental, y luego logra el pase a la final de la Copa Argentina, el Canalla se habrá clasificado al certamen internacional. Pero claro está que si bien no es un premio menor, los simpatizantes auriazules quieren la consagración.

El partido fue de bajo nivel. Tal es así que la primera parte fue para el bostezo y solamente se notó la diferencia de categoría en la camiseta. El equipo de Bauza jugó mal, no es novedad. Si bien comenzó siendo protagonista, enseguida pasó a navegar en la deriva. Las dos chances más claras fueron de Temperley, pero Ledesma evitó la apertura del marcador con muy buenas respuestas.

¿Y el Canalla? Lo de siempre, llevó algo de peligro en los pies de Gil. Pero ninguno de los intentos de pelota detenida fue capitalizado por sus compañeros. Central no pateó ningún tiro al arco.

Pero las incapacidades del rival eran notorias. Y en el Kempes estaba en el aire la sensación de que con una jugada el equipo de Bauza podía poner las cosas a su favor. Becker justificó la apuesta de Bauza y fue partícipe necesario, al sacar un centro preciso a la cabeza de Zampedri. Y el Toro pasó a ser figura excluyente al mandar la pelota a la red.

Todo parecía resuelto. Central contaba la plata antes de recibir el cheque. Y Temperley era pura voluntad y poca claridad. Pero de un pelotazo logró la igualdad, falló Ortiz y Mazur mandó la definición a los penales. Y allí apareció otra vez la figura de un Jeremías Ledesma, que se agranda en esta clase de definiciones.

Ahora el equipo de Edgardo Bauza aguarda rival y va en busca de cortar la sequía. Con la victoria en el Kempes, el Clásico ganado en Sarandí se cotizó aún más y el sueño de la consagración se reforzó. Porque en la Copa Argentina Central siempre responde.

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