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El Zurdo Villarroel va a juicio

Dominaba el distrito costero de Alto Verde, en la capital provincial, desde hace veinte años y para la comercialización de droga contaba con protección policial, describe la Fiscalía en su requisitoria de elevación del caso a debate oral y público.


El Zurdo Villarroel dominaba desde hace dos décadas el distrito costero de Alto Verde, en la capital provincial. Ex pirata del asfalto, al menos desde el último lustro comandaba parte del mercado narco de Santa Fe y su operatoria se había extendido incluso a otras provincias. Una investigación federal conjunta entre fuerzas nacionales y provinciales derivó a fines del año pasado en un megaoperativo destinado en principio a desbaratar la  operatoria de este jefe narco de 55 años y luego a confiscar sus bienes, sospechosos de configurar lavado de activos. A diferencia de otros capos territoriales que asientan su preeminencia a sangre, terror y fuego, muchos vecinos del barrio –cuentan voceros de la pesquisa– lo veían como una especie de justiciero, el hombre que les brindaba un servicio de tevé por cable a módico precio y que sostenía con sus billetes y sus contactos el club del barrio, donde unos 400 chicos podían tener los equipos y la indumentaria necesarios para desplegar actividades futbolísticas gracias el Zurdo. Ahora, la Fiscalía Federal N° 2 de Santa Fe solicitó la elevación a juicio de la investigación seguida contra Sergio “Zurdo” Villarroel, Débora Flores, Cristian Gamarra y Luis González, por conformar una asociación destinada a la comercialización de estupefacientes en el barrio santafesino de Alto Verde.

La investigación se inició el 24 de abril 2014 cuando personal de la Gendarmería recibió un llamado telefónico anónimo en el que se denunciaba que tres personas –una de las cuales fue detenida en Chubut por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización– vendían droga para Villarroel, quien vivía en el distrito Alto Verde y cuyo accionar contaba con cobertura policial, según la acusación.

Así, en base a diversas tareas investigativas se pudo establecer que Villarroel impartía las órdenes al tiempo que también coordinaba personalmente el transporte de narcóticos desde Formosa hacia la ciudad de Santa Fe, y se interesaba por comprar inmuebles y precursores químicos para la fabricación de cocaína. Por su parte, Gamarra se dedicaba a comprar, almacenar, estirar, fraccionar, distribuir y vender –junto a Flores y González– los estupefacientes.

Asimismo, en el marco de la pesquisa se pudo determinar que la organización contaba con amparo policial, entre los que se encontraba el oficial de la Policía de la provincia de Santa Fe Gustavo Miguel Gribaldo, quien fue detenido el 27 de septiembre pasado, en el marco de otra investigación por narcotráfico, desarrollada por el Juzgado Federal de Reconquista.

En este contexto, la Fiscalía le requirió al titular del Juzgado Federal N°2 de Santa Fe, Francisco Miño, el allanamiento de siete domicilios en la capital y la ciudad de San José del Rincón, los cuales se realizaron el 10 de diciembre de 2016. En tales procedimientos se detuvo a los imputados, se les secuestró cocaína y marihuana y les incautaron vehículos, una embarcación, dinero en efectivo y títulos y valores de crédito,

En base a las pruebas colectadas, la Fiscalía solicitó la elevación a juicio de la investigación en la que le imputó a Villarroel “haber organizado actividades ilícitas de comercialización de estupefacientes llevadas a cabo desde y en la ciudad de Santa Fe”, al tiempo que también le endilgó, junto con Flores, Gamarra y González, el comercio ilícito y la tenencia ilícita con fines de comercialización de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas en forma organizada.

En tal sentido, el representante del Ministerio Público Fiscal señaló que “Sergio Norberto Villarroel logró establecer una estructura funcional de considerable envergadura, de la cual evidentemente se erigió como jefe, tal como surge, principalmente, de las conversaciones telefónicas mantenidas entre el nombrado y Cristián Gamarra”. Además, de los contactos registrados en la agenda telefónica de Villarroel, se infiere que éste tendría relación con el célebre John Jairo “Popeye” Velázquez, conocido como ex jefe de sicarios de Pablo Escobar Gaviria en Colombia.

También, indicó el fiscal que “Villarroel estableció de manera periódica y sistemática los carriles de aprovisionamiento de material estupefaciente proveniente de otras provincias –principalmente en Formosa– mediante la utilización de camiones y autos particulares, para que una vez arribados a Santa Fe este sea distribuido por eslabones inferiores, entre los que podemos citar a Gamarra y González”.

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